CONFINARTE 2020. Diario de Grupo

CONFINARTE 2020. Diario de Grupo

El Grupo Seguí durante la fase de confinamiento ha seguido coordinándose sobre el quehacer artístico, tanto plástico como escrito, a través de medios virtuales. Incluimos a continuación su diario de grupo durante este período, que contiene obras de 15 socios:

Participantes: Alicia Crespo, Ana Izquierdo, Ángeles Hortiguela, Asunción Bau, Avelina Sánchez-Carpio, Carmen de la Lastra, Carmen-Paz Martí, Francisca Varela, Inés Sánchez, Jose Rubio, Nora Raquel Martín, Pilar Rodríguez, Rafael Casquero, Rocío Bañon y Rosa Guardia.

A continuación, incluimos también algunos escritos, a modo de diario, de los integrantes del gurpo:

EI AVE Confinada

SOLA QUEDE ARRASADA COMO QUIEN HABLA EN LA NOCHE.

SOY, COMO EL CANTO DE UN JILGERO HERIDO CUANDO YA NO TIENE AIRE.

EL AMOR A VOLAR, ME TRAJO SILENCIO EN DIAS DE SOLEDAD MORAL,

ARROJANDO ESPUMA NEGRA SOBRE MIS LIENZOS.

ME PERSIGUEN BALAS DE INCOMPRESION, CUANDO CAIGA ENTRE

RAMAJES ¡ESO ES LO UNICO QUE CURA EL MIEDO ¡ NO HAY DUDA QUE

SU LENGUAJE, VIAJA EN TERMINO INSITU, EN SU VUELO SE REUNEN

TODOS LOS COLORES DE UNA PALETA PICTORICA EN CRISIS.

CAYENDO COMO PAJAROS ILUSOS, EN UN NIDO DE VENAS EN MI

GARGANTA,

INES (SANCHEZKO)

Haiku: L´attente La espera

Silence du métal Silencio metálico

La ville pliée attends La urbe doblada espera

L´oiseau s´approche El pájaro se acerca

Carmen-Paz MARTÍ

Los conflictos

No comprendo los conflictos de la condición humana, en la que poso mis ojos en circunstancias y clave de humor.

Mi visión es en mi punto de vista poético, agridulce, y algo surrealista, viendo la luz de unas candilejas y entretenimiento evasivo y creatividad, con una enorme confusión y ruido mediático.

Nuestra obra… puede volver a despertar en nosotros.

Inés Sánchez (SANCHEZKO)

Desde un gran espacio imaginario donde quedarse, donde estar; lleno de deseos…imágenes pasadas…sueños.

Transito los nuevos caminos que recorreré y vuelo hacia ellos.

No es un encierro, es una nueva forma de vida que vivir.

Esto que no conocíamos de nosotros y está ahí.

Que descubriremos y nos hará diferentes. .más fuertes, otros

Confinamiento. Rafael Casquero Ruiz

Extraño cautiverio cuando el carcelero es invisible, la cadena es el temor y las rejas, una extraña nueva vida instalada en el aislamiento y el cierre de las fronteras de la piel. No hay plazo de condena y en la celda aún se puede ver transcurrir la vida a distancia, pero el sol es más frío dentro de los muros, horizonte reducido a la cal y ahora paredes deslustradas, cuando un reflejo de cielo se escurre por el suelo y las nubes se adivinan ajenas ya tan lejos. Y por medio de este sortilegio el reloj se para y se repite en un tiempo postizo, porque siempre es la hora de la incertidumbre, pasamos como anestesiados por decorados de la obra de teatro que no elegimos representar, sin creernos del todo esta acción detenida que reparte rutinas que nunca nos apetecieron del todo realizar, y que ahora son nuestro eterno presente, mientras la indefinición nos paraliza la sonrisa, aunque, lejos del amplio ático soleado y amplísimo, ajeno a la terraza surtida de flores de abril, distinto del balcón estrecho que tapa una persiana antigua de lamas rotas, en otro lugar de la ventana estrecha y del ventanuco sombrío, crece en nosotros un jardín interior que debe ser cuidado. Y entonces vibra de una radio de otro tiempo la voz enfática de un tenor flotando en una melodía sinuosa y entiendes que la vida se abre en el reguero de hormigas que horada la rendija, en el brillo caprichoso de un azulejo del cuarto de baño y en el amable aliento que te devuelve el espejo, cuando parece que todo está cerrado, que se escaparon también las ideas, la fuerza de vivir dormía en la pesadumbre, los sonidos rotos y ese vestido era ya de otra temporada cuando los pulsos daban sangre a tu carne entregada, pero también ahora, detrás de tantas cosas y de las noticias terribles, surge también el color resucitado del pavimento que la suela de tu zapato castigaba y los alimentos son cálidos y tiernos, porque sin darte cuenta comienzas a entrar en ti mismo, en ti misma, y descubrir el camino que siempre quisiste emprender y no te atrevías, la situación descorre cortinas, horada tabiques, inunda de nuevas posibilidades esa estancia donde te alojas y vuelvo a ser yo, más reconocido y franco, más valiente en esa fragilidad hermosa de ikebana que trasciende el tiempo y las anécdotas, y vuelves, vuelvo a disfrutar como un niño, como una niña en el columpio, y aunque no hay cielo en mi casa, está el cielo cuajado de pájaros azules y diáfanas, las estancias se amplifican en mi interior, hay un arcoíris y un pavo real y tal vez, la armónica que mi hermano me robó, la pequeña muñeca que se perdió en el olvido, el soldadito de plomo abrigado en la penumbra de un cajón olvidado, y por eso, bienvenida esta ocasión que me reconcilia con mi yo y me libra del olvido, y me hace sentirme tan vivo como la fuerza y el tesón y tan ágil como para bailar y esquivar virus y bacterias, volver a saborear la chocolatina que papá y mamá me regalaban los domingos cuando salíamos antes de comer al parque y yo guiñaba un ojo al sol y la luz me hacía cosquillas y sentía ganas de llorar de esa profunda felicidad que está en todo pero sólo en mí. Y luego vuelven a abrirse las ventanas y entran colibríes y en la pecera baila mi pececito de oro y cuando vuelvo a ver mi adolescencia me siento profundamente enternecido por esa criatura que afronta la vida caminando decidida por calles que la lluvia ha transformado en espejos fluviales y siempre son los mismos zapatos de clochard sobre los adoquines de un París cuajado de buhardillas grises como sus nubes y el perfume de la chica más bonita y todo eso me acompaña ahora que añoro también el aire entre ingenuo y desesperado de creerse que la vida se jugaba en la cita deseada con la chica más guapa y la lluvia en el pelo y un aroma de nostalgia también porque aquel, aquella, soy yo también ahora en el refugio de mi soledad querida y protectora porque nacen los astros también dentro de mí y de los ojos de la mascota que nunca tuve, y si el tedio te apuñala, un manojo de aire fresco besa tu, mi, nuestra cara y nos hace sonreír de nuevo porque, anda, sal a la ventana a celebrar que la vida sigue, sal a bailar a tu parque, a patinar de nuevo, beber, emborracharse y levantar la copa para brindar por esa gran celebración que se inaugura cada día y en la cual eres, soy el protagonista.

Recopilación de textos del Diario del confinamiento

Abre los ojos. Cierra la boca. Descubre. Sol negro. Armonía.

Veinte de Abril.

Casa de marfil. Torre de oro.

El cazador de estrellas.

Ungido por un bálsamo de paz, mis ojos son azules ahora. Una senda de renuncia guía mis pasos. Un sueño de cipreses adorna la tierra renacida.

Confinamiento, cárcel, claustro, aislamiento, reclusión, cerramiento, retraimiento, silencio, cesación, detención, clausura, cese, introspección, latencia, intervalo, crisis, reflexión, análisis, indagación, meditación, prueba, descubrimiento, revelación, hallazgo, camino, iluminación, sol interior, jardín, pozo, brillo, armonía, sosiego, luz, paz.

Soy lo que sueño.

El hueco de la ausencia, guardián celoso, custodia la memoria.

Una hoz de plata segó las últimas estrellas de mi cuento, y al alba, la aurora con sus dedos rosados retiró el velo negro de la noche.

Soy la palabra que no sabe pronunciarse.

PALABRAS, ALABRASP, LABRASPA, ABRASPAL, BRASPALA, RASPALAB, ASPALABR, SPALABRA.

ABCDEFGHIJKLLLMNÑOPQRSTUVXYZ12345678910ABCDEFGHIJKLLLMNÑOPQRSTUVXYZ.

¿Qué sueña el encarcelado?, ¿Y qué sueña el carcelero?

Desierto, jardín de Dios, cielo vacío.

Quien habla, no sabe. Quien sabe, no habla (Lao Tse).

La felicidad y el sufrimiento están en la mente (Buda).

NAMASTÉ.

Hubo muchos días negros, y el alma se resistía a salir buscando un refugio protector para sentirse acogida hasta que cesase la tormenta. ¿Pero dónde? ¿En qué sitio encontrar la paz interior y el acogimiento anhelado cuando la brújula dudaba y la veleta giraba incesante? ¿Dónde está el cielo protector, el amoroso sol, la madre tierra, los cálidos brazos que un día me acunaron? Vivir en la armonía de que todo está en mí, y yo no existo.

Si escarbas en el centro de tu jardín, encontrarás un tesoro. Si te asomas al pozo, te encontrarás reflejado en el cielo.

De aquella profunda sima surgió con fuerza incontenible la necesidad de seguir viviendo, en una intuición ajena a los discursos ordenados y a la ortodoxia preestablecida, y ese anhelo era una renovación, y un tremolar de pañuelos blancos, y más que nunca se abrieron las ventanas, y el aplauso unánime era el himno a los héroes y una revolución contra el pesar, hermanados en la incertidumbre, del temor nacían las palomas, brillaban lágrimas de gozo y resistíamos sabiéndonos mejores, porque el cielo abría las puertas al descubrimiento de una gozosa realidad.

Del más profundo silencio, manaba una armonía de pájaros cantores, y luciérnagas-estrellas nos rescataban de la noche más profunda.

Marionetaquesequierecortarloshilosycreerselibreynosabequeélestodo.

Entre lo bello y lo terrible

Yo pienso que en el universo se corresponde con una síntesis particularmente intensa, y depurada, No está en mi voluntad hacer hipótesis inseguras, Los caminos que conducen a este posicionamiento, si me importa, la violencia convulsiva, y en esta ocasión…yo pretendo rehuir (no será fácil, lo sé) El entendimiento dramático de lo imposible .lo que es la dureza de una inflexión, donde las tradiciones “se anudan” de forma inesperada.

Se descubre y revelan algo oculto o desconocido por que lo bello… no es más que el principio de lo terrible y en ese grado “esto es lo que duele”.

INÉS SÁNCHEZ COZAR

PANDEMIA 2020

Ha tenido que venir una cosa pequeña, como es un virus, para decirnos

Cosas muy grandes a toda la humanidad:

“hay que valorar lo mucho que tenemos, cuando tenemos vida”

Confinamiento

“Los problemas fisiológicos

inciden notablemente en los

psicológicos”

Avelina Sánchez-Carpio

PANDEMIA 2020

“Esta pandemia ha sido como una bofetada a nuestro ego,

Le ha vapuleado, le ha sumido en la observación y el análisis”.

Avelina Sánchez-Carpio

Y QUIÉN SABE

La vida, noria imparable, apretemos cinturones, ilusión, expectativas, aventura a la vista, subida a los cielos, te vas acercando, casi los tocas, y en todo lo alto te preparas para volar, sorpresa ante la bajada, cae rápido, pánico.

Al fin tocamos tierra y empezamos otra vez….Ilusión,

esperanza, de nuevo intentaremos volar, siempre intentarlo… y quién sabe….

Carmen de Lastra