Congoja: “La voix humaine” (La voz humana) en Círculo de Cámara

Anna Caterina Antonacci representa el 28 de noviembre de 2021 en Circulo de Cámara el papel principal de "La voix humaine" (La voz humana) de Poulenc basada en textos de Cocteau.

Santiago Martín Bermúdez escribe “Congoja”, texto para el cuaderno de mano de La voix humaine (La voz humana), obra para una soprano con dotes de actriz, que será interpretada el 28 de noviembre en Círculo de Cámara por Anna Caterina Antonacci, con Donald Sulzen haciendo el acompañamiento al piano.

Estos son los nombres que hicieron La voix humaine —28 de noviembre de 2021 en Círculo de Cámara—, ópera para una soprano sola que habla por teléfono a su amante, el cual la abandona en sus angustias y súplicas pese a su atractivo. Primero, Jean Cocteau, cuyo monólogo de 1930 es una joya entre otras piezas teatrales y filmes memorables como La belle et la Bête y Orphée. Cocteau también teorizó y fue memorialista. Animó después de la Gran guerra un grupo de compositores, el llamado Grupo de los Seis (ocurrencia afortunada de Henri Collet). Uno de ellos era Francis Poulenc, diez años más joven que Cocteau, el más joven de los Seis junto con Georges Auric (1899). Poulenc dejó atrás una música desenfadada y algo gamberra por otra de más trascendencia, con piezas sacras (Gloria, Stabat mater) y una obra cumbre, la ópera Dialogues des carmélites. Denise Duval, una cantante con glamur, buen gusto y prestaciones algo limitadas para el gran repertorio, fue protagonista. Había sido Blanche la Force, la novicia aterrorizada de las carmelitas. Poulenc compuso La voix humaine para ella. En ambos casos alcanzó la excelencia. En fin, Georges Prêtre, un magnífico director que pese a sus cualidades no ha conseguido el marchamo de excelencia que a veces se concede con arbitrariedad.

Ya no hay mujeres así, dicen. Quién lo dice. Una mujer así, en 1930, es una pobrecita o, por el contrario, es una mujer que vive en un medio de libertad en el que ella (ellas) todavía no es libre del todo. Con su dependencia no solo sexual, esta mujer es un paso adelante con respecto a sus contemporáneas de la gleba o la barriada, un lujo burgués, como siempre lo fue la libertad. Es un retrato de una época, que acaso hoy sea de otro modo. La postmodernidad descree de esos arrebatos y dependencias. Mientras, hay países en que se lapida a las adúlteras. Y sabemos de mujeres nacidas libres que buscan maridos que imponen leyes que esclavizan. Sensibilidades como las de Cocteau y Poulenc siguen al teléfono, sin evitarle al personaje ausente su secuencia de tormentos.

Y ahí están las actrices o las cantantes: para dosificar, matizar, ponderar el tormento. Que es inevitable, pero que es dosificable. Fíjense en las secuencias legato de la ópera, en una ópera en que abunda el stacatto; con el legato se cuenta algo banal, o mentira, o bien ocultación medida, astucia ingenua o pudor que la protagonista no mantiene como conducta. Poulenc las impone así, en mezzoforte, valores pequeños (no mínimos), en secuencia con tono de monotonía, que pronto recupera lo cantabile (Poulenc no soporta mantener la regularidad del recitativo, su sequedad; su obediencia no es sólo debussysta).

El compositor diseña insoslayables culminaciones tras un crescendo, a menudo súbito, como “on parle, on parle”; como “je devenais folle” (“me iba a volver loca”); como las diversas alarmas ante el corte de comunicación. O como “un regard pouvait changer tout”; esto se presta a lo coloquial en el drama, y Poulenc diseña un crecimiento implacable a partir de una filosofía sobre ese invento, moderno para 1930, que era el teléfono: antes nos veíamos las caras, una mirada podía cambiarlo todo, ahora es imposible. La transfiguración que la ópera hace de lo cotidiano o banal se da una vez más y deduce exaltaciones de lo ordinario. La base de las óperas de Poulenc es su trayectoria como autor de canciones, de mélodies. Pensemos cuando la mujer canta “Mon amour, mon cher amour”, ápice en la ópera a pocos minutos del final: en el drama puede ser un susurro, un apoyo, algo que se dice al pasar entre otras de mayor peso o calado. La ópera de Poulenc constriñe a la cantante y a la orquesta, los obliga de manera insoslayable. Más que el drama desnudo de Cocteau.

Anna Caterina Antonacci interpreta el papel principal en “La voix humaine”

Considerada una de las mejores soprano de su generación, Anna Caterina Antonacci es una vocalista galardonada, ganadora de múltiples prestigiosos premios, incluido el Concurso Internacional de Voces Verdianas (1988), el Concurso Maria Callas y el Concurso Pavarotti, todos celebrando su cantilena, su expresión, pero, sobre todo, la propia voz.

De la brillante Rossini de sus primeros años, pasó a Serious Rossini, óperas incluidas: Mose en Egitto, Semiramide, Elisabetta, Regina d’Inghilterra y Ermione. Luego introdujo a las reinas de Donizetti: Donna Elvira (Don Giovanni), Elettra (Idomeneo) y Vitellia (La Clemenza di Tito) de Mozart en su repertorio. A esta le siguió Armide de Gluck, puesta en escena por Pier Luigi Pizzi y dirigida por Riccardo Muti, que abrió la temporada 1996/97 en La Scala; Alceste, en Parma y Salzburgo, y Medea de Cherubini, en Toulouse y en el Théâtre du Châtelet de París.

El triunfo de Anna Caterina como Cassandra en la producción del Châtelet de 2003, de Les Troyens, con Sir John Eliot Gardiner, marcó una migración hacia las grandes heroínas del repertorio francés, siguiendo los pasos de Regine Crespin. En La Juive y Carmen (respectivamente, en Covent Garden con Pappano y en la Opéra Comique con Gardiner), revivió una tradición de canto francés en el espíritu de Viardot, otro gran rossiniano. Estos logros fueron seguidos por Agrippina y Rodelinda de Handel. Su interpretación de dos papeles dentro de L’incoronazione di Poppea, como Poppea (Múnich) y Nero (París), inspiró Era la notte, su espectáculo individual sobre Combattimento di Tancredi e Clorinda de Monteverdi, que continúa de gira.

Igualmente lograda en la sala de recitales, su relación con el pianista Donald Sulzen le ha permitido centrarse cada vez más en la canción, ya sea italiana (Tosti, Respighi) o francesa, en particular Faure (L’horizon chimerique), Debussy o Reynaldo Hahn. 2013 fue un año histórico, con el estreno de La voix humaine y dos conciertos destacados: Penélope de Faure y Sigurd de Reyer. Comenzó un año maravilloso en 2014, con Carmen en Covent Garden, junto a Roberto Alagna, dirigida por Daniel Oren, y continuó con Les Troyens en La Scala, seguido de su debut en Iphigenie en Tauride, en el Grand Théâtre de Genève. Marco Tutino le encargó la ópera La Ciociara, que se estrenó en la Ópera de San Francisco.

En los últimos años, Anna Caterina ha colaborado con Les Siècles para La damnation de Faust, Ed Gardner y la RAI Torino Orchestra, para La mort de Cleópatre, y ha trabajado con David McVicar en nuevas producciones de Gloriana (como Isabel I), en el Teatro Real de Madrid, y Médée (papel principal) en el Grand Théâtre de Genève, y volvió al papel de Casandra en la épica Les Troyens de McVicar, en la Wiener Staatsoper. La temporada pasada, Anna Caterina debutó en el Festival Enescu con La voix humaine, con la Orchestre Philharmonique Royal de Liège, y como Iphigénie en Tauride, con la OAE. Asimismo, regresó al Wigmore Hall de Londres en un recital con Donald Sulzen, y al Concertgebouw, Ámsterdam, como Jocasta en el Edipo Rey de Stravinsky. En 2021, fue elegida «Accademici Effettivi» por los distinguidos panelistas de la Asamblea General de Académicos de Santa Cecilia.

El Shostakóvich más íntimo y preelegíaco en el tercer concierto del Cuarteto Mandelring en Círculo de Cámara 2020/2021

Retrato de Dmitri Shostakóvich de la Deustche Fotothek

El domingo 11 de abril de 2021 tiene lugar en el Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes el tercero de los cuatro conciertos que el Cuarteto Mandelring de Berlín dedica al maestro Dmitri Shostakóvich y su integral de cuartetos en esta segunda edición de Círculo de Cámara 2020/2021. En esta ocasión el conjunto alemán interpreta los cuartetos 9, 10, 11 y 12, en los que muestra su lado más privado e íntimo: uno de ellos lo dedicó a su mujer, otro a un gran amigo y, un tercero, trata sobre la misma muerte en un tema preelegíaco ante lo que estaba por venir. El musicólogo Luis Gago nos lo desgrana en este magnífico texto que puedes encontrar en el programa de mano del concierto y que reproducimos a continuación.

Públicos y privados III

En tan solo dos meses del año 1964, Shostakóvich completó sus dos siguientes cuartetos de cuerda, los números 9 y 10, dedicados a personas muy cercanas y queridas: su mujer, Irina, y uno de sus grandes amigos, el compositor Mieczysław Weinberg (justísimamente reivindicado en estos últimos años). La dedicatoria pública y colectiva de la obra anterior ha dado paso de nuevo a la esfera privada. Ambas obras fueron estrenadas incluso el mismo día, el 20 de noviembre, en Moscú (el día siguiente volvieron a tocarse en Leningrado, siempre con sus fieles amigos del Cuarteto Beethoven). No puede extrañar, por tanto, que sean fácilmente apreciables semejanzas entre ellos, la más obvia quizás el sustancial peso otorgado a los últimos movimientos, que doblan en duración a los anteriores, todos ellos de dimensiones modestas.

Otro rasgo común son las interconexiones temáticas entre movimientos, unidos casi siempre por un attacca, aunque también pueden percibirse diferencias obvias, la más clara, quizá, el muy diverso carácter de ambos scherzi: el del Cuarteto núm. 9 empieza a tocarse con sordina y se asemeja a una rápida ráfaga de viento, con toques del inconfundible humor del compositor ruso. El del Cuarteto núm. 10, en cambio, se decanta por una textura mucho más densa y, sobre todo, por una fiereza ya anticipada por su encabezamiento: Allegretto furioso. La joya del total de nueve movimientos es, quizás, el Adagio de la segunda obra, construido en forma de una passacaglia estricta, un procedimiento compositiv que ya había utilizado Shostakóvich en dos de sus anteriores cuartetos (núms. 3 y 6). Quien escuche con atención, podrá detectar la reaparición del tema de la passacaglia en el clímax del último movimiento.

Fotografía del Cuarteto Mandelring que interpreta la integral de cuartetos de Shostakóvich en Círculo de Cámara. Foto de Guido Werner.
Retrato del Cuarteto Mandelring de Berlín. Foto de Guido Werner.

El Cuarteto núm. 11 tiene un tema claro: la muerte. La desaparición de Vasili Petrovich Shirinski, segundo violín del Cuarteto Beethoven, en el verano de 1965, hizo que la obra fuera la primera de las cuatro que Shostakóvich dedicaría de manera individual a los cuatro integrantes del grupo que estrenó la casi totalidad de su producción cuartetística. Su tonalidad, Fa menor, presagia ya mundos armónicos sombríos y, a pesar de sus siete movimientos (los mismos de su admiradísimo Cuarteto op. 131 de Beethoven), que han de tocarse engarzados sin pausa alguna, como en el Cuarteto núm. 9, es de una brevedad y concisión casi extremas, generadas a partir del sencillo material expuesto en la Introducción. Todo es fugaz, esquivo, críptico, con profusión de ostinati y una inconfundible referencia a la marcha fúnebre de la Sinfonía “Heroica” de Beethoven en la Elegía, en esta obra que se estrenó el 28 de mayo de 1966 en la Sala Glinka de Leningrado.

Como si la muerte que había impelido su creación quisiera seguir haciéndose sentir, justamente esa misma noche Shostakóvich sufría un infarto que marcaría el comienzo de su propio y doloroso camino hacia el fin. Hasta entonces, el compositor escribiría aún otros cuatro cuartetos y el que cerrará el programa de hoy está dedicado al primer violín del Cuarteto Beethoven, Dmitri Tsiganov, por su sexagésimo cumpleaños, lo que explica quizá su energía y su vitalidad, convirtiéndola en una auténtica rara avis dentro del último Shostakóvich, casi siempre hondamente pesimista. La obra coquetea con el atonalismo, roza incluso el dodecafonismo, y reparte su peso de manera muy desigual entre sus dos movimientos, en favor del segundo. Su sucesora, compuesta en la tonalidad relativa de Si bemol menor, irá aún más allá y su contenido se condensará ya en un único movimiento.

El Cuarteto Mandelring y su integral de Shostakóvich

Tras triunfar en sus dos anteriores conciertos dentro de este ciclo Círculo de Cámara en el que interpretan la integral de cuartetos de Dmitri Shostakóvich, el Cuarteto Mandelring, que según la prestigiosa Fono Forum, es uno de los seis mejores cuartetos de cuerda del mundo, afronta la recta final de su participación en esta nueva edición de este ciclo de música clásica, que quiere ser un referente más en Madrid. El siguiente y último concierto de los berlineses será el 9 de mayo en el que cerrarán con los cuartetos número 13, 14 y 15.

Conoce el resto de conciertos que quedan de Círculo de Cámara 2020/2021.

                                                                                                       

Ekhilore Quintet, banda ganadora de la I edición GoldFish Yam celebrada en Jazz Círculo

La velada Goldfish Yam, organizada en colaboración con Yamaha Music Europe Ibérica, clausuró la XIII edición de Jazz Círculo el pasado mes de febrero. Participaron tres bandas, procedentes de las escuelas de música: Centro Superior de Música Liceu (Barcelona), Berklee College of Music (Valencia) y Centro Superior Musikene (San Sebastián). Ekhilore Quintet, presentada por Musikene, ha sido la banda destacada como ganadora del certamen. Está formada por Juan José Cabillas (saxo), Juan Oliveira (guitarra), Nacho Soto (piano), Juan Codina (contrabajo) y Ander Alonso (batería).

Ekhilore Quintet en la I edición GoldFish Yam, celebrada en Jazz Círculo. Vídeo: Musikene.

Esta joven banda participará en la XIV edición de Jazz Círculo, ofreciendo un concierto que tendrá lugar el próximo 13 de noviembre. Jazz Círculo ultima ya una edición que se desarrollará entre los meses de octubre de 2020 y febrero de 2021, en una serie de conciertos que siguen teniendo en La Pecera y la Sala de Columnas sus escenarios principales. La inauguración del ciclo tendrá lugar el 30 de octubre y correrá a cargo de la banda taiwanesa, Stacey Wei Quartet. Junto a ella, nos visitarán formaciones jazzísticas de primer nivel que consolidarán al Círculo, una vez más, como lugar de referencia en la celebración de conciertos de jazz en vivo. Cabe recordar que por Jazz Círculo han pasado músicos y grupos tan relevantes como Bob Sands, Jorge Pardo, Federico Lechner, Rubem Dantas trío o el trompetista Jerry González con su Comando de la Clave.

Ekhilore Quintet en la pasada edición de GoldFish Yam en la Sala de Columnas del CBA.

Para este ciclo, el Círculo de Bellas Artes cuenta de nuevo con Yamaha Music Europe Ibérica, una colaboración que se ha mantenido durante toda la trayectoria de Jazz Círculo.

Resumen de la I edición de la GoldFish Yam, celebrada en el Círculo de Bellas Artes. Vídeo: Musikene.

Nathaly Ossa: «La música es revolución, una orquesta es un acto político»

Nathaly Ossa con la conferencia de Los lunes, al Círculo ¿Sólo música? Recorrido por los programas de transformación social a través de la música que están cambiando el mundo vino al Círculo de Bellas Artes a poner en valor los proyectos musicales que han sido capaces de cambiar y transformar la sociedad y a reivindicar su carácter político y revolucionario. La charla se vincula al concierto solidario que el Cuarteto Quiroga realiza en favor de Música ANPIL, una asociación que trabaja desde estas premisas con los niños y niñas de Haití.

Nathaly Ossa en un momento de la charla en Los lunes, al Círculo. Autor: Miguel Balbuena (CBA)

En incontables ocasiones la música ha servido para hablar a través de sus letras de compromiso social, feminismo, libertad, lucha, solidaridad… Sin embargo, Nathaly en esta conferencia fue un paso más allá al transmitir lo que la educación musical en sí tiene de revolucionario: como contrapeso a la destrucción, ofrece creación; contra la miseria, belleza; contra la guerra, arte. Sería algo así como destacar, no tanto el resultado o producto final, sino el proceso de cambio y transformación en el que está inmersa activamente la propia comunidad —no como mera receptora pasiva—, lo que le da aún mucho más valor.

Se suele decir que la cultura no es tan prioritaria en una sociedad en estado de shock, ya sea porque ha pasado un período de guerra, crisis, violencia, represión, dictadura o incluso después de una catástrofe natural; que lo primero es el hambre, la estabilidad económica, la sanidad…, pero Nathaly nos muestra a través de auténticos héroes como el maestro Abreu en Venezuela, Ron Davis en Suecia, Ahmad Sarmast en Afganistan, Jorge Peña en Chile o Juan Guillermo Ocampo en Colombia, que la música puede ser motor de cambio para una comunidad.

Si algo tienen en común todos ellos es que están locos porque si en Medellín en el 97 o el 98 nos dicen que frente al hambre, la muerte y la destrucción la solución es la música, es absurdo. No tiene lógica, pero a partir de las escuelas de música se crearon escuelas de teatro y danza, bibliotecas, sistemas de transportes en los barrios… la revolución en Medellín fue increíble.

Nathaly Ossa en Los lunes, al Círculo

Nathaly Ossa vivió en sus propias carnes la salvaje violencia narcoterrorista del cartel de Medellín y por eso destaca la importancia de la creación de la Red de Escuelas de Música de la ciudad en 1996 promovida por Juan Guillermo Ocampo. Un programa que más allá de la educación musical buscaba una formación personal de la juventud y que acabó por ser uno de los proyectos públicos bandera del municipio.

Fue muy duro para nosotros ver que por series y películas parecía como que lo que pasó fue algo bueno, cuando fue destructivo y horroroso. El cartel aquel de ¡Oh, blanca Navidad! en Sol, que tanta gracia hizo a algunas personas, para nosotros fue algo muy doloroso porque la lucha ha sido enorme. Más allá del emprendimiento y la innovación, el símbolo de Medellín son las políticas públicas que se han constituido en planes de desarrollo mantenidos en el tiempo y que han puesto por delante de todo la educación y la cultura, y sobre todo la música

Nathaly Ossa en Los lunes, al Círculo

Aún recuerdo aquel cartel y cómo se hablaba en torno a la apología de las drogas y a la libertad de expresión o a los límites del humor —discusiones eurocentristas—, pero es cierto que apenas se comentó el hecho de que esto fue algo muy traumático para un país como Colombia. Quizás nos falta demasiada empatía y cultura para reconocer estas cosas. Pero los datos igual sí que nos pueden dar una perspectiva del guantazo histórico que nos merecemos. Entre 1989 y 1993, en pleno auge del Cartel de Medellín, murieron alrededor de 5.500 personas en más de 620 atentados; entre ellos había población civil, con más de 400 muertos y más de 1.700 heridos. Estamos hablando de que en esos cuatro años, las víctimas durante el terror de Pablo Escobar multiplican por siete a los asesinados por ETA en los 35 años que van desde la muerte de Franco en 1975 hasta el último asesinato en 2010. ¿Alguien se puede imaginar la que se montaría si una publicidad de una serie sobre ETA hiciera alguna alusión jocosa del estilo de la de Narcos?

Volviendo a la intervención de Nathaly, hizo mención al narcoturismo surgido a partir de la serie, que llevaban a muchos a seguir los pasos de los narcos y a fotografiarse frente al edificio Mónaco, que simbolizaba el poder de Pablo Escobar. Indignada, recurrió al sarcasmo para explicar que «esto fue lo que el pueblo en votación pública decidió hacer con respecto a este edificio…»

Se implosionó. Sí. Vengan a tomarse al foto con los tres árboles que quedaron aquí. Después, hubo un concierto de la Filarmónica de Medellín, todos con máscaras contra el polvo. El 80% eran niños en el 96 cuando empezó la Red de Escuelas de Música de Medellín. Es una ciudad que dice no a esto y sí al arte, la cultura, la música, la educación.

Nathaly Ossa en Los lunes, al Círculo

Muchos años después, la ciudad de Medellín votó y se puso de acuerdo para borrar el mayor símbolo del terror narco que aún quedaba en pie. Y de nuevo surgen paralelismos, aunque evidentemente habría que establecer muchas diferencias, pero a mí me vienen a la cabeza algunos monumentos sobre los que aún hoy se duda que destino darles, como la Cruz del Valle de los Caídos. Algunos quieren dejarlo como está, otros derribarlo y otros darle un sentido, como cuando Winfried Nerdinger decía en la revista Minerva que «los monumentos que son representativos de la historia deben conservarse como lugar para producir diálogo. Resulta perturbador, pero se puede aprender de ellos.»

La conferencia está plagada de héroes anónimos a los que hemos mencionado anteriormente. José Antonio Abreu crea en 1975 el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela —conocido popularmente como El Sistema—, que ofrece educación musical pública y gratuita y que se ha mantenido incluso en la Venezuela de hoy, inmersa en una crisis ideológica, económica y política. «Abreu hizo que la música se expandiera y que pasara a ser de mayorías para mayorías», explicó Nathaly, quien recordó los sueños ilimitados de los niños que generó Abreu, quien solía decir: «A través de la lucha llegan los sueños posibles, y gracias a ellos se forman repertorios, orquestas y giras imposibles».

Ron Davis Álvarez es uno de los chicos que surgieron de El Sistema para convertirse en grandes músicos comprometidos. Después de conformar la primera orquesta en Groenlandia de niños inuits en 2011, emigra definitivamente por la crisis y en 2016, en Gotemburgo, funda la Dream Orchestra conformada por niños y jóvenes, entre 8 y 19 años, refugiados de la guerra y la violencia de Siria, Afganistán, Irak, Irán, Palestina, Kurdistán, Albania, Eritrea, Angola y Somalia, con el objetivo de integrarlos a la sociedad sueca. Son más de 60 integrantes que nunca antes habían tocado un instrumento. «Los refugiados -puntualiza Nathaly- suelen ser vistos como gente rara, de otra cultura, extraños… si los ves tocando en una orquesta todo cambia.» La música como lenguaje universal.

Ya le gustaría a Superman haber salvado tantas vidas como a Ahmad Sarmast y en un clima en el que no te enfrentas a un villano, sino a las tradiciones y las costumbres más horribles incrustadas en sociedades enteras. El fundador del Instituto Nacional de Música de Afganistán en 2010, había emigrado con la llegada de los talibanes al poder. Cuando su poder cayó, regresó a un país devastado para volcar sus esfuerzos en los niños de la calle y las niñas en general y revitalizar la música que había estado prohibida. «La música transforma dramáticamente la vida de los niños» dice, y con esa premisa ha trabajado siempre. Incluso después de que atentaran contra él, en un ataque en el que murieron dos personas y en el que perdió parte de la audición en sus dos oídos y que le dejó secuelas psicológicas. Fue operado en Australia, donde le salvaron la vida y después de aquello, ¿qué hizo? Regresar a Afganistán y formar a las primeras mujeres directoras de una orquesta conformada a su vez solo por mujeres, la Orquesta de Zohra. «Hoy son un símbolo de lo que Afganistán ya no quiere perder», asegura Nathaly. La resistencia y la perseverancia acabaron con una pequeña transformación.

Por último, antes de mencionar a Vivaldi, como uno de los primeros músicos en volcarse con los más desfavorecidos, recordó a Jorge Peña que, inspirándose en los proyectos de la educación pública de EEUU funda en 1964 la Orquesta Infantil de La Serena en Chile. Con la llegada de la dictadura de Pinochet, Peña fue torturado y fusilado en 1973. Había sido apresado bajo la burda acusación de introducir armamento en estuches de instrumentos para niños. La actual Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, conocida como la FOJI, creada en 2001, se inspiró en su trabajo. De nuevo la belleza triunfa sobre la barbarie.

Este viaje nos muestra que la música nos da una capacidad de lucha, que es un elogio a la dificultad, que nos da la capacidad de soñar y de saber que no hay nada imposible; es una excusa de resistencia ante la opresión y el fundamentalismo, es revolución porque una orquesta es un acto político y al mismo tiempo es transformación por el derecho infinito que tenemos las personas, los países, para reinventarnos para volver a comenzar una y otra vez.

Nathaly Ossa en Los lunes, al Círculo

Próximas citas de Los lunes, al Círculo.

Bajo un árbol de enebro

Un alma cosida al corazón de un pájaro. La cineasta, escritora y profesora estadounidense Nietzchka Keene (1952–2004), especialista en lengua escandinava medieval, debutó en la dirección con esta adaptación del cuento de los hermanos Grimm The juniper tree. Se trata de una historia delimitada en el medievo, filmada en blanco y negro, y palpitante de mitos, tradiciones, mujeres y magia.

El Cine Estudio acogió recientemente la proyección de esta cinta, restaurada en 4K y protagonizada por una joven Björk. Además, en la sesión del 7 de diciembre, tuvo lugar un cinefórum bajo el título Los rituales y la magia en Cuando fuimos brujas. En él, participaron dos mujeres brillantes: Sére Skuld, cantante, música, bruja caota y artesana, y Claudia Rodríguez Ponga, escritora y comisaria de exposiciones.

En el siguiente formulario, hemos propuesto a ambas continuar la senda emprendida y ahondar en las capas de significados de esta profunda película, poniendo el foco en la brujería y los rituales mágicos, así como seguir sus huellas a lo largo de su representación histórica y artística. Y aquí está el resultado.

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La música clásica llega al centro de Madrid con Círculo de Cámara y Beethoven Actual

Antonio Moral, ex director artístico del Centro Nacional de Difusión Musical, es el responsable de los dos nuevos ciclos dedicados a la música clásica, Círculo de Cámara y Beethoven Actual, que serán dos de los principales atractivos de la nueva temporada 2019-2020 del Círculo de Bellas Artes y que vienen a completar su amplia oferta musical. Ambos se presentaron el miércoles 22 de mayo en un acto abarrotado en la sala Valle-Inclán de la institución y desde el jueves 30 de mayo los abonos están a la venta —en el caso de los abonos completos de Círculo de Cámara solo hasta el 5 de julio—.

 

Círculo de Cámara #CírculoDeCámara

«Nos mudamos al centro. No se trata de competir con nadie, sino de abrir un nuevo espacio céntrico dedicado a la música de cámara y así unirnos al Auditorio Nacional y a la Fundación Juan March», decía Antonio Moral en una abarrotada rueda de prensa de presentación. Allí desgranó el programa, en el que hay grandes nombres, como el de Jordi Savall que «pese a recibir la Medalla de Oro del CBA, nunca había tocado aquí»;  y, por ejemplo, una novedad muy interesante. «Me iba a dar una cabezada —continuó Moral— cuando puse Radio Clásica de RNE. Estaban emitiendo a un coreano de cuyo nombre solo pillé “Cho”, pero que me dejó alucinado de cómo interpretaba a Chopin, tanto que me quedé sin siesta…». Luego comprobó que se llamaba Seong-Ji Cho y que en 2015, con solo 21 años, consiguió el Primer Premio del Concurso Internacional Chopin en Varsovia.

Otra de las cosas que destacó Antonio es la gran predisposición de todos los artistas en participar de este proyecto que trata ampliar la oferta musical en Madrid y hacerla accesible con precios muy asequibles.

Círculo de Cámara es una iniciativa, que se celebra entre octubre de 2019 y mayo de 2020 en colaboración con la Fundación Montemadrid, mediante la que pretende revitalizar la música clásica con nueve conciertos dominicales de solistas y grupos de cámara internacionales. En función del repertorio elegido, los conciertos tendrán lugar en la Sala de Columnas o en el Teatro Fernando de Rojas.

Cristóbal Sánchez Blesa (director general de la Fundación Montemadrid) afirmó sentirse encantado de poder participar de este proyecto tan ilusionante. «Nosotros no somos nadie dentro del panorama de la música clásica en Madrid, pero queremos ayudar porque se trata de una gran iniciativa accesible a todos y de una gran calidad».

Los abonos completos para este programa están a la venta online hasta el 5 de julio de 2019. Los precios son muy asequibles y van desde los 160€ (zona A) o 140€ (zona B) por 9 conciertos (5 en el Teatro Fernando de Rojas y 4 en la Sala de Columnas); a los 97€ (zona A), 73€ (zona B) ó 48€ (zona C) por los 5 del Teatro —a la venta del 8 de julio al 5 de septiembre—; o a los 81€ de la zona única en los 4 de Columnas —a la venta del 8 de julio al 5 de septiembre—.

#BeethovenActual, anticipo de #Beethoven2020

Francisco Lorenzo de Monterola, director del CNDM (Centro Nacional de Difusión Musical), que coproduce este ciclo, añadió algunos datos interesantes de Beethoven Actual, que viene a sumarse a las celebraciones por el 250 aniversario del nacimiento del gran compositor alemán, que tienen lugar en 2020 y para el que Alemania ha destinado una partida de seis millones de euros.

El Círculo de Bellas Artes de Madrid quiere sumarse a esta celebración con nueve conciertos que tendrá lugar algunos lunes de octubre de 2019 a junio de 2020 en el Teatro Fernando de Rojas. La programación incluirá el corpus de sus 32 Sonatas para piano, en contrapunto con los 18 Estudios de uno de los compositores más relevantes del siglo XX, el húngaro de origen transilvano György Ligeti (1926-2006), además de nueve obras recientes de otros tantos compositores españoles actuales de generaciones y estéticas diversas. Ocho de estas obras serán estreno en Madrid y la novena, escrita por Tomás Marco, será primicia absoluta en este ciclo en un encargo conjunto del Centro Nacional de Difusión Musical y el CBA, las dos instituciones que coproducen este ciclo pianístico.

Los abonos para este programa están a la venta online hasta el 5 de septiembre y posteriormente según disponibilidad por días. Los precios para este ciclo son también muy asequibles y para todos los bolsillos. El abono normal es de 75€ por los 9 conciertos, mientras que el reducido para jóvenes de menos de 30 años, estudiantes con acreditación, mayores de 65 años, socios del CBA y abonados del Auditorio Nacional, sale a 58€ por los nueve conciertos. Además, las entradas individuales normales cuestan 10€, las reducidas 7€ y habrá último minuto por 5€ para los jóvenes, mayores y abonados anteriormente señalados.

La nueva temporada 2018-2019 del CBA

El Círculo de Bellas Artes cuenta con una programación para la temporada 2018-2019 en la que continúa con sus citas habituales, como EÑE, Pública, el Baile de Máscaras, la Noche de Max Estrella, las Noches Bárbaras, la Lectura Continuada del Quijote, Con Ciencia en la Escuela, PHotoEspaña, Teatralia, Jazz Círculo, Los Lunes, al Círculo… y además, suma, como novedades, dos propuestas en las que las nuevas tecnologías son protagonistas, como el Espacio VR de cine virtual o Van Gogh Alive The Experience, así como una nueva iniciativa, Círculo Solidario.

VANGUARDIA AUDIOVISUAL

El CBA, en su afán por abrirse también a las nuevas formas de expresión que atiende en la Escuela SUR, ha inaugurado ya su #espacioVR, el primer cine virtual 360º e inmersivo de España. Tras un primer programa de toma de contacto, llega la hora de meternos de lleno en harina con el II programa, Dark Corner, que nos propone tres experiencias en las que la oscuridad y el miedo son las protagonistas.

Además, de cara a 2019, tendremos Van Gogh Alive – The Experience que combina 3.000 imágenes en movimiento, luz y música para sumergirse de lleno en el universo del artista neerlandés. Una experiencia que gracias a la tecnología SENSORY4TM hace que las obras del pintor cobren vida en un espectáculo multimedia de lo más interesante.

ARQUITECTURA

Dentro de este apartado, el CBA ya ha comenzado la nueva temporada con la inauguración de la exposición del sueco Lars Lerup que con Parque móvil nos introduce en una inquietante reflexión en torno a los objetos, al urbanismo, a la vivienda y espacio íntimo, y que se adentra en los campos de la arquitectura, el diseño, la literatura y la filosofía.

En 2019 Teoría de la Arquitectura hace un recorrido por célebres imágenes del pensamiento arquitectónico, incluyendo trabajos de Aldo Rossi, Peter Eisenman, Le Corbusier o Pirro Ligorio, entre otros.

Esta temática también tiene cabida en Cine Estudio con la proyección y debate en torno a Mies on Scene, y sigue explorando estos terrenos a lo largo del mes de octubre, Mes de la Arquitectura, con el I Ciclo Arquitectura, Ciudad y Cine, que proyecta películas, a las que siguen coloquios vinculados a la arquitectura y el urbanismo, disciplinas que influyen decisivamente en las relaciones sociales y la forma de hacer política en las urbes, así como en el cine.

PSICODELIA Y SUEÑOS

La exposición Psicodelia en la cultura visual de la era beat, 1962-1972 analiza la influencia de la psicodelia en el diseño gráfico de esos años, a través de portadas de discos, carteles, revistas, libros y folletos que destacan por su valor artístico o por su significado en la historia de la música.

Cine Estudio, coincidiendo con las fechas expositivas, presenta Pon tu mente al sol, ciclo vinculado que cuenta con películas como Vértigo, Las margaritas, El fantasma del Paraíso o Suspira.

Además, Los lunes, al Círculo, completa el cóctel psicodélico con distintas conferencias y debates en las que participan: Diego Manrique (periodista), Kiko Amat (escritor), Juan Carlos Usó (sociólogo e historiador) y Pau Riba (músico).

Andréi Tarkovski. Zerkalo: Estudio de un sueño nos muestra fotografías de rodaje, cuadernos de trabajo, bocetos y manuscritos extraídos de los archivos documentales del instituto Andréi Tarkovski de Florencia en relación a El Espejo (Zerkalo) en el que el cineasta ruso explora un sueño recurrente que le lleva a una labor de introspección sobre los intentos infructuosos de recuperar el pasado.

En Los lunes, al Círculo aprovechamos la exposición como motor de arranque para hablar de aspectos que subyacen de ella. Así, el prestigioso profesor de filosofía Carlos Ruta nos habla de poesía y mística; y tenemos otras conferencias aún por confirmar. Y, por supuesto, en Cine Estudio, tenemos ciclo Tarkovski, en el cual hay películas como La infancia de Iván, Solaris, El Espejo, Nostalgia o Sacrificio, entre otras. Muchas de ellas cuentan con presentaciones y diálogos cinéfilos.

FOTOGRAFÍA

Creadores de conciencia es una exposición auspiciada por el Programa de de Responsabilidad Social de DKV, que cumple su XX aniversario y que pone el foco en el fotoperiodismo a través del trabajo de 40 fotorreporteros.

Ya en junio de 2019 comenzará una nueva edición de PHotoEspaña, en la que volveremos a disponer de diversas muestras fotográficas.

DISEÑO GRÁFICO

El diseño gráfico también está presente hasta el 18 de noviembre con la exposición Armando Milani. Pósters y logos que, programada dentro de Madrid Gráfica 2018, puedes verla dividida entre La Azotea del CBA y La Pecera.

LITERATURA

El Festival Eñe vuelve a convertirse en una referencia dentro de los festivales literarios de España. El CBA acoge dos jornadas los días 19 y 20 de octubre en los que veremos pasar a cientos de autores que conversarán entre ellos, recitarán poesía, desarrollarán talleres… Este año vuelve a ser gratuito con entrada libre hasta completar aforo, es más internacional y lo dirige Luisgé Martín.

En relación a la literatura, pero también lindando con la filosofía, el poeta Jordi Doce comanda el seminario Soledades, organizado por el Ayuntamiento de Madrid a través del Foro Internacional sobre la Soledad, la Salud y los Ciudadanos.

En cuanto a las novedades editoriales del CBA, publicaremos cuatro libros de la colección Utopías, así como catálogos y Hegel: Lógica y constitución, un volumen colectivo dirigido por Félix Duque con artículos de Bernard Bourgeois, José Luis Villacañas, Vicenzo Vitiello, entre otros.

Y para terminar en este apartado, cabe destacar, cómo no, la XXIII Lectura Continuada de El Quijote, cita ineludible que coincide con el Día del Libro y la visita del Premio Cervantes.

FORMACIÓN

El CBA ofrece, un año más, una oferta formativa interesante para los más jóvenes con talleres infantiles y juveniles de teatro y cine, que ofrecen a sus alumnos acabar con el miedo escénico, explorar su creatividad y, cómo no, aprender de una manera lúdica. Para los papás y mamás también es atractivo, ya que mientras sus hijos están en el taller, ellos pueden beneficiarse de las ventajas de socio del CBA (entrada libre a biblioteca, exposiciones, azotea; descuentos en conciertos, cine, restauración…). También hay talleres para los adultos de shodo, cine documental, pintura coreana, retrato, color, etc.

 

La Escuela SUR, de la que sus alumnos ya empiezan a despuntar, sigue contando con el Máster en Artes y Profesiones Artísticas, con título de la Universidad Carlos III, así como de un curso superior. Sus profesores, además, son de lo mejor en cada área.

Y en verano, también con la Carlos III, volveremos a desarrollar la Escuela de las Artes, que cada año plantea un buen número de cursos y talleres de una semana de duración y temáticas de lo más atractivas y diversas.

En este aspecto formativo, hay que hablar de Pública19, un congreso en el que podemos aprender mucho de la mano de los mejores gestores culturales locales e internacionales.

MÚSICA Y DANZA

El sello Jazz Círculo llega a su XXI edición, que abre con Shay Zelman Trío y a los que secundan bandas de renombre en el sector como: The Machetazo, Maureen Choi Quartet, Abe Rábade Trío, Javier Colina Cuarteto, Jorge Pardo Trío o Luis Verde Quartet, entre otros.

Aún por cerrar están los programas de METACÍRCULO y Frontera Círculo, que ya iremos anunciando a medida que los cerremos. Pero también tendremos otros conciertos de grandes artistas como, por ejemplo, Jean-Michel Blais o la fadista Cristina Nóbrega.

En el apartado de danza, en octubre llega Hung Dance dentro de Made in Taiwan. Taiwán en el Círculo V, que interpreta la pieza Boundless. También de Oriente viene el espectáculo Hierba Salvaje, del Teatro de Danza de Beijing, que se representa el 16 de diciembre.

Las Noches Bárbaras en 2019 vendrán reforzadas este año con un ciclo de cine, It’s only rock n roll (but I like it), documentales musicales de difícil acceso para los espectadores.

TEATRO

Utakatana Sekai. Espíritu samurái es un espectáculo que combina música de la pianista y vocalista Mika Kobayashi con el arte de la espada samurái a cargo del grupo Kamui. De Japón también tenemos la actuación en dos días de Circo de Sastre con un género distinto en el que mezclan música en directo, circo y un montaje en el que cobra mucha predominancia la sastrería.

NIÑOS

Los niños tienen su espacio en el CBA con el ciclo Juego de niños, habitual de Navidad, que este año nos trae Alicia en el País de las Maravillas y Pintamúsica, ambas de la Cía. Viu el Teatre. También en marzo regresa Teatralia XXIII con Mario, el dinosaurio.

Además, en diciembre comienza el plazo de presentación de proyectos para Con Ciencia en la Escuela, la feria de las ciencias y la tecnología de las escuelas madrileñas, que regresa en marzo para dejarnos a niños y a mayores con la boca abierta.

En cine acogemos una nueva edición de Mi primer festival de cine, que proyecta películas animadas para los peques de la casa.

CINE

En Cine Estudio sigue la programación variada que conjuga ciclos clásicos y estrenos. Destacamos los ciclos vinculados a las exposiciones o los de los Cuentos de Cine, así como otros festivales que acogemos. Tenemos ciclos de: Tarkovski, Psicodelia con Pon tu mente al sol, el I Ciclo Arquitectura, Ciudad y Cine, cine argentino restaurado, el de Manuel Puig y el Cine dentro del Festival Eñe, cine taiwanés, los festivales Lux, TCM, Cine por la Paz, Cine por mujeres, Filmadrid, Cinema Pride, Semana del Corto… Así como ciclos de autor como los de Jean Vigo, David Perlov, Guy Debord, Bill Douglas, Kenji Mizoguchi…

CÍRCULO SOLIDARIO

Cada año el CBA recibe propuestas muy interesantes de ONG’s cuya importante labor social no siempre llega al gran público. Queremos poner algo de nuestra parte para que esto ocurra, así que pondremos algunos espacios del CBA a su disposición para que puedan crearse grupos de trabajo, conferencias, debates o simplemente expongan su actividad. Con una periodicidad mensual, todas ellas serán con entrada libre.

Inauguramos el 29 de octubre con la Asociación de Colaboradores con las Mujeres Presas (ACOPE).

 

Fallece Juan Hidalgo, el último ZAJ

Ayer por la noche, en plena presentación de la exposición El gran río. Resistencia, Rebeldía, Rebelión, Revolución nos sobrecogió la noticia del fallecimiento del último miembro de la terna fundadora de ZAJ, Juan Hidalgo. Desde que comenzó el proyecto sobre el que gira esta exposición, #4R, hemos hablado mucho de las revoluciones, de rebeldía, y lo cierto es que nos viene que ni al pelo hablar de Juan Hidalgo porque él, junto a Walter Marchetti y Ramón Barce, sus compañeros de correrías —al principio, ya que después se incorporaron Esther Ferrer, Tomás Marco, José Luis Castillejo…— , también fueron unos revolucionarios, no solo de la música en la que se formaron.

En el arte también encontramos esa rebeldía, ese desbordar, ese salirse de la corriente natural, esa «gran voluntad de ruptura» de la que hablaba el propio Barce, y más, en la difícil coyuntura que se planteaba entonces en plena dictadura franquista.

«Por eso decidimos no pedir nunca permiso para nada. No nos lo planteamos como una cuestión política, en aquel momento estábamos muy implicados en el proyecto de Zaj y nos parecía mucho más importante que Franco» decía Walter Marchetti.

En este apartado, aunque la cuestión política no parecía ser el planteamiento inicial de su música, sí que tuvieron cierta simpatía, como Marchetti aseguraba, por el anarquismo. De ahí esa maravillosa frase de Hidalgo:

«Mi padre es John Cage, aunque me llame Hidalgo; Marcel Duchamp, mi abuelo, aunque no se llame Cage; el amigo de la familia, Erik Satie, y el amigo de los amigos, Buenaventura Durruti»

Zaj convertía sus conciertos en acontecimientos, en experiencias y desafíos más allá de la música en las que premeditadamente o no, surgían reacciones, reflexiones, respuestas, cuestionamientos, contradicciones… Algo que sucedía no solo en el espectador de sus veladas musicales, sino incluso en los receptores de sus mensajes e invitaciones en forma de arte postal y cartelería. Precisamente, el primer acto Zaj, no fue un concierto en sí, sino una invitación, un traslado imposible (y ya cumplido cuando la recibieron los invitados) del atrezzo necesario para la primera velada musical que celebraron.

«El grupo decidió iniciar su andadura con una invitación imposible y un recorrido urbano consiguientemente anónimo, demostrando que quería incidir en lo que su propuesta iba a tener de desubicación y alteración de las reglas del juego.» Henar Rivière Ríos.

Primera invitación ZAJ.

«Invitábamos a la gente a algo que ya había sucedido» decía Barce sobre esta primera convocatoria. Algo que repetirían durante más tiempo con su arte postal en el que enviaban mensajes, incluso con instrucciones: «abra usted la ventana y escuche el rumor de la calle».

Una ruptura en las reglas del juego que entra dentro de lo revolucionario que «siempre tiene algo de creativo, hipnótico y festivo; que supone algún tipo de ruptura; el deseo-de-que-por-fin-pase-algo-de-una-vez; tiene una promesa de aventura con un espíritu adolescente y juvenil», entresacando algunas palabras de David Sánchez Usanos, comisario de la exposición mencionada.

Un juego que plantea preguntas, que sugiere, provoca y desata la imaginación del receptor abriendo un espacio de incertidumbres. Ese primer concierto posterior a aquella invitación inicial fue en sí toda una ruptura. «Al principio la gente se removió un poco, se rió, pero no comprendieron nada, porque nosotros no explicamos nada. De hecho, ésta fue una de las principales características de Zaj: invitar al público a intervenir sin decirlo explícitamente (y, en efecto, intervenían tirándonos cosas y demás…).».

 

Esta aventura iniciada por Zaj con ese espacio de incertidumbres que se abría, por ejemplo, llevó una de las veces al público a coger las sillas de madera plegables y ponerlas sobre el escenario cubriéndolo todo, «incluso nos sepultaron a nosotros bajo las sillas, y se fueron tan contentos», contaba Barce.

Juan Hidalgo ha sido el último en morir de esta terna inolvidable. Descanse en paz. Sería curioso ver actuar a ZAJ en ese cielo que seguramente jamás esperaron. ¿Qué respuesta encontrarían? ¿Lo desbordarían o los echarían a patadas?

BIBLIOGRAFÍA
Citas de Ramón Barce: [revista Minerva 10, Música en carne y hueso].
Citas de Marchetti e Hidalgo [revista Minerva 11, Al fondo del sonido].
Citas de Henar Rivière Ríos [revista Minerva 25, El arte postal de Zaj: una escritura performativa].
Cita de David Sánchez Usanos [Catálogo de la exposición El Gran Río. Resistencia Rebeldía Rebelión Revolución].

Juan Hidalgo es Premio Nacional de las Artes Plásticas 2016, Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes del Ministerio de Cultura de 1989, el Premio Canarias 1987 de Bellas Artes e Interpretación y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2001. En 2007 el Cabildo de Gran Canarias, el Ayto. de Las Palmas y el CBA le dieron un homenaje en el Círculo de Bellas Artes.

Oferta Jazz Círculo: 28€ por David Pastor & Nu-Roots + Perico Sambeat plays Zappa

La X edición de Jazz Círculo llega a su fin el 2 de febrero y hemos preparado una oferta de última hora para que los amantes del buen jazz puedan ver por 28€ (ahorras 8€) a David Pastor & Nu-Roots el jueves 18 de enero en La Pecera del CBA y a Perico Sambeat el 2 de febrero en el Teatro Fernando de Rojas. Eso sí, la oferta es válida hasta que se complete el aforo del primero o hasta el mismo 18 de enero en que toca David Pastor. Recuerda que cada entrada incluye además una consumición de Ballantine’s & Ginger Ale.

IMPORTANTE

En los días posteriores a la compra de tu entrada online de David Pastor recibirás un código por cada una de tus entradas compradas que podrás usar en la compra del concierto de Perico Sambeat para hacer efectivo el descuento de 8€. Para ello, es importante que aceptes recibir información a través de email, ya que si no, no te podremos hacer llegar dicho código-descuento.

Puedes hacer la compra a través de los siguientes botones:

 

David Pastor & Nu-Roots
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Nino Rota: nostalgia, humor, optimismo

Nostalgia, humor y optimismo. El propio Nino Rota acudía a esta combinación emocional para expresar un deseo: así es como le gustaría que su música fuera recordada. Federico Lechner, pianista e integrante de Fellini Quartet (la formación que inaugura el próximo ciclo de Jazz Círculo), cree que la magistral música de Rota es capaz incluso de portar emociones antagónicas al mismo tiempo.

En el siguiente vídeo, podéis ver la conversación que mantuvimos con tres de los integrantes del cuarteto, que el 10 de octubre abordarán un repertorio original en torno a las bandas sonoras que el músico italiano Nino Rota compuso para diferentes películas de Federico Fellini. Con ellos, hablamos de la simbiosis existente entre el músico y el cineasta, de la capacidad de ambos para crear arquetipos o de la entidad propia innegable de la música cinematográfica de Rota.

El contrabajista Pablo Martín Caminero, el armonicista Antonio Serrano, el saxofonista Andreas Prittwitz y el pianista Federico Lechner se cobijarán, de manera puntual y, quizás, efímera, bajo el apelativo de Fellini Quartet para rememorar y reinterpretar a Rota en clave de
jazz. Este concierto se celebra coincidiendo con la inauguración de Federico Fellini. Sueño y diseño, una exposición en torno al guionista y director de Rímini, cuyo hilo conductor está atravesado por lo onírico, lo erótico y su obsesión por el dibujo.

[más información sobre el concierto y venta de entradas]