a rosalía de federico

Una guitarra que “llora monótona” es el símbolo de unión entre las tres almas protagonistas de A Rosalía de Federico: Rosalía de Castro, Federico García Lorca y Amancio Prada. Fue en el verano de 1969 cuando el compositor y cantautor leonés obtenía como premio, en el Festival de la Juventud de Alar del Rey, 10.000 Pesetas, que era justamente el precio de una guitarra que había visto en Valladolid. Tras adquirir la guitarra, viajó a París, y fue en la ciudad del Sena donde compuso, con la guitarra que ganó cantando a Rosalía, su primera canción sobre versos de Federico.

Fotograma de la entrevista

A Rosalía de Federico es un espectáculo músico-teatral con carga dramatúrgica que se edifica a partir de los Seis poemas gallegos que Lorca escribió entre 1932 y 1934 desde su admiración por la poeta gallega. Amancio Prada, sobre una idea original de José Luis Gómez, reconstruye en él las huellas que por los caminos sin tiempo de la poesía conducen al reencuentro con lo ausente.

En la siguiente entrevista, que le realizamos a Prada días antes del estreno de su espectáculo aquí en el Círculo, el músico de Ponferrada nos habló, entre otras cosas, de sus inicios en lo lírico y en lo musical, de la relación entre los “compañeros de vida” que fueron Rosalía y Federico o de los lazos de la literatura de ambos con el cante jondo.