Obra de un dios o del azar, la biblioteca de Babel, de carácter finito, existe desde la eternidad, y está compuesta por galerías hexagonales análogas. Así la describe Jorge Luis Borges en su cuento homónimo, publicado inicialmente en la colección de relatos El jardín de senderos que se bifurcan (1941). En él, el escritor bonaerense afronta el mítico nivel de desorden que acecha todo intento de imponer normas en la creatividad humana. En el caso específico de las bibliotecas, esta imposición se traduce en categorías mentales (clasificaciones según el tema, el idioma o el género) que determinan el montaje físico de los libros.
La instalación de José Ignacio Díaz de Rábago en el Círculo de Bellas Artes indaga en la materialidad de la escritura y se compone de libros que han sido desechados en bibliotecas -donde han sido catalogados como excedentes-, y han pasado a formar parte del espacio de la imaginación y del arte. En Biblioteca de Babel XI, los libros y sus letras han sido descontextualizados de su función y han pasado a convertirse en material de construcción, apropiándose de un lugar que en principio no les corresponde.
El Cine Estudio se une a PROYECTO FAKE! con un ciclo que avanza en paralelo a la exposición homónima dedicada a Elmyr de Hory que el Círculo alberga en la Sala Goya. Como bien saben todos los cinéfilos gracias a Orson Welles, De Hory fue uno de los más renombrados falsificadores de obras de arte de la historia, lo que nos da pie con este PROYECTO FAKE! a realizar una amplia reflexión sobre el concepto de autor en la creación artística y los límites, muchas veces tan difusos, entre lo verdadero y lo real, entre la realidad y la ficción.
Orson Welles, fotografiado en 1938 por Louise Dahl-Wolfe
El corpus fotográfico que Cristina García Rodero (Puertollano, 1949) ha venido produciendo durante los últimos cuarenta años es de una relevancia ética y estética fuera de lo común. Tal relevancia ha sido recompensada esta semana al convertirse en la cuarta mujer que ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. García Rodero, el único nombre español en la insigne agencia Magnum, ha sido elegida por los académicos por “su mezcla de calidad técnica y potente testimonio de la realidad española”. La obra de la autora manchega se inscribe dentro del ámbito de la antropología visual y se aleja de la caótica iconosfera contemporánea por su dignidad e incuestionable estilo.
La fotógrafa protagonizó en 2011 Transtempo, una muestra que vistió la Sala Picasso del CBA y abarcó más de tres décadas de su trabajo en territorio gallego. Recuperamos a continuación dos textos de la revista Minerva: una entrevista de Víctor Lenore y un texto en el que Mar García Lozano reflexiona acerca de la obra de García Rodero. También aprovechamos para recordar una entrevista que realizamos en el Blog a Miguel von Hafe Pérez, comisario de Transtempo junto a María José Villaluenga, así como un post protagonizado por El Sombrero en la Casa, una entidad sin ánimo de lucro que propulsó un proyecto que tomó como base la citada exposición.
Tamio Goto (Tokio, 1974), tímido, laborioso y habitualmente vestido de negro, es el autor de un cuadro que representa la actividad diaria en uno de los talleres de pintura del Círculo de Bellas Artes (CBA). En él describe, a modo de parábola, la frenética actividad de los pintores junto a la quietud de una modelo que posa en un espacio que se ha mantenido inalterado durante años. Con excelente técnica y paciencia, ha resuelto la gran complejidad de esta obra, que emana a partes iguales equilibrio y contrastes.
Nacho Criado (Mengibar, 1943-Madrid, 2010) es considerado uno de los artistas más insignes del panorama español contemporáneo. Su obra, que cuestiona con gran habilidad el objeto artístico tradicional, ha sido reconocida con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2008) o el Premio Nacional de Artes Plásticas (2009), y actualmente alimenta una hermosa retrospectiva en el Parque del Retiro de Madrid. El Museo Reina Sofía organiza esta exposición que se divide entre el Palacio de Velázquez, donde puede visitarse una revisión de la trayectoria de Criado a través de más de ochenta obras, y el Palacio de Cristal, que alberga, por su parte, siete piezas que formaron parte de la muestra Piezas de agua y cristal, que el autor presentó en 1991 en el mismo lugar.
Figura imprescindible del arte conceptual y la escultura experimental, posee un legado tremendamente influyente que fluctúa por conceptos como tiempo, cambio, proceso, movimiento, duración o cuerpo. En su obra, puede rastrearse además la influencia de artistas como Marcel Duchamp, Samuel Beckett, Rothko, Beuys, Yves Klein o el grupo ZAJ.
El Círculo de Bellas Artes acogió en 2006 una revisión de su trabajo. La exposición [no existe] -galardonada con el Premio Mariano Benlliure-, recogió piezas audiovisuales con diversos orígenes (súper ocho, vídeo, betacán o la memoria del autor) cuya producción o interpretación fue específicamente concebida para la Sala Goya del CBA. En los siguientes enlaces podéis consultar el catálogo homónimo editado con motivo de la muestra, así como un perfil del artista efectuado por Fernando Castro Flórez para la revista Minerva.
Georges Perec escribe Un hombre que duerme en 1967. Uno de los autores más destacados de la literatura francesa del siglo XX,toda su obra aloja una autobiografía encriptada. Su circunstancia judía determina una infancia trágica: queda huérfano a los seis años y su supervivencia depende del estricto olvido de la identidad. Su escritura se ve aquejada de esta necesidad de rescatar el recuerdo y, en ese afán por perpetuar lo efímero, Perec fotografía y retiene, incluso desarrolla una sociología de lo cotidiano para paralizar la máquina destructora que es el tiempo.
Alberto Ruiz de Samaniego, Director de la Fundación Luis Seoane y especialista en la obra de Perec, comisarió hace unos meses en el Círculo de Bellas Artes la exposición Pere(t)c. Tentativa de inventario (02.02.12 > 29.04.12),un intento por mostrarel abrazo del autor galo a otros soportes icónicos como el cine, la fotografía, la pintura o el arte conceptual. Asimismo, coincidiendo con la Lectura Continuada del Quijote, pronunció la conferencia Hombres que marchan. En torno a un hombre que duerme, en la que afrontó la segunda novela del escritor.
En el siguiente vídeo podéis la entrevista que le realizamos aprovechando su paso por el CBA. En ella, Ruiz de Samaniego nos habló del personaje del libro de Perec: un estudiante que un día decide no levantarse de la cama, adoptando un estado de duermevela, un proceso “larval” que se ve justificado por su intento de “alcanzar una soberanía sobre el tiempo”. Perec narra en este título -que fue adaptado al cine años después por Bernard Queysanne-, la vida de un ser marginado, y nos desvela “la generación de los intelectuales que viven la colonización de la vida por el consumo”.
A lo largo de más de treinta años, el trabajo de Manuel Vilariño (A Coruña, 1952) se ha enfrentado a la existencia. Premio Nacional de Fotografía en 2007, en su trayectoria convive el blanco y negro con el color, y reposan conceptos en torno al límite, lo sagrado, lo sublime o la soledad del tiempo en el devenir de la vida y la muerte. En abril inauguró exposición en el CBA: en Mar de afuerahay océano, montaña, lava, fuego… Vilariño nos propone una forma de aproximación que participa, al tiempo, del juego del alejamiento. La dialéctica entre lo lejano y lo próximo es el tono que reviste aquí su poética.
Coincidiendo con la inauguración de la muestra, el autor gallego nos ofreció la entrevista que podéis ver a continuación. En ella, ahondó en su proyecto espiritual y nos desveló el pensamiento central que lo vertebra; explicó su pertenencia a la naturaleza y el carácter contemplativo de su mirada, y habló del terreno común que habitan la fotografía y la poesía, de ese lugar “impalpable, imaginario”.
Rafael Moneo (Tudela, 1937) ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, que se falló el pasado miércoles en Oviedo. Uno de los más destacados representantes de la arquitectura española contemporánea, ha desarrollado a lo largo de su carrera una intensa labor docente en escuelas españolas y extranjeras como Lausanne, Princeton o Harvard. En 1985 es nombrado decano del Departamento de Arquitectura de la Universidad Harvard, puesto que ocupa durante cinco años. Autor de obras de reconocido prestigio internacional como el edificio de Bankinter y la estación de ferrocarril de Atocha en Madrid, el auditorio del Kursaal en San Sebastián o el Museo de Arte y Arquitectura de Estocolmo, ha compaginado su actividad como arquitecto con su labor como conferenciante y crítico.
El Círculo de Bellas Artes le otorgó en 2001 la Medalla de Oro de la institución, que se entrega a creadores e intelectuales cuya obra ha contribuido decisivamente a la renovación de las artes y la cultura contemporáneas. Aprovechamos para recuperar en este post el audio de la conferencia que impartió Rafael Moneo en el CBA dentro del curso La arquitectura hacia el arquetipo. En torno a John Hejduk. Asimismo, incluimos aquí un enlace a Arquitectura y ciudad. La tradición moderna entre la continuidad y la ruptura, título publicado por el CBA y compuesto por cuatro de las conferencias pronunciadas en el curso homónimo, en el que tomó parte el arquitecto navarro.
Las fotografías de Manuel Vilariño (A Coruña, 1952), Premio Nacional de Fotografía 2007, pueden verse como renacimientos incesantes de lo que está en la frontera de la existencia. Centradas en una exploración obsesiva del mundo natural (aves, reptiles) y del paisaje sobrio y despojado del norte (desde las playas y montañas nubladas del Atlántico a los bloques de hielo y los lagos volcánicos de Islandia), las imágenes de Marde afuera son testimonio de esa linde misteriosa donde las cosas parecen esfumarse y a la vez cobrar nueva vida, como si el encontrarse al borde mismo de su oscurecimiento les infundiera aliento, una luz más intensa.
Vilariño, a quien el poeta Antonio Gamoneda ha definido justamente como «pastor / de soledad», retoma la tradición paisajística del romanticismo anglo-germánico –de Turner a Friedrich pasando por Blechen– y la actualiza con ojos adiestrados en la abstracción y el gusto por texturas, superficies y manchas de color. El resultado es un mundo de soledad y silencio, un espacio de inminencias que responde al sueño activo de la imaginación y permite encauzar un afán trascendente que es también un deseo de dar presencia a la materia, de hacerla presente entre nosotros. Como afirma Alberto Ruiz de Samaniego, comisario de la exposición, «en Marde afuera hay una luminosidad tranquila, interior […] En los paisajes que presenta el fotógrafo gallego –una playa, una montaña de lava negra aterciopelada en el norte de Europa, las rocas heladas y los icebergs del polo–, la naturaleza –mar y cielo, al cabo– se nos abre […], como si la mirada guardase el temblor de una mariposa en vuelo». Una apertura –cabe concluir– que a la vez nos acerca y nos aleja de la naturaleza, convertida de nuevo por la cámara en motivo de contemplación, envuelta en una luz que sólo existe o es posible en el dominio de estas imágenes pero que, sin embargo, una vez vista, parece ser la suya desde siempre.
Si en el momento decisivo que es el tránsito a la edad madura el escritor Georges Perec (Paris, 1936 – Ivry-sur-Seine, 1982) se hubiese decantado por las artes plásticas, es probable que su obra se hubiera inscrito en la corriente hiperrealista. En opinión de Alberto Ruiz de Samaniego, comisario de Pere(t)c. Tentativa de inventario-la exposición que alberga el Círculo de Bellas Artes en torno al autor francés-, la aproximación de Perec al mundo portando una ilusoria cámara fotográfica es una imagen onírica aplicable a toda su escritura, siendo la presencia de lo figurativo y las referencias plásticas constantes en su obra.
La escritura de Georges Perec se cose con un hilo de afinidades con la imagen. Pere(t)c. Tentativa de inventario trata de mostrar, de hecho, el abrazo del autor galo a otros soportes icónicos como el cine, la fotografía, la pintura o el arte conceptual. En la exposición, que ocupa la Sala Goya hasta el 29 de abril, pueden verse, además de una selección de los fondos custodiados en la Bibliothèque de l’Arsenal de Paris por la Association Georges Perec, una serie de obras realizadas por artistas -en buena parte amigos- del escritor francés.
Toda la obra de Perec aloja además una autobiografía encriptada. Su circunstancia judía determina una infancia trágica: queda huérfano a los seis años y su supervivencia depende del estricto olvido de su identidad. Su escritura se ve aquejada de esta necesidad de rescatar el recuerdo y, en ese afán por perpetuar lo efímero, Perec fotografía y retiene, incluso desarrolla una sociología de lo cotidiano para paralizar la máquina destructora que es el tiempo.
Podéis ver a continuación una entrevista con Alberto Ruiz de Samaniego, Director de la Fundación Luis Seoane y especialista en la obra de Perec. Recorrimos junto a él la exposición y nos dio algunas claves del autor de La vida, instrucciones de uso.