José Guereñu (Con Ciencia en la Escuela): «No podemos perder el talento que estamos formando»

Las VII Jornadas Con Ciencia en la Escuela celebradas los días 7 y 8 de marzo de 2017 acabaron con récord de participación (34 proyectos presentados en convocatoria). José Guereñu, coordinador de SM y de las jornadas desde 2010 en que se comenzó a celebrar en el Círculo de Bellas Artes, así como asesor, autor de diversos libros y colaborador en diversos medios y proyectos, siempre relacionados con la divulgación científica, nos concedió esta entrevista en la que repasamos lo que ha sido esta cita y lo que nos depara el futuro de la ciencia.

¿Cómo valorarías del 1 al 10 las VII Jornadas de Con Ciencia en la Escuela?
Teniendo en cuenta las limitaciones que tenemos, le pondría un 8.

¿Cómo podrían mejorar estas jornadas?
Con una mayor financiación para los centros educativos o con más espacio para que pudiesen participar otros centros que se han quedado fuera.

¿Dónde reside el principal activo de Con Ciencia en la Escuela?
En los profesores que diseñan esas experiencias tan creativas y que preparan de forma excelente a los alumnos para que expliquen la ciencia y hagan interactuar a los visitantes.

¿En qué se diferencia la ciencia que se enseña hoy a la que, por ejemplo, estudiaste tú? ¿Hemos ido a mejor o a peor?
Ha ido a mejor porque en mi época era totalmente descriptiva y basada en los contenidos, sin tener en cuenta los procedimientos ni el método científico.

¿Cuál es el estado de la educación científica en nuestro país? ¿Cómo podría mejorar?
Yo diría que regular. La preparación experimental del profesorado no es muy buena y al no haber suficientes desdobles en los centros se hacen pocos proyectos experimentales. Hay que mejorar la formación práctica del profesorado, ser mucho más exigente en el máster de educación y valorar socialmente el papel del profesor (como se hace en los países nórdicos).

No sé si ve los programas sobre ciencia de la tele, repletos de experimentos y demostraciones… ¿Hace falta recurrir al show para demostrar que la ciencia puede ser divertida?
Quizás el término debería ser «atractiva» o «motivadora» más que «divertida». El show no es imprescindible pero no viene nada mal siempre que se acompañe de la metodología científica y el rigor necesario. Si no, se queda en puro divertimento.

Luego tenemos Big Bang Theory, que está muy bien, pero no ayuda a despejar esa imagen de freak del científico que no sé si va en detrimento de que los jóvenes quieran estudiar ciencias. ¿Qué opinas?
Efectivamente abusa de los tópicos pero no está nada mal y creo que puede motivar a los jóvenes. A mi me divierte, la serie me parece irónica y refrescante.

Música con mandarinas «Aprende robótica» IES El Espinillo.

¿Y del trabajo científico en general en España? ¿Cuál es el estado actual y los peligros que se plantean?
Una lástima, ya que habíamos mejorado bastante, pero a raíz de la crisis y los recortes se ha puesto en peligro todo lo que se había ido alcanzando. Por otro lado no podemos perder el talento que estamos formando. Muchos de mis mejores alumnos están en el extranjero. Ahora bien, si logramos rescatarlos, el paso por centros internacionales les viene muy bien. Habría que aumentar el número de becas, pagarlas a tiempo; eliminar contratos dudosos, parciales…

¿Leyó la columna de Cayetano López del Ciemat en la que planteaba un panorama desalentador para la ciencia con un «vacío competitivo»?¿Ocurrirá?
Es probable que así suceda. Es muy importante que todos exijamos un cambio de rumbo. Apoyar decididamente en la educación primaria y secundaria (desdobles para laboratorios, premios científicos, ferias de la ciencia, etc), animando a que los alumnos, y sobre todo alumnas, elijan carreras científicas. Acabar con la endogamia en la Universidad. Interrelacionar los centros de investigación y las universidades, como se hace en Alemania con los centros Max Planck. Recuperar las plazas perdidas de investigadores en el sistema público de I+D+i y llegar a acuerdos con la empresas (en España, su aportación es mínima). A ver si de esa manera logramos revertir la «fuga de cerebros». Aumentar el porcentaje dedicado a la investigación, que en España está en un 1,23% del PIB, mientras que en países como Alemania, Suecia o Dinamarca está aproximadamente en un 3%. Es terrible, este año bajamos al puesto 18º de Europa.

¿Dónde incidirías a la hora de mejorar el trabajo científico y la investigación?
Habría que volver al apoyo anterior a 2008. Además de lo citado anteriormente, habría que lograr más financiación y flexibilidad como tienen el CNIC, el CNIO… Y habría que volver a invertir en ramas en los que éramos punteros, como el desarrollo de energías renovables o de las ciencias biomédicas, entre otras.

«Estudiando… el enigma de los colores», IES F. Gª Lorca

¿Podría nombrar algunos grandes científicos españoles importantes del momento?
Juan Ignacio Cirac (Físico del Instituto Max Planck de Alemania, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica).
María Blasco (Bióloga y bioquímica, directora del CNIO, Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas).
Margarita Salas (Bioquímica en el CSIC y en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, también académica de la RAE).
Avelino Corma (Químico, trabaja en el CSIC, Universidad Politécnica de Valencia y fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación en 2014).

 

Hice una pequeña encuesta durante la feria y me salía que de los 50 encuestados, 37 querían estudiar alguna carrera relacionada con las ciencias y, de ellos, 19, veían su futuro fuera de España. ¿Hay que mentalizarse de que será así?
Si pudiesen volver, estaría muy bien esa formación en el extranjero. El riesgo es que se queden y no vuelvan, como ya ha sucedido, es una pérdida de capital intelectual que no nos podemos permitir.

Gracias por tu tiempo, José. Esperamos que alguien te escuche y se dé cuenta de que la vida entera es ciencia, desde una clase de gym-jazz a un desayuno, desde que encendemos la luz, hasta que la apagamos.

Otros datos de Con Ciencia en la Escuela

Con respecto a la pequeña encuesta elaborada durante las VII Jornadas Con Ciencia en la Escuela. De los 50 encuestados de edades comprendidas entre 9 y 17 años, 22 (44%) veían su futuro fuera de España (19 de ellos con clara vocación científica), 19 (38%) en España y el resto (9) aún no se hacía a la idea. Por edades, de los 22 que veían su futuro fuera de España, el 50% (11) eran de Secundaria, casi el 32% (7) de Primaria y el resto de Bachillerato, que fueron los más optimistas a la hora de pensar en un futuro laboral en España.

En cuanto a los premios concedidos a lo largo de estas jornadas de 2017, destacamos:

Premios de la RSEF (Real Sociedad Española de la Física)

1º Premio: El enigma de los colores, del IES Federico Gª Lorca

2º Premio: Ciencia hasta en el desayuno, del C. Cristo Rey

Accésit: Supervivientes del Cretácico, del IES Guadarrama

Premios SM
Primaria: La ciencia del dragón, del CEIP José Hierro
Secundaria: Aprende robótica jugando, del IES El Espinillo

El cine esperpéntico que le hubiera gustado ver a Valle-Inclán

El Cine Estudio del CBA inicia este jueves 16 de marzo de 2017 el ciclo Valle-Inclán y el cine con seis películas —dos en la misma sesión— que podríamos calificar de esperpénticas y que estamos seguros de que este genio de nuestras letras habría disfrutado como el que más. De hecho, la relación entre Valle y el cine, no viene solo por los paralelismos temáticos de algunas películas con su obra, sino porque además el escritor gallego era un gran aficionado al séptimo arte.

   

En la mesa redonda de apertura del Incentenario Valle-Inclán (#IncentenarioValle), el director de cine José Luis García Sánchez expuso que Valle era un gran aficionado al séptimo arte y que, por ejemplo, estaba fascinado por El Acorazado Potemkin de Eisenstein. Pensar en Valle escribiendo para el cine en plena etapa franquista o en nuestros días es, sin duda, muy sugerente, pero por desgracia las cosas no se dieron así. A Valle le pilló esto del cine ya mayor y cuando aún no tenía el desarrollo ni la repercusión que tuvo después de su muerte, pero al menos sí le dio tiempo a hacer sus pinitos en la película La malcasada de Francisco Gómez Hidalgo, en la que el escritor y dramaturgo hace de sí mismo junto a la actriz María Banquer, posando para un cuadro en el estudio de Julio Romero de Torres.

La segunda acepción de la palabra esperpento en el diccionario de la RAE lo deja claro: «concepción literaria creada por Ramón M.ª del Valle-Inclán hacia 1920, en la que se deforma la realidad acentuando sus rasgos grotescos».

Aunque no queda claro que podamos hablar de un género esperpéntico como tal y que no haya una traducción similar en otro idioma —quizás grotesco es lo más parecido—, sí que el CBA ha querido proponer una selección de películas pensando en que quizás le hubieran gustado a él y que, sin duda, se ajustan de alguna manera a su significado.

Ojos verdes

Basilio Martín Patino hizo siete fakes documentales con Andalucía: un siglo de fascinación. De ellos Ojos verdes es la rescatada para el ciclo de Cine Estudio. Podemos hacernos una idea de las intenciones de Patino por la respuesta a una pregunta relacionada con estos falsos documentales en una entrevista concedida a la revista Minerva.

«¿Qué hemos hecho siempre en el cine sino simular realidades, eso sí, aprisionados con las más empalagosas escrupulosidades artísticas? ¿Dónde están los límites pudorosos del respeto a nunca he sabido qué reglas del juego? ¿Cuál es la Biblia del arte cinematográfico? ¿Y por qué no filmar yo mismo esas materias primas, a mi aire? A estas alturas, ¿a quién vamos a engañar? Perdónenme de nuevo los historiadores especialistas. Con todos mis respetos más sinceros, decidirme por este nuevo juego amplió mis perspectivas y mi horizonte. A partir de ahí las huellas las recompondré yo, sin otras limitaciones que las que encuentre en mi invitación a la complicidad con el espectador, mi otro yo al que me dirijo. Pero con voz y metodología propia, de primera mano».

Una carta de presentación genial para venir a verla y seguir los pasos del marqués de Almodóvar, sus festejos folclóricos organizados a Franco y conocer sus fetiches y recuerdos.

 

Amanece, que no es poco

¿Qué puedo decir de ella que no se haya dicho ya? Todos somos contingentes, pero sin duda José Luis Cuerda es necesario. Merece la pena ver esta película una y mil veces porque está llena de detalles increíbles. Y si encima lo haces sabiendo que, por ejemplo, muchas cosas salieron mal, pero como reconoce Cuerda, a la gente le da igual porque «en este tipo de películas si las cosas no están bien, parecen hechas adrede» (Minerva 24, Esta gente se va a empeñar en que escriba comedias. Entrevista, 2015). Una de las anécdotas más curiosas que cuenta Cuerda es que en la escena de Ngé Ndomo con las cabras, éstas estaban congeladas y con los focos, la extensión del rodaje y tal, se fueron descongelando y como confirma el director manchego…

«las cabras aparecen con la barriga por el suelo con unos palos puestos que sobresalen por el espinazo, ¡algo lastimoso!»  

 

Pajaritos y pajarracos (Uccellacci e uccellini) + Che cosa sono le nuvole?

Esta doble sesión de Pier Paolo Pasolini nos introduce, en primer lugar, en las conversaciones trascendentales de un agricultor y su hijo con un cuervo que habla; y, en segundo, en las interpretaciones de dos marionetas que cobran vida del Otelo de Shakespeare. Ya lo decía el mismo Pasolini de sí mismo.

«Hablando genéricamente (y dando confianza al lector), se podría decir que Pasolini ama la realidad pero, hablando de nuevo genéricamente, quizá se podría decir también que Pasolini no ama –con un amor igualmente completo y profundo– la verdad ya que, como él dice, “el amor por la verdad acaba destruyéndolo todo, porque no hay nada verdadero”». (Cita incluída en Pasolini reseña a Pasolini, texto del dossier dedicado al autor en la revista Minerva 1).

 

El ciclo se completa con dos películas más, bien distintas: Esperpentos de José Luis García Sánchez con una de las últimas interpretaciones de Juan Luis Galiardo y la legendaria e inquietante La parada de los monstruos (Freaks) de Tod Browning.

 

Ciclo Valle-Inclán y el cine

  • Cine Estudio del CBA (c/ Marqués de Casa Riera, 4).
  • 16 de marzo al 31 de marzo  
  • ¡Puedes ver el ciclo entero por 18€!
  • Precios: 5’5€ gral. 4€ reducida. 18€ abono de 5 pases en taquilla.