Todos somos contingentes, pero tú eras necesario

El Círculo de Bellas Artes llora el fallecimiento de José Luis Cuerda, vocal de su junta directiva y uno de sus ilustres socios desde el 20 de octubre de 1983. Cuerda ha sido seguramente uno de los referentes de la comedia costumbrista surreal y del humor absurdo, lindando en ocasiones con el esperpento, que ha dado el cine español. Pero para el Círculo significó mucho más. En momentos de dificultades siempre ha estado dispuesto a apoyarlo, dando la cara por él, participando en campañas o aportando su sabiduría en distintos encuentros para la Escuela SUR, en entrevistas para la revista Minerva o en reuniones improvisadas ante cualquiera que quisiera pasar un rato con él. Ha sido uno de nuestros grandes embajadores.

Solía decir que al Círculo de Bellas Artes le debía todo porque su padre ganó aquí jugando a los naipes la casa en el Paseo de la Habana a la que se mudaron desde Albacete. Pero nosotros le debemos mucho más por toda la simpatía, cariño y generosidad que siempre nos ha brindado.

Hacía un tiempo que no se le veía por esa Pecera del Círculo que solía frecuentar y en la que lo podías ver comiendo o tomando un café en compañía de amigos. Su aspecto tranquilo, de mirada plácida, no anticipaba lo gran orador que era, algo que acompañaba siempre con ímpetu y un lenguaje gestual jovial muy característico. La cabeza le funcionaba como un reloj suizo y la boca no descansaba un momento a la hora de contar mil y una anécdotas y conversaciones de su vida o de sus películas. Difícilmente se le gastaban las palabras para hablar al mismo tiempo de Luis García Berlanga, Rafael Azcona o Fernando Fernán Gómez, como de Alejandro Amenábar, Mateo Gil o David Trueba. Fue una especie de eslabón intergeneracional capaz de congregar a su alrededor una compañía de todas las edades. Si no, que les pregunten a Edu Galán, Andreu Buenafuente, Berto Romero y Arturo Valls, que produjeron su última película Tiempo después desde la admiración y la amistad absolutas.

Precisamente la novela homónima en la que se basó esta película fue el punto de partida de la entrevista que le encargamos a Edu Galán con José Luis Cuerda para la revista Minerva. Por entonces Galán ya introducía esta novela dentro de la que denominó como «cuatrilogía albaceteña». Esta partía con Total, seguía con Amanece que no es poco y con Así en el cielo como en la tierra, y se cerraba con Tiempo después, cuya materialización en cine aún no era ni un proyecto concreto en el momento de hacer aquella entrevista.

Cuarenta años más tarde, al bendito José Luis Cuerda no se le puede colocar en una generación determinada. Cuerda tiene una extraña virtud, solo al alcance de unos pocos cineastas y de nuestro Señor Jesucristo: que su filmografía cómica sea él. Que, al abrir la boca, casi todo lo que dice José Luis pueda ser cine, su cine.

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Federico Fellini: 100 años

Un 20 de enero de 1920, hace hoy mismo 100 años, nacía en Rímini Federico Fellini, uno de los pocos cineastas que puede presumir, como apuntaba recientemente El País, de que en el diccionario de la Academia della Crusca (la RAE italiana), aparezca el concepto felliniano para referirse a todo lo relacionado con él y su obra, a sus imitadores y a una atmósfera grotesca, surrealista y onírica. Es un reconocimiento que se ha ganado a pulso porque como su compañero Ettore Scola aseguró hace ya unos años en una entrevista:  «Fellini es un caso aparte. Sus películas, con su imaginación y su dimensión onírica, no encajan ni en la definición del realismo ni en la de lo mágico. Son una categoría en sí mismas, son lo felliniano.»

Carlos Prieto el artículo La realidad como engorro ratificaba con estas palabras la originalidad que Scola atribuía a Fellini.

Dado su gusto por vapulear la realidad en sus películas, sorprende recordar que Federico Fellini aprendió el oficio con los padres del neorrealismo: suyos fueron los guiones de dos monumentos rossellinianos al cine realista: Roma, ciudad abierta (1945) y Paisà (1946). La realidad pura y dura le traía un poco sin cuidado a Fellini, uno de esos raros casos de italiano al que le aburre mortalmente discutir de política. Lo suyo era, en definitiva, otra cosa: el neorrealismo no acababa de morir, la posmodernidad no acababa de nacer… y entre medias llegó Fellini, rodó Ocho y medio (1963) y abrazó el esoterismo, la terapia y el LSD. Literalmente.

 

La muerte es el final, pero en ocasiones puede ser el principio, y por eso celebramos el centenario de su nacimiento con este post que también intenta animar al neófito en el conocimiento de la cinematografía felliniana. Dejamos constancia de la importancia de este cineasta, no solo en la historia del cine, sino en el de las artes y la cultura en general. Solo con el dato del diccionario, nos podemos hacer a la idea de la impronta que ha dejado en Italia. ¿Para cuándo el término berlanguiano o buñuelesco en la RAE?

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Bajo un árbol de enebro

Un alma cosida al corazón de un pájaro. La cineasta, escritora y profesora estadounidense Nietzchka Keene (1952–2004), especialista en lengua escandinava medieval, debutó en la dirección con esta adaptación del cuento de los hermanos Grimm The juniper tree. Se trata de una historia delimitada en el medievo, filmada en blanco y negro, y palpitante de mitos, tradiciones, mujeres y magia.

El Cine Estudio acogió recientemente la proyección de esta cinta, restaurada en 4K y protagonizada por una joven Björk. Además, en la sesión del 7 de diciembre, tuvo lugar un cinefórum bajo el título Los rituales y la magia en Cuando fuimos brujas. En él, participaron dos mujeres brillantes: Sére Skuld, cantante, música, bruja caota y artesana, y Claudia Rodríguez Ponga, escritora y comisaria de exposiciones.

En el siguiente formulario, hemos propuesto a ambas continuar la senda emprendida y ahondar en las capas de significados de esta profunda película, poniendo el foco en la brujería y los rituales mágicos, así como seguir sus huellas a lo largo de su representación histórica y artística. Y aquí está el resultado.

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Ángel Gutiérrez y Andréi Tarkovski: una conexión entre dos almas

«Se hace raro hablar de un amigo que podría estar sentado hoy aquí hablando como lo estoy haciendo yo, pero con más arrugas, eso sí», así se pronunció el dramaturgo experto en Chéjov, Ángel Gutiérrez, tras una pausa recordando a su amigo Andréi Tarkovski, del que fue coetáneo y del que quiso compartir en los #LunesAlCírculo su perfil más personal ya que «aunque le admiraba como cineasta, lo hacía mucho más como persona».

A lo largo de una conferencia entrañable, que moderó José Manuel Mouriño, comisario de la exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño, (hasta el 27 de enero de 2019 en el CBA), conocimos algunas de las facetas del carácter del cineasta ruso, jalonada por anécdotas del rodaje de El espejo y otras sobre su amistad y del propio Ángel, cuya vida da para varios documentales.

Ángel nació en Cuba, donde su padre minero, que había ido a buscar fortuna, conoció a su madre. Sin embargo, regresaron a Asturias al pueblo de Pintueles: «Era una vida muy pobre, pero yo era feliz siendo un pastorcillo en el monte». Poco después, se convertiría en uno de los niños de la guerra civil española. A los seis años recuerda que cuando subió al barco desde el puerto de Gijón a la Unión Soviética, tenía fiebre. Partió junto a su hermana mayor escapando del terror de las bombas y en la misma pasarela de acceso al buque vivió uno de los momentos más traumáticos de su vida cuando a su hermana pequeña de cuatro años no la dejaron subir a bordo y quedó en tierra. «Nunca la volví a ver. Lloré desconsoladamente por primera y última vez». Ese trauma de la infancia quedaría reflejado en uno de los episodios del guión que escribió con ánimo de hacer una película que nunca se rodó: A la mar fui por naranjas, pero que el destino quiso que le uniera a Tarkovski y a la exposición que ahora termina en el CBA.

Andréi: ¿Cuál es tu pintor favorito?
Ángel: Goya, El Greco, Velázquez…
Andréi: ¡Y Piero della Francesca!
Ángel: Bueno, también…

Apuntes de Andréi Tarkovski del rodaje de la escena de los españoles en la película de «El espejo». En ella participaron unos cuantos amigos del cineasta, como Dionisio García y Ángel Gutiérrez.

Estas fueron las primeras palabras que cruzaron Ángel y Andréi. A comienzos de los 60 Tarkovski citó en el café Ararat de Moscú a Ángel, que ya tenía una excelsa trayectoria teatral, a través de un amigo común, el actor Artur Makarov. A partir de aquí surgió la amistad. «Fueron unos años maravillosos. Nos reuníamos los citados y otros como Dionisio García Zapico o poetas y otros amigos, una o dos veces a la semana. Stalin había fallecido anteriormente y estábamos convencidos de tener la potencia de hacer un mundo más feliz a través de la cultura. Había un espíritu de renovación increíble. Leíamos fragmentos de Cervantes, otros de Dostoievski y otros maestros rusos escribiendo sobre El Quijote… Dionisio y yo llevábamos una guitarra y cantábamos alrededor de una botella de vodka. Andréi era como un niño, se emocionaba y se volvía como loco: aplaudía, cantaba, bailaba, nos abrazaba y besaba…».

Esa amistad dejaría su huella en El espejo. «Andréi leyó mi guión y me pidió que le prestara ese capítulo de mi niñez para su película. No lo dudé. Para mí era un honor. Pero además, me preguntó si conocía actores españoles en Rusia que pudieran rodar esa escena». Y así es como esta escena acabó con un rodaje en el que no había argumento y en el que Tarkovski «simplemente nos explicó que cada uno hiciera lo que quisiese, pero que éramos un grupo de amigos en mi casa, que esperaban la llegada de Margarita Terekhova».

Ángel Gutiérrez y Margarita Terekhova en un momento del rodaje del episodio de «los españoles» en «El espejo». (Vladimir Murashko, 1974).

A lo largo de la conferencia, Ángel recordó la forma en que el cineasta encajó las distintas escenas que a modo de episodios jalonan El espejo; cómo cada una estaba representada en unos papeles que ordenaba y desordenaba día sí, día también durante el montaje. Finalmente «dio con la escena del tartamudo que va primera en la película y ya fluyó toda la película». Una escena que termina con lo que bien podría ser una metáfora de esa potencia creativa en la que esa inteliguentsia rusa —a la que se refería Rafael Llano— creía: «Yo puedo hablar». Hoy, suponemos que a Tarkovski no le habría importado que, siguiendo con esas metáforas, hayamos cogido esa misma escena para el final de nuestra película sobre El Gran Río añadiendo justo después una cita de Paul Celan que reza: «Habla tú también».

Volviendo a la charla, encontramos otros puntos interesantes que puedes ver en la misma, como las vicisitudes de Andréi cuando le hostigaron las autoridades soviéticas hasta su marcha; o cómo pretendieron reterner al propio Ángel prometiéndole hacer su película cuando éste ya tenía permiso concedido para regresar a España… Su película nunca se hizo, entre otras cosas porque la canción a la que alude el título del guión A la mar fui por naranjas, es un canto que no gustaba a las autoridades soviéticas, ni a la misma Pasionaria. La letra decía: A la mar fui por naranjas / cosa que la mar no tiene. / ¡Ay! mi dulce amor, / este mar que ves tan bello, es un traidor. «Ellos pensaban que me refería a la URSS de alguna manera, era inútil explicar que se trataba de una canción asturiana que tarareaba por los montes cuando fui pastor», cuenta Ángel.

El cierre de la conferencia, terminó con una anécdota tarkovskiana. Ángel rodó un documental en cuyo rodaje fue a la tumba de Tarkovski en París. Estaba despejado, era un día plácido y cuando se acercó a la tumba se levantó un vendaval: «fue una conexión entre dos almas».

Conferencias sobre Tarkovski.

Esta ha sido la tercera conferencia de los Lunes, Al Círculo en relación a Tarkovski y la más personal e íntima. Las otras fueron:

Frotando espigas con los ojos: mística y poesía desde la obra de A. Tarkovski del profesor Carlos Ruta.

Ni la política ni los grandes inquisidores, solo la cultura buscada personalmente nos podrá salvar del profesor Rafael Llano, que fue un análisis profundo sobre su cine partiendo de cada una de sus películas.

Y la última ha sido la del historiador del arte Jean Christophe Bailly, El vértigo de las imágenes, el pasado 21 de enero, quien se refirió a la mirada que nos devuelven las imágenes y los retratos en el arte.

Materiales consultados:

Conferencia de Los Lunes, Al Círculo de Ángel Gutiérrez.

Entrevista a Ángel Gutiérrez incluída en la exposición.

Catálogo de la exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño. Capítulo Los Españoles. (descargable).

Entrevista con Ángel Gutiérrez por parte de nuestros compañeros de Ecos del Círculo de Radio Círculo en un especial sobre la exposición de Tarkovski:

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Rafael Llano y el compromiso de Tarkovski

Rafael Llano, profesor de la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid y autor de Andréi Tarkovski. Vida y obra, pronunció la conferencia de los #lunesalCírculo Ni la política ni los grandes inquisidores, solo la cultura buscada personalmente nos podrá salvar en torno a la exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño, que puedes ver en el Círculo hasta el 27 de enero de 2019, y que se complementó con un ciclo de cine con todas sus películas hasta finales de 2018.

Imagen del rodaje de El Espejo, cedida por el Instituto Internacional Andréi Tarkovski.

Llano analizó la filmografía de Tarkovski relacionándolas con las claves de su cine, que básicamente están alineadas con una forma de pensar y una forma de vivir próxima a la inteliguentsia rusa, una élite intelectual que tenía como fin en la vida la propagación de la cultura y las artes. «Un intelectual en Rusia era una persona que consideraba la cultura y la expresión artística, como lo más elevado. Eran personas que comprendían el presente y el pasado para leer así el futuro y lo sacrificaban todo por ello, aunque eso les marginara socialmente». El cine de Tarkovski podríamos decir entonces, está comprometido con el espectador, y se anticipó al futuro, lo que hizo que hoy en día no haya perdido vigencia.

Tarkovski estaba obsesionado con la respuesta del público a sus películas y guardaba las cartas en las que recibía comentarios, algunas de las cuáles se pueden ver en la exposición traducidas. Para él, la libertad creativa del cine era un compromiso con la sociedad en que vivía. En esa tarea comprometida explicaba: «Lo trágico es que no sabemos ser realmente libres […] Que no se me entienda mal: estoy hablando de la libertad en el más alto sentido ético del término. No estoy queriendo polemizar contra los indiscutibles valores que caracterizan a las democracias occidentales. […] Pero también bajo las condiciones de esas democracias surge el problema de la falta de espiritualidad y de la soledad de los hombres. A mí me da la impresión de que en la lucha por las, sin duda, importantes libertades políticas, el hombre moderno ha olvidado aquella libertad de que disponían los hombres de todos los tiempos: la libertad de ofrecerse en sacrificio, de darse a sí mismo a su época y a su sociedad.» (1). Quizás ahí podemos encontrar muchas respuestas que surgen en películas como Sacrificio o Solaris.

Lo cierto es que ese alejarse de «lo popular», del producto cinematográfico de éxito, no le hizo llegar a tener un público masivo, pero sí muchos seguidores fieles y reconocimiento internacional, que quizás hoy, visto como un director de culto, sea más amplio de lo que pudiera imaginar (3). Un tema que nos aproxima al debate del producto cultural y su consumo y a la lucha de muchos centros culturales por mantener la identidad y esas convicciones culturales frente a los gustos más extendidos. Hoy, lejos de lo que se pudiera pensar, la tecnología sí que ayuda, en ocasiones, a aproximar productos culturales a priori minoritarios a grandes públicos potenciales que, de otra manera, jamás habrían conocido. Algo de lo que hablaba hace unos meses nuestro director, Juan Barja, en la presentación de la temporada del CBA.

 

Otra característica que destacó Llano en su conferencia es el antibelicismo del cineasta. «Tarkovski fue antibelicista. Su infancia se interrumpió por la guerra y su padre tuvo que marchar al frente. El ideal infantil destruido por la guerra lo marcó toda la vida y solo con imágenes lo refleja en La infancia de Iván» Rafael Llano. Esa sensibilidad también se puede palpar en las escenas de los españoles en El espejo, que fue incluída en la película después de que Tarkovski escuchara la historia de los niños de la Guerra Civil por boca de su amigo Ángel Gutiérrez. La traumática despedida de los niños en el puerto de la película guardan un paralelismo con las lágrimas que Ángel y su hermana mayor derramaron después de que a su hermana pequeña no la dejaran subir al barco chino que los llevaba a Leningrado escapando de los horrores de la guerra. «Pero Tarkovski  —apuntaba Llano— sabe que ante la violencia y el horror hay un mundo de belleza que oponer. Uno viene de los sueños y otro de la naturaleza misma. Quizás por ese acoplamiento del cine a los ritmos naturales rodaba la ficción como un documental».

Tarkovski salió de la URSS sabiendo que eso le costaría, muy probablemente, no volver a ver a su hijo —de hecho solo lo volvió a ver por intercesión de Miterrand justo antes de morir—. El proyecto soviético para él, estaba acabado, como confirmó Llano en esta conferencia. Sin embargo, tampoco se encontraba del todo a gusto en Italia. «Hoy he pecado, me he comprado unos zapatos, escribió una vez —contó Llano—. No entendía el consumismo ni el amor a la ciencia de Occidente. Miedo, dinero, entretenimiento e incultura era lo que veía y le preocupaban. Lo cuenta en Sacrificio».

No debió ser fácil para Tarkovski encontrarse extraño entre dos aguas: una Unión Soviética que agonizaba y que era una sombra de lo que fue culturalmente; y un mundo occidental sumido en el consumismo y el fast food, aplicado no solo a lo alimenticio. Su desazón y su lucha también están reflejadas en este párrafo suyo que rescatamos de su Martirologio y que también se recoge en Narraciones para cine (2):

[…] todo lo que la humanidad destaca como una nueva manera de conocer el mundo, a mí me parece un intento de explicarlo con métodos inadecuados. No puede ser cierta la fórmula E = mc2, puesto que no puede existir el conocimiento positivo. Nuestro saber es sudor, excrementos, es decir, las funciones que acompañan la existencia y que no tienen ninguna relación con la Verdad. […] El conocimiento de la verdad se consigue con el corazón, con el alma.

No cabe duda que cada apartado de esta conferencia que te invitamos a ver, nos podría introducir en mil y una reflexiones en torno a la creatividad en general, al cine, al arte, a las audiencias y los públicos, a la moral… Tarkovski era mucho más que un director de cine al uso, era un auténtico activista de la cultura.

Entrevista con Rafael Llano en Radio Círculo

 

PRÓXIMAS CONFERENCIAS SOBRE TARKOVSKI en los LUNES, AL CÍRCULO (entrada libre)

14 enero a las 19:30h.: Conversación entre Ángel Gutiérrez, amigo de Tarkovski y dramaturgo, y José Manuel Mouriño, comisario de la exposición.
21 enero a las 19:30h.: Jean Christophe Bailly, El vértigo de la imagen.

 

MATERIAL CONSULTADO

Conferencia de la charla de los Lunes Al Círculo de Rafael Llano.

Exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño.

Catálogo homónimo de la exposición de Tarkovski en el CBA (descargable).

(1) Esculpir en el tiempo. Andréi Tarkovski.

(2) Narraciones para cine. Guiones literarios. Andréi Tarkovski. Editorial Mardulce.

(3) Radio Círculo. Entrevista a Rafael Llano y Manuel Asín en Ecos del Círculo.

Todas de las reflexiones del profesor Llano están recogidas en su libro Andréi Tarkovski. Vida y Obra, Mishkin Ediciones.

 

La nueva temporada 2018-2019 del CBA

El Círculo de Bellas Artes cuenta con una programación para la temporada 2018-2019 en la que continúa con sus citas habituales, como EÑE, Pública, el Baile de Máscaras, la Noche de Max Estrella, las Noches Bárbaras, la Lectura Continuada del Quijote, Con Ciencia en la Escuela, PHotoEspaña, Teatralia, Jazz Círculo, Los Lunes, al Círculo… y además, suma, como novedades, dos propuestas en las que las nuevas tecnologías son protagonistas, como el Espacio VR de cine virtual o Van Gogh Alive The Experience, así como una nueva iniciativa, Círculo Solidario.

VANGUARDIA AUDIOVISUAL

El CBA, en su afán por abrirse también a las nuevas formas de expresión que atiende en la Escuela SUR, ha inaugurado ya su #espacioVR, el primer cine virtual 360º e inmersivo de España. Tras un primer programa de toma de contacto, llega la hora de meternos de lleno en harina con el II programa, Dark Corner, que nos propone tres experiencias en las que la oscuridad y el miedo son las protagonistas.

Además, de cara a 2019, tendremos Van Gogh Alive – The Experience que combina 3.000 imágenes en movimiento, luz y música para sumergirse de lleno en el universo del artista neerlandés. Una experiencia que gracias a la tecnología SENSORY4TM hace que las obras del pintor cobren vida en un espectáculo multimedia de lo más interesante.

ARQUITECTURA

Dentro de este apartado, el CBA ya ha comenzado la nueva temporada con la inauguración de la exposición del sueco Lars Lerup que con Parque móvil nos introduce en una inquietante reflexión en torno a los objetos, al urbanismo, a la vivienda y espacio íntimo, y que se adentra en los campos de la arquitectura, el diseño, la literatura y la filosofía.

En 2019 Teoría de la Arquitectura hace un recorrido por célebres imágenes del pensamiento arquitectónico, incluyendo trabajos de Aldo Rossi, Peter Eisenman, Le Corbusier o Pirro Ligorio, entre otros.

Esta temática también tiene cabida en Cine Estudio con la proyección y debate en torno a Mies on Scene, y sigue explorando estos terrenos a lo largo del mes de octubre, Mes de la Arquitectura, con el I Ciclo Arquitectura, Ciudad y Cine, que proyecta películas, a las que siguen coloquios vinculados a la arquitectura y el urbanismo, disciplinas que influyen decisivamente en las relaciones sociales y la forma de hacer política en las urbes, así como en el cine.

PSICODELIA Y SUEÑOS

La exposición Psicodelia en la cultura visual de la era beat, 1962-1972 analiza la influencia de la psicodelia en el diseño gráfico de esos años, a través de portadas de discos, carteles, revistas, libros y folletos que destacan por su valor artístico o por su significado en la historia de la música.

Cine Estudio, coincidiendo con las fechas expositivas, presenta Pon tu mente al sol, ciclo vinculado que cuenta con películas como Vértigo, Las margaritas, El fantasma del Paraíso o Suspira.

Además, Los lunes, al Círculo, completa el cóctel psicodélico con distintas conferencias y debates en las que participan: Diego Manrique (periodista), Kiko Amat (escritor), Juan Carlos Usó (sociólogo e historiador) y Pau Riba (músico).

Andréi Tarkovski. Zerkalo: Estudio de un sueño nos muestra fotografías de rodaje, cuadernos de trabajo, bocetos y manuscritos extraídos de los archivos documentales del instituto Andréi Tarkovski de Florencia en relación a El Espejo (Zerkalo) en el que el cineasta ruso explora un sueño recurrente que le lleva a una labor de introspección sobre los intentos infructuosos de recuperar el pasado.

En Los lunes, al Círculo aprovechamos la exposición como motor de arranque para hablar de aspectos que subyacen de ella. Así, el prestigioso profesor de filosofía Carlos Ruta nos habla de poesía y mística; y tenemos otras conferencias aún por confirmar. Y, por supuesto, en Cine Estudio, tenemos ciclo Tarkovski, en el cual hay películas como La infancia de Iván, Solaris, El Espejo, Nostalgia o Sacrificio, entre otras. Muchas de ellas cuentan con presentaciones y diálogos cinéfilos.

FOTOGRAFÍA

Creadores de conciencia es una exposición auspiciada por el Programa de de Responsabilidad Social de DKV, que cumple su XX aniversario y que pone el foco en el fotoperiodismo a través del trabajo de 40 fotorreporteros.

Ya en junio de 2019 comenzará una nueva edición de PHotoEspaña, en la que volveremos a disponer de diversas muestras fotográficas.

DISEÑO GRÁFICO

El diseño gráfico también está presente hasta el 18 de noviembre con la exposición Armando Milani. Pósters y logos que, programada dentro de Madrid Gráfica 2018, puedes verla dividida entre La Azotea del CBA y La Pecera.

LITERATURA

El Festival Eñe vuelve a convertirse en una referencia dentro de los festivales literarios de España. El CBA acoge dos jornadas los días 19 y 20 de octubre en los que veremos pasar a cientos de autores que conversarán entre ellos, recitarán poesía, desarrollarán talleres… Este año vuelve a ser gratuito con entrada libre hasta completar aforo, es más internacional y lo dirige Luisgé Martín.

En relación a la literatura, pero también lindando con la filosofía, el poeta Jordi Doce comanda el seminario Soledades, organizado por el Ayuntamiento de Madrid a través del Foro Internacional sobre la Soledad, la Salud y los Ciudadanos.

En cuanto a las novedades editoriales del CBA, publicaremos cuatro libros de la colección Utopías, así como catálogos y Hegel: Lógica y constitución, un volumen colectivo dirigido por Félix Duque con artículos de Bernard Bourgeois, José Luis Villacañas, Vicenzo Vitiello, entre otros.

Y para terminar en este apartado, cabe destacar, cómo no, la XXIII Lectura Continuada de El Quijote, cita ineludible que coincide con el Día del Libro y la visita del Premio Cervantes.

FORMACIÓN

El CBA ofrece, un año más, una oferta formativa interesante para los más jóvenes con talleres infantiles y juveniles de teatro y cine, que ofrecen a sus alumnos acabar con el miedo escénico, explorar su creatividad y, cómo no, aprender de una manera lúdica. Para los papás y mamás también es atractivo, ya que mientras sus hijos están en el taller, ellos pueden beneficiarse de las ventajas de socio del CBA (entrada libre a biblioteca, exposiciones, azotea; descuentos en conciertos, cine, restauración…). También hay talleres para los adultos de shodo, cine documental, pintura coreana, retrato, color, etc.

 

La Escuela SUR, de la que sus alumnos ya empiezan a despuntar, sigue contando con el Máster en Artes y Profesiones Artísticas, con título de la Universidad Carlos III, así como de un curso superior. Sus profesores, además, son de lo mejor en cada área.

Y en verano, también con la Carlos III, volveremos a desarrollar la Escuela de las Artes, que cada año plantea un buen número de cursos y talleres de una semana de duración y temáticas de lo más atractivas y diversas.

En este aspecto formativo, hay que hablar de Pública19, un congreso en el que podemos aprender mucho de la mano de los mejores gestores culturales locales e internacionales.

MÚSICA Y DANZA

El sello Jazz Círculo llega a su XXI edición, que abre con Shay Zelman Trío y a los que secundan bandas de renombre en el sector como: The Machetazo, Maureen Choi Quartet, Abe Rábade Trío, Javier Colina Cuarteto, Jorge Pardo Trío o Luis Verde Quartet, entre otros.

Aún por cerrar están los programas de METACÍRCULO y Frontera Círculo, que ya iremos anunciando a medida que los cerremos. Pero también tendremos otros conciertos de grandes artistas como, por ejemplo, Jean-Michel Blais o la fadista Cristina Nóbrega.

En el apartado de danza, en octubre llega Hung Dance dentro de Made in Taiwan. Taiwán en el Círculo V, que interpreta la pieza Boundless. También de Oriente viene el espectáculo Hierba Salvaje, del Teatro de Danza de Beijing, que se representa el 16 de diciembre.

Las Noches Bárbaras en 2019 vendrán reforzadas este año con un ciclo de cine, It’s only rock n roll (but I like it), documentales musicales de difícil acceso para los espectadores.

TEATRO

Utakatana Sekai. Espíritu samurái es un espectáculo que combina música de la pianista y vocalista Mika Kobayashi con el arte de la espada samurái a cargo del grupo Kamui. De Japón también tenemos la actuación en dos días de Circo de Sastre con un género distinto en el que mezclan música en directo, circo y un montaje en el que cobra mucha predominancia la sastrería.

NIÑOS

Los niños tienen su espacio en el CBA con el ciclo Juego de niños, habitual de Navidad, que este año nos trae Alicia en el País de las Maravillas y Pintamúsica, ambas de la Cía. Viu el Teatre. También en marzo regresa Teatralia XXIII con Mario, el dinosaurio.

Además, en diciembre comienza el plazo de presentación de proyectos para Con Ciencia en la Escuela, la feria de las ciencias y la tecnología de las escuelas madrileñas, que regresa en marzo para dejarnos a niños y a mayores con la boca abierta.

En cine acogemos una nueva edición de Mi primer festival de cine, que proyecta películas animadas para los peques de la casa.

CINE

En Cine Estudio sigue la programación variada que conjuga ciclos clásicos y estrenos. Destacamos los ciclos vinculados a las exposiciones o los de los Cuentos de Cine, así como otros festivales que acogemos. Tenemos ciclos de: Tarkovski, Psicodelia con Pon tu mente al sol, el I Ciclo Arquitectura, Ciudad y Cine, cine argentino restaurado, el de Manuel Puig y el Cine dentro del Festival Eñe, cine taiwanés, los festivales Lux, TCM, Cine por la Paz, Cine por mujeres, Filmadrid, Cinema Pride, Semana del Corto… Así como ciclos de autor como los de Jean Vigo, David Perlov, Guy Debord, Bill Douglas, Kenji Mizoguchi…

CÍRCULO SOLIDARIO

Cada año el CBA recibe propuestas muy interesantes de ONG’s cuya importante labor social no siempre llega al gran público. Queremos poner algo de nuestra parte para que esto ocurra, así que pondremos algunos espacios del CBA a su disposición para que puedan crearse grupos de trabajo, conferencias, debates o simplemente expongan su actividad. Con una periodicidad mensual, todas ellas serán con entrada libre.

Inauguramos el 29 de octubre con la Asociación de Colaboradores con las Mujeres Presas (ACOPE).

 

Wim Wenders – Sam Shepard: una misma mirada a ambos lados del Atlántico

El 27 de julio de 2017 fallecía en Kentucky el escritor, dramaturgo, guionista, actor y músico, Sam Shepard. Es un buen momento para recordar París, Texas (1984), película dirigida por Wim Wenders, guionizada por él, que obtuvo una excepcional acogida en festivales, principalmente en Cannes donde se llevó la Palma de Oro, el FIPRESCI y el del Jurado Ecuménico. «Ha sido una experiencia fantástica. La mejor experiencia de trabajo posible sobre un guión. Teníamos muchísimos sentimientos en común, era sorprendente. Incluso con la música», decía Shepard sobre la magnífica relación que tuvo con Wim Wenders preparando la película.
Sin embargo, el director alemán, tenía una espinita clavada, ya que aunque insistió, Shepard no quiso saber nada de protagonizarla: «Tener a Sam Shepard delante de la cámara, siempre ha sido mí sueño como realizador. Al tiempo de Paris, Texas le rogué de rodillas, interpretar la película, pero se negó».

Fue imposible entonces, pero más de 20 años después, la cuenta pendiente quedó saldada. En Llamando a las puertas del cielo (2005), Sam Shepard sería el protagonista junto con la que era su pareja por entonces, Jessica Lange. «Esta vez no hubo necesidad de hacerlo, fue él que se propuso como protagonista. Tenía miedo por los aspectos más cómicos, pero él se enfrentó a ellos muy bien».

Shepard y Wenders estaban predestinados a trabajar juntos. Lo supieron en cuanto confrontaron algunas de sus pasiones preparando el guion de París, Texas. «Una vez hicimos un viaje en coche hacia Los Ángeles, yo llevaba conmigo un montón de casetes y Wim otro tanto, y muchas veces contenían exactamente los mismos temas, blues difíciles, otros para iniciados, como Skip James y cosas similares. Pero no es que fueran simplemente temas de Skip James, es que eran exactamente los mismos temas de Skip James».

Poco antes de aquel viaje, el director alemán ya había rodado The soul of a man, una de las películas incluidas en la colección The Blues de Scorsese y claro, en ella no solo estaba Skip James, sino otros músicos más como J.B. Lenoir, Cassandra Wilson o T Bone Burnett entro otros muchos. De esta colección de 7 películas, Wenders es el único no anglosajón –de los 7, uno era británico y el resto estadounidenses, a excepción de él– elegido para dirigir una de las películas sobre blues, uno de los géneros musicales más puramente americanos. «Wenders ha sido uno de los directores europeos con mayor fascinación por la iconografía popular de Estados Unidos, y también por las imágenes que de aquella sociedad nos han dado pintores y fotógrafos, de Walker Evans a Edward Hopper, como demuestran, las mencionadas París, Texas (1984), Llamando a las puertas del cielo El hotel del millón de dólares (2000)», escribía Juan Miguel Hernández León.

Otra de sus pasiones comunes eran las películas del Oeste, de hecho en Llamando a las puertas del cielo Shepard hacía de viejo actor protagonista de westerns «con Sam Shepard comparto la pasión por las películas de vaqueros. Al principio ya sabíamos dónde se rodaría la película. Montana, Utah, Nevada. Pero la Monument Valley perdió su alma. Crecí en Alemania mirando estas películas que mostraban paisajes del Oeste americano. Me enamore de ellos. Cuando los visité comprendí que eran el lugar ideal, el lugar donde me sentía en casa. Son paisajes de patrimonio universal, pertenecen a todos».

En esta película tanto Sam Shepard como su pareja Jessica Lange y el resto de equipo fueron retratados durante el rodaje por Donata Wenders, quien trabajaba ya con su marido como fotógrafa de set desde 1995. Y precisamente el Círculo de Bellas Artes expuso Como si fuera la última vez, de finales de 2010 a principios de 2011, una muestra fotográfica acompañada de textos de la pareja en la que se mostraban trabajos realizados desde 1995 en las películas: El tiempo con Antonioni [Mas allá de las nubes], El final de la violencia, El hotel del millón de dólares, Buena Vista Social Club, Llamando a las puertas del cielo y Palermo Shooting. La labor de Donata era la de fotografiar las preparativas que ayudan a calibrar la luz, el ángulo, el grano de la imagen y otros detalles, así como otras de las pausas de los rodajes. Ese trabajo expuesto también está ampliado en el catálogo homónimo de aquella muestra, incluyendo además fotogramas escogidos por el director, así como otros textos de Wim, Donata o Isabel Coixet y Cristina Carrillo de Albornoz.

Textos utilizados procedentes de:

Descárgate Como si fuera la última vez aquí.

«París, Texas», texto de Sam Shepard incluido en el dossier Wim Wenders en la revista Minerva 13.

 

Entre falsos anda el juego: Orson Welles, Elmyr de Hory y Clifford Irving

Este mes de julio dentro del ciclo Cuentos de cine de Cine Estudio del CBA programamos Fraude (F for Fake!), de Orson Welles que se marca un fake cinematográfico en toda regla en forma de falso documental centrado en el falsificador y pintor Elmyr de Hory y en su biógrafo Clifford Irving, quien se hizo conocido también por ser condenado a dos años de cárcel por escribir una biografía falsa de Howard Hugues.

Entre falsos anda el juego, podríamos decir. Orson Welles, ya sabía lo que era quedarse con la gente tras provocar en 1938 la alarma y el pánico en EEUU adaptando La Guerra de los Mundos de HG Wells a un informativo radiofónico que contaba con pelos y señales cómo los alienígenas conquistaban la Tierra. Y ahora se lanzaba en 1973 a problematizar en torno a la autoría en el arte, a la identidad y la copia, contando la historia de Clifford Irving y Elmyr de Hory con una película que ya tuvimos la oportunidad de ver en 2013 con motivo de la exposición Elmyr de Hory. Proyecto Fake.

No tengo claro que Elmyr de Hory fuera consciente de la cantidad de debates que surgirían en torno a sus falsificaciones. Realmente De Hory tenía un don, si no, jamás se habrían vendido alrededor de 1.000 obras entre particulares, coleccionistas, marchantes y museos. Decía que pintaba «a la manera de» y con esa premisa lo hacía imitando a Picasso, Modigliani, Renoir, Degas… «Nunca he copiado ninguna obra. ¿Quién osaría decir que la interpretación no forma parte del mundo del arte?», decía en una entrevista en Le Figaro Litteraire con André Brincourt 1. Y continuaba: «Y si la pintura de los otros que hago contiene un cierto acento que solo me pertenece a mí, es precisamente porque por coquetería conservo respecto a ella una cierta distancia». Un jetilla. Pero aquí te propongo un juego. A continuación tienes a Jean Hébuterne, modelo de Modigliani, a la que el artista retrató en numerosas ocasiones. Uno de ellos está falsificado. ¿Sabrías decir cuál? Al final del texto doy la solución.

 

Pero ¿te imaginas que alguien como Elmyr de Hory hubiera sabido imitar a un desconocido y que finalmente la fama y las ventas millonarias fueran para él? En ese caso, ¿podría ponerse en duda también su valía presuponiendo que el original nunca fue capaz de vender un cuadro o al menos ser valorado positivamente por un experto? ¿Qué hace buena a una obra en cualquier caso? ¿Es la firma la que prevalece sobre cualquier obra de arte? ¿Necesitamos de la certificación de que algo es bueno porque ya ha sido reconocido previamente a través de su firma por nuestra ignorancia, falta de criterio o por miedo a la hora de emitir un juicio?

Sin embargo, Elmyr no vendía con su estilo, pero sí con el de otros y lo hacía con y sin firma, algo que en sí es contradictorio porque al no ponerla, ¿no se está pidiendo que se firme? Algunos marchantes le pedían cuadros a la manera de otros pintores, le pagaban poco y después se forraban ellos. «¿Pero yo qué puedo hacer?» se defendía. Al final le pillaron y pasó un tiempo en la cárcel en Ibiza, donde residió al final de su vida. «¿Debo ser castigado porque tengo la posibilidad de montar en distintos caballos mientras los demás solo montan en uno?». No parece que negara el carácter lucrativo de sus acciones. Por amor al arte habría seguido trabajando su estilo en lugar de plagiar.

Lo que sí consiguió es poner en duda las bases de una maquinaria del mercado que movía mucha pasta por todo el mundo. En ese momento en el que había verdadera locura por el arte, estas falsificaciones aceptadas como verdaderas, fueron una lección de humildad para esos supuestos expertos que establecían qué valía y qué no (2). La realidad es que no fue ni de lejos un caso aislado. Christopher Reed, editor de Harvard Magazine hasta 2007, contaba que Thomas Hoving, que estuvo 10 años como director en el MOMA, decía: «Habré examinado unas 50.000 obras de arte de todos los campos. Un amplio 40% de ellas eran o bien falsificaciones o bien obras restauradas tan hipócritamente o mal atribuidas que, para el caso, es como si fueran falsas».

«El artista actual —dice Fernando Castro (3)— está condenado a copiarse a sí mismo o bien a reprogramar obras existentes. Se utiliza lo dado en una estrategia semejante a la del sampler: el artista es un remixadorHay que darle un valor positivo al remake sin, por ello, caer en el alejandrinismo cool»

En torno a la exposición que en su momento el Círculo dedicó a De Hory se encontró con un problema curioso, y es que, al falsificador le habían salido otros que le imitaban a él. Ironías de la vida. El CBA realizó por entonces un montaje audiovisual que bajo el nombre de Historias como cuerpos, cristales como cielos, profundizaba acerca de la identidad humana, de cómo somos copia y original, de cómo todos fingimos en la vida y cómo nos ofrecemos a los demás con una máscara. ¿Somos realmente lo que somos? La labor de Elmyr de Hory fue, premeditadamente o no, fundamental para provocar un terremoto en los cánones de la crítica artística y quizás para que los artistas pudieran autocuestionar su trabajo frente al mercado del arte. Terremotos necesarios para pararse a pensar. Es irónico que esa falsa realidad del proceso artístico fuera falsificada al mismo tiempo.

En el mundo del cine, por ejemplo, se han copiado estilos de rodaje, formatos, personajes, guiones… y la autoría no se ha cuestionado tanto aún moviendo mucho dinero. Y se hacen remakes a diestro y siniestro, sin pudor.

También es fascinante pensar en quién era realmente Elmyr de Hory, quien utilizó hasta 60 pseudónimos en su vida. ¿Pudo alguien conocerlo realmente, pudo conocerse a sí mismo si es que conocerse está a nuestro alcance? En este sentido, me encanta el término de identidad confusa (4).  Con Irving tuvo una polémica curiosa porque este le escribió una biografía a partir de su amistad —parece que real— en Ibiza. Aunque es probable que muchos de los datos incluidos fueran verdaderos, realmente es difícil poner la mano en el fuego por ambos. ¿Era verdadero o falso, parcial o totalmente, lo que contó De Hory, así como lo que escribió después Irving que ya había sido denunciado y enjuiciado por falsear la biografía de Howard Hugues? De Hory denunció que la biografía no era autorizada, pero no queda claro si fue por despecho, ya que al parecer no vio un centavo de las ventas, o si es que realmente se arrepintió de la misma. El falsificador estafado.

Todo esto sirve para poner en contexto la estupenda F for Fake! (Fraude) de Orson Welles. ¡No te la pierdas! ¡Ah! El cuadro falsificado por Elmyr de Hory a la manera de Modigliani es el de la derecha, el otro, es auténtico. Pero, supongo que ya lo sabías ¿no? 😉

 

  1. Entrevista incluída en el catálogo descargable de la exposición Elmyr de Hory. Proyecto Fake!. Procede de una publicación de Le Figaro Litteraire en la que el periodista André Brincourt entrevista a De Hory. La traducción la hizo la Galería Orfila, que fue la primera en exponer a Elmyr de Hory en 1973.
  2. Christopher Reed decía que «las falsificaciones también nos enseñan sobre la falibilidad de los expertos; son, quizás, una necesaria lección de humildad» ¡Error! Texto de Christopher Reed, editor jefe de Harvard Magazine, publicado en Minerva 23 y traducido por Ana Useros.
  3. Compulsiones paródicas. Fernando Castro en Minerva 23.
  4. Juego de verdades. Dolores Durán Úcar, comisaria de la exposición Elmyr de Hory. Proyecto Fake!

 

Peter Ackroyd sobre ‘Thames Film’, que llega a Cine Estudio

Peter Ackroyd, notas para una presentación de Thames Film, British Film Institute, 2004. Traducción de Manuel Asín, programador de Cine Estudio.

He aquí una visión del oscuro Támesis, del “viejo padre Támesis” como espantoso y poderoso dios, no muy lejano al Nobodaddy de Blake. Ya en su poema Jerusalén, el Támesis estaba “borracho de sangre”. Y en efecto, en esta película hay algo terrible acerca del río, algo monstruoso que recuerda la frase de Conrad en El corazón de las tinieblas: “…este también ha sido uno de los lugares oscuros de la tierra.”. Caminando por las orillas del Támesis, río abajo, llegando al estuario, es posible sentir miedo. Una de las derivaciones posibles de la palabra “Támesis” es tamasa, que significa “río oscuro”; la palabra tiene un origen anterior a los celtas, de manera que atisbamos en ella un tiempo antiguo, casi primigenio.

 

Y sin embargo también lo bello y lo sublime forman parte de este terror. Raban ha aprendido algo de los grandes artistas del río, tales como Turner y Whistler, y ha retratado el Támesis con ropajes asombrosos.
A Raban también le interesa la historia del río –una historia líquida, como se ha dicho a veces—pero la impresión principal es la de que las aguas permanecen. El Támesis no vive en un tiempo humano. Vive en un tiempo geológico. Las figuras humanas de las viejas fotografías que vemos en la película son borrosas y pálidas. Son ofrendas humanas, están desapareciendo. El tiempo es uno de los elementos de la película de Raban. ¿Cómo pasa el tiempo para el río? Heráclito, el filósofo griego, vio el río como un símbolo de flujo y transitoriedad. No se puede entrar dos veces al mismo río. Cuando lo haces ya ha fluido y cambiado. Pero hay algo que persiste –un espíritu, una atmósfera, una presencia, que son las de las palabras de T. S. Eliot aquí leídas por él mismo. Una forma de vida que produce y persiste a lo largo del tiempo.
Es el motivo por el que esta es en muchos aspectos una película visionaria. Hay momentos de luz y color que elevan el espíritu. Hay formas y estructuras desmesuradas que espantan el pensamiento. Hay pasajes de niebla y turbulencias que dejan imaginar el Támesis primigenio de aguas pantanosas y encenagadas. Las vistas en profundidad fluyen a lo largo de esta película igual que las corrientes y las crecidas del propio río. Es una película muy fluida, en todos los sentidos. Los sonidos del río también son importantes. Hay un estruendo continuo, un lamento audible en los ruidos de las máquinas que luchan contra la tensa lámina del río, o en los gritos de las gaviotas.
Este ha sido también un río de tratos, un río de poder. Sus muelles, embarcaderos y fábricas fueron una vez parte de la gran máquina del imperio –la gran máquina de la opresión. Por eso se conoce como “río oscuro”. Se ha vertido sudor, trabajo, pobreza y lágrimas en él. Y todavía llama con cantos de sombrías sirenas a los deprimidos y a los olvidados. Es el gran vórtice de los suicidas. Las máquinas han sido ya desmanteladas. El maltrecho paisaje industrial hace tiempo que está en ruinas. Hay brotes de mugre y decadencia por todas partes, de óxido y madera carcomida. Los embarcaderos y muelles vacíos son como reliquias de una civilización desaparecida, como misteriosos monumentos mayas o incas abandonados a su suerte. Pero el cauce del río era ya viejo antes de que esas civilizaciones llegaran.
Las otras películas de Raban giran en torno a los barrios del Támesis –Canary Wharf, la gente de la Isle of Dogs—como si lo hicieran en torno a un remolino de destino y deseo. En sus películas el Támesis se convierte en un vasta y fecunda presencia. Llega a ser un organismo vivo, con sus propias leyes de crecimiento y cambio. Acabamos por tener la sensación de que Londres no lo controla, de que es él quien controla a Londres. De que él es Londres.

Thames Film de William Raban.

Cine Estudio · viernes 23 · 20h.

Entradas online AQUÍ.

Reino Unido, 1984-1986, 66’, VOSE [HD 2K. Nuevo transfer digital supervisado por Raban)]

 

El CBA invita a reflexionar sobre la idea de conflicto en el mundo

En España y Europa se viven momentos de tensión. ¿Serán estos conflictos sociales, económicos y políticos que estamos viviendo el preludio de algo más? Justo cuando se cumplen 100 años desde la Revolución Rusa y a punto de los 50 desde mayo del ’68, el CBA presenta una nueva temporada 2017-18 en la que a través de uno de sus principales proyectos transversales, El Gran Río. Resistencia, Rebeldía, Rebelión, Revolución, —en redes sociales y en el logo 4R— invita a una reflexión crítica y sosegada, alejada del ruido falaz diario, de la lectura fugaz o de la idea peregrina, en torno al término conflicto y todo lo que le rodea.

Teatro, cine y conferencias servirán como abrigo a la exposición que se estrenará a comienzos de 2018, secundada por una publicación. «Llevamos dos años trabajando en este proyecto que para nada es historicista. No es cuestión de celebrar o condenar la Revolución Rusa o los mayos del 68; estos solo sirven de pretextos para vertebrar un proyecto transversal que trata de ir más allá», recalcó Juan Barja, director del CBA.

Este proyecto, que tuvo un aperitivo en junio de 2017 con la conferencia de Slavoj Zizek Alegato a favor de un socialismo burocrático, comienza oficialmente en octubre con dos obras de teatro creadas por Marco Baliani: Trinchera (5 & 6 oct) y Kohlhaas (7 & 8 oct), esta última basada en Michael Kohlhaas, mítica novela de Heinrich von Kleist, que a su vez parte de unos hechos reales acaecidos siglos atrás y que tantos análisis ha generado —y genera— acerca de la ley, la justicia, la proporcionalidad… ¿te suena?

Paralelamente, Cine Estudio del CBA proyectará: Trilogía de la Guerra de Alexander Dovzhenko; más de 30 películas políticas de la historia del cine dentro de #4R (entre ellas, Metrópolis, Octubre, La Rabia, La Comuna, Libre te quiero…); y, coincidiendo en mes, Cuatro mayos del 68: París, Praga, México DF, Berkeley.

En el apartado de conferencias, en enero viene una de las principales voces del feminismo y la ecología, la india Vandana Shiva; en febrero, McKenzie Wark, autor del Manifiesto Hacker y uno de los mejores analistas de la cultura, los medios de comunicación, la teoría crítica o las artes; y en marzo, el filósofo Georges Didi-Huberman.

Finalmente, como ya se ha citado, se hará la exposición que se compone de un montaje audiovisual y un particular mapa que, como explican sus comisarios, Lucía Jalón y David Sánchez-Usanos, «desafía estereotipos y ayuda a fijar posiciones propias en torno a cuestiones que tienen una dimensión política y colectiva, pero también filosófica, artística, antropológica y poética». La exposición coincidirá con el lanzamiento del catálogo de la misma, que incluirá todo el material audiovisual en dvd, un atlas interactivo, la antología de textos de autores de distintas épocas, así como una serie de ensayos inéditos.

Este es solo uno de los grandes proyectos del CBA, que además, también hará otros transversales como los que giran en torno a:

Federico Fellini: exposición Sueño y diseño con los dibujos del cineasta de Rímini que sirvieron de inspiración para el rodaje de anuncios para la Banca di Roma, «algo inaudito —apuntaba Juan Miguel Hernández León, presidente del CBA— dada la aversión que Fellini sentía hacia la publicidad y la televisión» y las fotografías del rodaje de Mimmo Cattarinich. También habrá conferencias relacionadas dentro de Los lunes, al Círculo; ciclo de cine con algunas de sus mejores películas; e incluso un concierto único e irrepetible dentro de la X edición de Jazz Círculo a cargo de Fellini Quartet (10 oct.) superformación configurada a sugerencia del CBA, que interpretará bandas sonoras de Nino Rota para películas de Fellini.

©Federico Fellini, VEGAP, Madrid, 2017

Albert KahnLos archivos del planeta. Una muestra que es la 1ª vez que se expone en el mundo y que ha sido escogida de entre 72.000 placas autocromas (a este respecto, la colección de fotografía en color más grande del mundo), 4.000 placas estereoscópicas y 200.000 metros de película cinematográfica en 35mm (en B&N, pero con tempranos ejemplos en color). Para Juan Barja, Albert Kahn es «el primer artista conceptual de la historia; esta exposición es algo realmente importante». En torno a ella giran algunas conferencias de Los lunes, al Círculo y distintas proyecciones en Cine Estudio. Y se ampliará con un gran catálogo online.

Poste de secours, Pas-de-Calais, France, septembre 1915, (Autochrome, 9 x 12 cm),
André Bernardel, Département des Hauts-de-Seine, musée Albert-Kahn, Archives de la Planète, A 6 738

Incentenario Picasso. Si el año pasado celebramos a Valle-Inclán porque sí, sin coincidir con ninguna fecha específica, este año le toca el turno al pintor malagueño. Será en 2018 y como todos los proyectos transversales contará con ciclos de cine y conferencias dentro de Los lunes, al Círculo.

Más eventos importantes:

OCTUBRE

X Jazz Círculo (hasta febrero). Rubem Dantas, Jorge Pardo, La Canalla, etc.

Los lunes, al Círculo (hasta diciembre, conferencias ABIERTAS AL PÚBLICO).

Festival Eñe: como novedad, este año es ABIERTO AL PÚBLICO.

4ª edición Made in Taiwán. Taiwán en el Círculo. Con danza y concierto de jazz dentro de Jazz Círculo.

NOVIEMBRE

Meta (NOVEDAD): Festival de música electrónica (un sábado por mes).

The Virtual Reality Cinema. Desde noviembre tendremos el 1er cine de realidad virtual de España.

Korean Dreams. Exposición de Nathalie Daoust sobre Corea del Norte.

Medalla de Oro a Gonzalo Suárez (noviembre), Didi-Huberman (marzo) y Slavoj Zizek (mayo).

15ª Mostra de la Cultura Portuguesa (nov). Concierto de Cuca Roseta.

DICIEMBRE

Inscripciones para la VIII Con Ciencia en la Escuela cuya celebración es en marzo.

ENERO

Pública 18

Teatro infantil con Juego de Niños

Día Internacional de las Víctimas del Holocausto. El repertorio prohibido.

FEBRERO

Mágico Carnaval. Mítico baile de máscaras del CBA.

MARZO

Frontera Ámbar.

XXI Noche de Max Estrella

Medalla de Oro a Georges Didi-Huberman

ABRIL

XXII Lectura Continuada del Quijote.

MAYO

Medalla de Oro a Slavoj Zizek.

JUNIO

Teatralia XXII.

XIV Noches Bárbaras.

 

PDF COMPLETO AVANCE TEMPORADA_2017-2018 EN EL CBA