El cine underground y psicodélico de aquí: «Arrebato» de Iván Zulueta

Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes programa Arrebato de Iván Zulueta, una película que con el paso del tiempo ha adquirido un halo casi místico que la convierte, tirando de adjetivos manidos pero reconocibles, en uno de los más importantes exponentes del cine underground, maldito y de culto, producidos en España.

Fotograma de «Arrebato» de Iván Zulueta con Eusebio Poncela y Cecilia Roth.

Cine dentro del cine, vampiros, infancia, introspección, autodestrucción, terror psicológico y drogas son los ingredientes que encontramos en esta cinta inclasificable y experimental a la que rodean unas cuantas preguntas. Tan desconcertante es, que muchos pensaron que Iván Zulueta, que entonces no sabía que afrontaba el rodaje de su última película, no tenía un guion predefinido y que todo se hacía al azar. Lo cierto es que Zulueta sí tenía un guion. Sus problemas fueron más de tiempo como de presupuesto que, por inexperiencia, habían calculado con la siguiente cuenta de la vieja: Si Leo es pardo —corto previo que tuvo una buena acogida en el Festival de Berlín y que también se proyecta en Cine Estudio en sesión doble— costó X y su rodaje fue de X días, calculamos el dinero/día de rodaje y multiplicamos por los días que durará el rodaje de Arrebato. Vamos que les financiaron 4 millones de pesetas cuando la media para estas películas era de diez veces más. Tal cual… Y claro, la cosa se disparó con imprevistos y de 15 días de rodaje pasaron a varias semanas con lo que muchos técnicos, sobre todo los de sonido, abandonaron el barco por diversos compromisos.

Iván Zulueta incluyó muchos cortos e imágenes que guardaba grabadas en Super-8 y no tuvo más remedio que conformarse con muchas primeras tomas. En el rodaje aguantaron, como bien ha confirmado en ocasiones el productor Augusto Martínez Torres, «los amigos, entre los que estábamos nosotros y los actores, y algún profesional por el que se salvó la película, sobre todo, por el iluminador Ángel Luis Fernández y su equipo».

Entre esos amigos estaban los protagonistas Eusebio Poncela, Cecilia Roth y Will More —tristemente fallecido en agosto de 2017, del que Zulueta decía que era «pura anarquía, pero un diamante en bruto»—, el mismo productor, así como Alaska, que aparece en uno de los cortos de la misma película, o un jovencísimo Pedro Almodóvar, que además de visitar frecuentemente el rodaje, ayudó a doblar una secuencia de Helena Fernán Gómez con un falsete.

«Un desastre total, tuvo muy malas críticas y nadie fue a verla a los cines Azul donde se estrenó. La rechazaban en los festivales. La razón era su forma de tratar la droga. Tiempo después la pusieron en las sesiones nocturnas del también desaparecido Alphaville y estuvo casi un año, pero al parecer iban a verla los mismos y aprovechaban para fumar cuanto querían», dijo Augusto Martínez Torres.

Iván Zulueta (izda) y Will More (dcha) en el rodaje de Arrebato.

Lo cierto es que 38 años después, esta película de culto recibe halagos allá donde se proyecta, e incluso el dvd que incluye los cortos previos del director, se ha convertido en pieza muy preciada entre freaks del cine. Uno de los que ha valorado con el tiempo esta película es nuestro programador de Cine Estudio, Manuel Asín, quien habla así de la cinta: «Arrebato es la ‘summa’ de la imaginación mixtificadora de Iván Zulueta, uno de los cineastas fundamentales de la historia del cine español. En éste que acabó por ser su último largometraje metió vampiros, Super 8, cine dentro del cine, psicodelia, la Gran Vía, dibujos animados… Y el resultado es una película tan redonda como escurridiza, tan prometedora como definitiva».

Eusebio Poncela, protagonista de la película, hablaba así en 2010 en el Festival de Cine Mar del Plata donde se hacía una retrospectiva de Iván Zulueta: «Ha sido un visionario que se ha adelantado a su tiempo. Era un provocador. En el año 1979, en España, ni siquiera había empezado la movida madrileña. La visión de Iván era tan auténtica que es indestructible, el tiempo juega a su favor. Es una película que perdurará, todos pereceremos y Arrebato quedará».

Pero quizás la mejor definición es la del propio Iván Zulueta quien, antes de morir a finales de 2009, decía de Arrebato: «Ni es redonda, ni falta que le hace… Es una película arriesgada, honesta y honrada». Y quizás ese sea otro de los motivos por los que en estos tiempos en que el cine en general adolece de casi todo ello, sea una película tan preciada.

Tras Arrebato, su vida como realizador estaba acabada, aunque posteriormente dirigió un par de capítulos para la televisión —Párpados para Delirios de amor (1989) y Ritesti (1992) para Crónicas del mal—. Sin embargo, su relación con el cine continuó con la realización de carteles, entre otros, para Pedro Almodóvar, Manuel Gutiérrez Aragón o Miguel Albaladejo.

Su muerte en 2009 provocó una ola de agradecimientos y reconocimientos entre sus compañeros. Cineastas de la talla de Julio Medem, por ejemplo, reconocen en Arrebato una «rareza seductora», una influencia definitiva.

Pero quizás podríamos destacar, por la trascendencia que tiene internacionalmente, este párrafo incluido en el elogio de Pedro Almodóvar a Iván Zulueta publicado en inglés en 2009 en la web del British Film Institute:

«Es muy difícil hablar de sus últimos años, inmediatamente después de Arrebato, cuando se retiró en San Sebastián, como Norma Desmond, pero con todos sus sentidos intactos y sin haber abandonado ni un ápice de su exquisita sensibilidad. El cine español acaba de perder uno de sus cineastas más originales, y junto con Erice, el que logró dar a sus imágenes el mayor significado estético. Nunca filmó una sola imagen banal. El elemento en el que se sentía más cómodo era la abstracción. La imagen pura, rebosante de significados pero liberada de la carga de la ficción, siempre amortiguada en una rica variedad de paisajes sonoros. David Lynch, pero menos sombrío y más pop. Psychedelia era su escuela, y él hizo verdaderas obras maestras en este estilo.»

Algunas frikadas:
  • En 1968 dirigió Último grito, un innovador programa musical para televisión.
  • Iván Zulueta protagoniza en 1969 junto a su amigo Antonio Gasset el corto de Jaime Chávarri, Ginebra en los infiernos.
  • En 1969 rodó Un, dos, tres, al escondite inglés, su primera película que, sin embargo, no pudo firmar la cinta tras el cierre de la Escuela Oficial de Cine de Madrid, ya que no estaba sindicado y no tenía título. El nombre que figuró en su estreno fue el de José Luis Borau, productor de la misma.
  • Tanto en Último grito como Un, dos, tres, al escondite inglés aparece José María Íñigo, mítico presentador de Eurovisión.
Más enlaces de interés:

Tráiler de la película:

 

 

La exposición «Fellini. Sueño y diseño», un bello adiós al fotógrafo Mimmo Cattarinich

Domenico ‘Mimmo’ Cattarinich, fotógrafo y realizador italiano, falleció el 28 de agosto en Roma a los 80 años de edad. Destacamos la noticia porque el 10 de octubre el Círculo de Bellas Artes estrena Federico Fellini. Sueño y diseño, donde Cattarinich se erige en uno de los protagonistas, ya que puso la firma en 1993 a las fotografías del último rodaje de Fellini, que se expondrán en la misma.

Junto a dibujos de los sueños del director que sirvieron de inspiración para la grabación de estos spots publicitarios, así como otros documentos y proyecciones, veremos una selección de las casi mil imágenes (800 a color y 200 en B&N) del rodaje y backstage de este inusual encargo de la agencia publicitaria Saatchi & Saatchi para la Banca di Roma, con la producción de Filmmaster, de Sergio Castellani. En el reparto figuran Anna Falchi, Paolo Villaggio y Fernando Rey, sin olvidarnos de la aparición de Ellen Rossi Stuart.

Fellini con Paolo Villaggio en el rodaje de los anuncios para Banca di Roma. Imagen de Mimmo Cattarinich que se publicará en el catálogo de la exposición Fellini. Sueño y diseño.

«El material, entre documentación directa y secuencias del backstage, ofrecía un amplio abanico de imágenes: escenas sugerentes, intensas, de auténtica diversión. También de profunda verdad, de la autenticidad del director. Era posible construir un discurso visual de innegable interés», pensó el comisario Gianfranco Angelucci cuando en 1997 le presentaron por primera vez la posibilidad de realizar esta exposición.¹

Mimmo Cattarinich. Imagen de Mymovies.it

Cattarinich, además de trabajar para revistas (Time, Life, Bildzeitung, Interview, Panorama, etc.) en publicidad y reportajes, sobre todo del mundo del espectáculo, tendencias e incluso erótico —trabajó también para Playboy—, fue uno de los fotógrafos más importantes del cine en Italia documentando películas. Debutó de la mano de Mario Bava con Gli invasori, para trabajar después con Ferreri, Bolognini, Lizzani, Antonioni, Leone, Tornatore, Risi y, por supuesto, Fellini. Además, también para directores de otras nacionalidades como John Cassavetes o Paul Mazursky.

Lista a la que habría que añadir muchos más nombres de relumbrón, como nos indica Gianfranco Angelucci, director de cine, escritor y comisario de la exposición en Mimmo Cattarinich, el fotógrafo del gran cine, obituario publicado en Articolo21: «Innumerables e inolvidables son sus imágenes de El gatopardo, La dolce vita, las de Pasolini junto a Maria Callas en Medea, las de Bernardo Bertolucci o las de Vittorio de Sica dirigiendo a Alberto Sordi en las tomas de El diluvio universal. En las últimas décadas Cattarinich había colaborado con Pedro Almodóvar, Robert Altman y Roberto Benigni, entre otros».

Pedro Almodóvar entre Victoria Abril y Marisa Paredes en el rodaje de «Tacones Lejanos». Foto de Mimmo Cattarinich incluida en «Los archivos de Pedro Almodóvar» (Taschen ed., 2011).

Considerado el «Mago de la Luz», apelativo en el que incide la exposición que el Centro de Estudios de Pier Paolo Pasolini le dedicó bajo el título La magia de la luz, ha sido uno de los fotógrafos más requeridos para retratar a actores como: Faye Dunaway, Catherine Deneuve, Antonio Banderas, Vittorio Gassman, Rock Hudson, Sofia Loren, Marcello Mastroianni, Brian De Palma, Alain Delon, Anthony Quinn, Penelope Cruz, Javier Bardem, Mickey Rourke, Monica Bellucci…

Mimmo Cattarinich. Ritratto Pasolini, 1973. Stampa baritata vintage, cm 21×31. Imagen de Archivokultura70. http://archiviokultura70.blogspot.com.es/

Cabe añadir, que también hizo sus pinitos como director con Little Lips (1978), en España, Historia de Eva, en la que había representación española con los actores José Luis López Vázquez y Bárbara Rey.

La exposición Federico Fellini. Sueño y diseño, que está en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes del 10 de octubre al 21 de enero de 2018 servirá de alguna manera, no solo para recordar al genial director de Rimini, sino para rendir homenaje a al fotógrafo que, como añade Angelucci en el artículo antes citado, supondrá «un bello adiós para Mimmo, un saludo glorioso para él que amaba tanto España».

Notas:
  1. Texto incluido en el catálogo homónimo de la exposición.