| |
| | |
 |
|
La fibra oscura de un mundo nuevo
Entrevista con Geert Lovink
Igor Sádaba
A menudo se le cita como uno de los fundadores del análisis de los nuevos medios de comunicación. ¿En qué punto se encuentra la teoría tras la definitiva consolidación de los medios digitales?
En primer lugar, no sé si se puede hablar de consolidación: los ingenieros trabajan a un ritmo frenético que impide que nos podamos olvidar de ellos de una vez por todas. Lamentablemente siempre hay algo nuevo que analizar, una nueva tecnología, un nuevo proceso... Me encantaría poder decir que ya está todo implementado, integrado y aceptado, pero no es así. Aún estamos presenciando la llegada de una ola de tecnologías muy novedosas, las revoluciones no han tocado a su fin. No obstante, es cierto que algunas tecnologías relacionadas con la comunicación entre personas están empezando a estabilizarse. La novedad ahora es que Internet ha alcanzado los mil millones de usuarios y los móviles en circulación han llegado a los dos mil millones. Mucha más gente, por lo menos tres o cuatro mil millones de personas, estarán conectadas dentro de poco, calculo que en unas dos décadas aproximadamente. Esta circunstancia va a cambiar completamente nuestra imagen del mundo. Quizá los nuevos medios de comunicación ya no resulten tan novedosos como antes, pero su impacto más significativo aún no se ha producido. En Europa sólo utiliza Internet el 40% de la población, a veces nos olvidamos de este dato. Vengo de un país, Holanda, en el que los únicos nichos de mercado que quedan son los que componen los niños de 2 ó 3 años y los mayores de 85.
En cuanto al paisaje político, es obligado preguntar si cree que la relación entre los medios y la política ha cambiado tras el 11-S.
No, no lo creo. Es cierto que se ha producido cierto estancamiento, pero también existen formas novedosas y muy interesantes de utilizar la tecnología, como los smart mobs. Se trata de pequeños grupos de gente que se reúne rápidamente para protestar en alguna parte bloqueando la calle. En ocasiones puede ser un acto teatral o artístico, pero otras veces es un mero sinsentido y no siempre se trata de política con mayúsculas; es más bien un uso fugaz, superficial, de esa tecnología. Esto es lo que pasa cuando los nuevos medios de comunicación se convierten en medios de masas. En Francia existen redes en Internet, como Sky Rock, que ya aglutinan a unos quince millones de usuarios. ¿Qué ocurre cuando esa gente empieza no sólo a comunicarse y a intercambiar archivos, sino también a organizarse? Es el paso de los smart mobs a lo que Ned Rossiter y yo llamamos «redes organizadas». No sé cuándo alcanzaremos ese nivel, pero probablemente será en los próximos cinco o diez años.
siguiente >>
Páginas: 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 Volver al sumario
|
|
|
|
|
|