Desgarrando a Francis Bacon

Fernando Castro, profesor de Estética de la Universidad Autónoma de Madrid, pronunció el 3 de abril, dentro de Los Lunes, Al Círculo, la conferencia En el fin del tiempo [Francis Bacon y la “desesperación jubilosa”] que sirvió para «desgarrar», como bien afirmó, a este pintor británico, esencial en la Historia del Arte Moderno.

Francis Bacon no dejaba indiferente a nadie, ni como artista ni como persona. En el aspecto artístico, Castro, nos adentra en el porqué de las inquietudes que provocaba, partiendo de algunas citas célebres de la mismísima Margaret Thatcher, que llegó a decir aquello de «¿No será ese hombre horrible que pinta esos cuadros tan espantosos?»; o de críticos de arte de renombre, como John Berger, que le comparaba con Walt Disney y decía que, como aquel, era un pintor de status quo y un reaccionario. «Bacon —apunta Castro— no era valorado porque no se inscribía en la corriente principal del arte moderno que, orientado a la abstracción, convertía a la figuración en algo periférico o reaccionario».

Esta introducción vale al comisario de la exposición del CBA Francis Bacon. La cuestión del dibujo para establecer un pequeño debate acerca de la reinterpretación de conceptos en torno al realismo y la figuración. Alejado del encaje crítico de Walter Benjamin, Francis Bacon, se consideraba cercano al «realismo, siempre subjetivo». Lo cierto es que, como añade Fernando Castro, hay una gran diferencia entre «sus intenciones y lo que realmente hace como artista». Y continúa: «Bacon entiende que el realismo no es lo mismo que el naturalismo y que la pintura es un ejercicio interpretativo, de hecho, se vale de una cita de Nietzche inexistente que él adaptó a su manera: no existen hechos sino interpretaciones. Lo que quiere Bacon es representar una realidad insoportable en la que el instinto surge de un mar inconsciente de nuestro interior».

Ahondando en este sentido, el también profesor de la Escuela SUR, remite a un apartado de una entrevista de 1985 realizada por The South Bank Show, en la que el pintor irlandés dice: «No se trata de ilustrar la realidad sino de crear imágenes que sean una concentración de la realidad; una taquigrafía de las sensaciones». Algo que refuerza con una cita de Van Gogh que le gustaba mucho a Bacon: «construir una mentira que sea más cierta que la verdad literal». Para llegar a decir en otra ocasión, a raíz de su obsesión por el Papa Inocencio X de Velázquez: «Quiero pintar un Velázquez con piel de hipopótamo».

Francis Bacon era un tipo diferente, contracorriente de alguna manera. A pintores venerados en gran parte del mundo como Rothko y Pollock, recuerda Fernando Castro, les dedicó adjetivos como: sórdidos, torpes, anodinos… «Si me imagino una pesadilla insoportable esta sería estar en el MOMA en la sala de Rothko y, de cuando en cuando, me torturan en la de Pollock», dijo Bacon en alguna ocasión. Sin embargo, sí le interesaba Warhol, no desde su faceta artística, ya que lo consideraba bastante malo, pero sí en cuanto a dandi que había sido capaz de «engañar a todo el mundo».

Fotograma de El acorazado Potemkin de Eisenstein.

Fernando Castro también habla de algunos aspectos fundamentales para entender la obra de Bacon, como esa obsesión por la boca, que arranca de esa escena de Eisenstein de la niñera en El acorazado Potemkin o del cuadro de La matanza de los inocentes de Poussin. Por los mataderos, esos cuyo «olor a sangre humana alegran mi corazón», y para lo que se vale de las fotografías de John Deakin. También por la dimensión de la violencia con respecto a la historia, que le lleva a obsesionarse también con el cuadro Muerte de Acteón de Tiziano, en la que se identifica con él por la persecución a su arte. Y cómo no, por las crucifixiones, que parten de su fascinación por Picasso.

Por último, Fernando Castro termina el «desgarro» a Francis Bacon refiriéndose a aspectos más personales, algunos en relación a su estancia en Madrid los últimos años de su vida, entre los que destaca uno de sus famosos brindis, que viene a complementar de forma maravillosa esa parte del título de la conferencia referido a la “desesperación jubilosa”:

Una extraordinaria conferencia que te recomendamos ver al completo. Dos horas de aprendizaje, reflexión, anécdotas y algunas risas, que bien puedes acompañar con un buen whisky irlandés en honor a Francis Bacon.

Francis Bacon. La cuestión del dibujo Exposición comisariada por Fernando Castro, hasta el 21 de mayo de 2017 en la Sala Goya del CBA. Otros materiales disponibles:

Catálogo de la exposición descargable. 

Rueda de prensa de la exposición.

Display art, el arte de la presentación

“El display art o arte de la presentación no es sino situar una cosa junto a otra, limpiamente, y a la vez con intención de integrar un conjunto”. Juan Navarro Baldeweg pasó por los #LunesAlCírculo con una conferencia, que te ofrecemos íntegra, en la que ahonda sobre los términos display art y ready made a través de distintos ejemplos de la Historia del Arte de ayer y hoy.

El arquitecto y pintor, catedrático de la ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid) y ex profesor de Boston, Pennsylvania y Yale arranca de la exposición Juguetes de Construcción para llamar la atención sobre el arte de la presentación: “Los juegos de construcción del futuro pasarán de utilizar partes o elementos para ser todos, a algo muy parecido a lo que ya hizo Marcel Duchamp, unas cajas que incluyan ya los objetos, pero que presentándolos de otra manera produzcan cambios en sus significados y, por lo tanto, pasen a ser otras cosas”.

Marcel Duchamp: Gran vídrio
El Gran Vídrio de Marcel Duchamp.

Baldeweg comienza analizando diversas instalaciones. En primer lugar, la que en 1953 presentó Katherine Dreier en el Moma con cinco objetos de Duchamp. Una instalación que entronca con el concepto de display en el que “estos objetos no están conectados con nada; es el espectador el que las conecta en su mente y se bifurcan en distintas líneas de pensamiento”. Continúa hablando sobre György Kepes y su exposición de la Hayden Gallery de 1951, un ready made en el que partimos de un mundo micro a uno macro y la interesante forma que tiene éste de conectar el arte y la ciencia. “Un mundo que sólo puedes ver a través de aparatos”. Kepes permite que accedamos a un paisaje inaccesible hasta entonces, algo que se traduce en The new landscape, una de sus obras más conocidas.

A partir de aquí, se suceden interesantes ejemplos en los que surgen nombres, como el artista japonés del siglo XV Sesshu, para introducir la ausencia del foco en el que “se mira lo grande desde lo pequeño y viceversa”; el ready made del Gran vídrio de Duchamp, que se aleja del display “al encontrarnos con un hilo conductor entre los distintos elementos que lo conforman”; las tiras del dibujante Rube Goldberg, “que ilustran lo que pueden representar esas cajas de juegos con objetos definidos” de las que habla Baldeweg al principio de su conferencia; el pabellón sueco de la exposición de Artes Decorativas de 1925; una casa de Pikionis que parece una “sopa de tropezones”; y con especial énfasis en el ready made a través de la pequeña iglesia metropolitana de Atenas y el uso de los expolios en todo su conjunto.

Mikri Mitropoli, la pequeña iglesia metropolitana de Atenas. By _tango7174
Mikri Mitropoli, la pequeña iglesia metropolitana de Atenas. By _tango7174

Juan Navarro Baldeweg, se vale de todo ello para remarcar interesantes reflexiones acerca de estos conceptos así como para reivindicar que no deba hablarse de arte conceptual sino de display art. Además, acentúa la importancia de éste a la hora de cambiar incluso la semántica que algunos ready mades tienen. Para ello, dedica un espacio importante a hablar de las obras de Marcel Broodthaers con sus museos ficticios y una serie de instalaciones como Elogio del sujeto o Alfombra de arena y cómo se sirve del display para relacionar objetos físicos con palabras con un fin poético. “El conjunto es en sí una propia obra de arte”, finaliza el catedrático, quien tuvo tiempo para lanzar al vuelo algunas preguntas que derivan del origen del display art: ¿Por qué la cronología en el arte? ¿Por qué hablamos de alta y baja cultura? ¿Quién toma la decisión de hacer una exposición y con qué criterio?

Sin duda, una interesante charla para comprender mejor el arte y la arquitectura modernos.

Próximas conferencias abiertas al público en el Círculo de Bellas Artes:
#LunesAlCírculo 18 de abril: Javier Arnaldo ¿Era el arte una broma?
#LunesAlCírculo 24 de abril: Juan Calatrava Jugar la ciudad / Jugar en la ciudad. De Jules Verne a Aldo van Eyck.
#MoisésyAarón 27 de abril: Juan Ángel Vela del Campo. El coro: pasión y paisaje.
#LunesAlCírculo 9 de mayo: Juan Miguel Hernández León Arte y juego.
#CátedraAcciona 17 de mayo: Félix de Azúa
#MoisésyAarón 25 de mayo: Jan Assmann Moisés y Aarón de Schönberg y la tragedia del monoteísmo.
#CátedraAcciona 15 de junio: Antonio Muñoz Molina

 

Luis de Pablo y la música como tiempo coloreado

Los #LunesAlCírculo del Círculo de Bellas Artes tuvieron la suerte el pasado 28 de marzo de contar con una conferencia del genio de la música contemporánea española y Medalla de Oro de la institución, Luis de Pablo.

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Con Alea el compositor explicó la presencia del azar en la música y reivindicó, citando a Debussy, que “la música no es más que tiempo coloreado”. De Pablo habló de la época entre finales de los 50 y 60 en los que esta música se desarrolló, y en la que él fue una de sus principales figuras. “El solfeo tradicional no servía para este tipo de música —aseguró el bilbaíno—. El pomposo solfeo es una manera de fijar el tiempo”.

La música aleatoria —prosiguió—, “era una manera de que el tiempo penetrase libremente”. Pero claro, como en todo, “el azar absoluto produce el caos absoluto, por lo que se hacía música libre, pero partiendo de ciertos parámetros fijos, que podían centrarse en la duración, la intensidad, etc, y otros que se dejaban al libre albedrío”.

De Pablo recordó el interés que en él suscitaron la música india o la iraní, en las que “hay un 50% de creatividad y de control; se trata de músicas escritas en las que hay una gran libertad para el intérprete”. Además, reivindicó dos figuras de la música clásica en Europa, Debussy y Chopin.

Al primero, a “su abuelo”, le debe “que rechace la catalogación de las formas y hay que destacar las palabras que dirigía a los jóvenes a los que animaba a salirse de ellas y salir al campo a escuchar el viento. La forma musical —citó De Pablo— viene de la materia musical que está uno inventando”.

Al segundo, por su “enorme expresividad de armonía”. Luis de Pablo aludió a la película El Pianista de Roman Polanski, para referirse a Chopin. “La potencia expresiva de Nocturne nº20 en esa escena ya lo dice todo”.

La cita terminó con diversas preguntas, en las que Luis de Pablo contó alguna anécdota interesante, como que la formación del Grupo Alea, el centro de música electroacústica auspiciado por la familia Huarte, no debió su nombre a este tipo de música, sino a lo que el propio compositor describió: “constituir aquel centro musical era algo realmente aleatorio en un país como el nuestro”.

El Círculo de Bellas Artes editó hace unos años A contratiempoun libro + dvd en el que se incluye un vídeo documental y diversos textos en relación al compositor.

La próxima cita de los #LunesAlCírculo es el 4 de abril con Patxi Lanceros y su conferencia Al otro lado del río. Disidencias y desinencias, ligada a la exposición Danubio, que puedes ver en el CBA hasta mayo. 

Inauguración de “Juguetes de construcción”, la exposición que provoca experiencias

La exposición Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna, de Juan Bordes, comisario de la misma, además de coleccionista, escultor y arquitecto, quedó inaugurada en la Sala Picasso del CBA, donde permanecerá hasta el próximo 15 de mayo de 2016. Con esta tercera exposición, se cierra el cupo de inauguraciones hasta mayo.

Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. 19 de febrero a 15 de mayo de 2016 en el CBA.
Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. 19 de febrero a 15 de mayo de 2016 en el CBA.

En la presentación ante los medios de comunicación, en la que participaron Isabel Gistau, de Acciona —organizadora de la exposición junto al CBA—, y Juan Barja, director del Círculo de Bellas Artes, Juan Bordes destacó ante todo “la seriedad” de esta exposición que no va tanto de juguetes, como de “objetos provocadores de experiencias”.

Los diferentes juguetes de construcción de la muestra, están dispuestos desde los antecedentes y protagonistas (Sala 1), hasta ser presentados conforme a la definición de Vitrubio sobre la arquitectura en tres partes: firmitas, firme y resistente, (Sala 2); venustas, traducido como bello o armónico (Sala 3); y utilitas, útil y funcional (sala 4).

“Esta historia -aclara Juan Bordes- comienza en el siglo XVIII, cuando se fabrican juguetes de construcción para las familias de la aristocracia”. Sin embaro, es Friedrich Froebel quien ve en estos juguetes unas enormes “posibilidades educativas” y el primero en implantarlo en sus clases del Kindergarten”. Posteriormente, ya en el XIX se desarrollaría una amplia producción industrial, que implicaría cambios de material y una accesibilidad más popular.

Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.
Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.

Hablamos de “Escuela de la arquitectura moderna” porque muchos de aquellos que se educaron con estos juguetes, son los que revolucionarían esta disciplina. “Lloyd Wright, Taut, Le Corbusier…fueron solo algunos de los nombres que, ya no sólo aprendieron con estos juguetes, sino que los utilizaron como fuente de inspiración para sus creaciones”, afirma Juan Bordes.

Y es que, la importancia de estos juguetes en la creatividad y el desarrollo de la arquitectura y el pensamiento, reafirma la sentencia de Juan Bordes de que “estos no son serios”. De hecho, el comisario, realizó una crítica al sistema, ya que “estos juguetes plantean una experimentación y una alteración de posibilidades que son las que les dotan de un carácter educativo”. Un tipo de educación alejado del dogma y el enconrsetamiento que hoy no se estila habitualmente.

Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.
Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.

Juan Bordes, no exento de nostalgia crítica, destacó los errores del pasado en nuestro país: “España perdió el carro de Europa en el momento que no se dejó prosperar al Instituto Pestalozziano que quiso implantar Godoy a principios del siglo XIX”.

También, destacó el interés de unos juguetes que “no son nada sexistas, y estaban dirigidos tanto a niños como a niñas, hasta que llegó la ‘peste rosa'”.

Para finalizar, y por poner un ‘pero’ a esta exposición del CBA, lo decía Juan Barja, director del Círculo, al comienzo de la rueda de prensa: “lo malo es que no podremos sentarnos a jugar con estos juguetes”.

Los lunes, al Círculo

El CBA, como novedad este 2016 y en su línea de programar exposiciones tras las que haya un poso intelectual de debate y pensamiento, presenta Los lunes, al Círculo, un ciclo de conferencias abiertas al público que guardan una relación directa con las exposiciones. Los lunes, al Círculo arranca el 7 de marzo con el propio Juan Bordes y su conferencia Jugando a las vanguardias. ¡No te la pierdas!