aproximarse a un misterio

“Cualquier biografía es siempre una aproximación a un misterio”. El último de los enigmas a los que se ha asomado Ian Gibson es el director Luis Buñuel, un hombre de personalidad escurridiza que, en palabras del hispanista de origen irlandés, nunca desvistió «su verdad interior»; más bien se despojó de la ropa en sus películas, dejando inscrita en ellas su esencia.

Ian Gibson presentó el pasado 30 de octubre en el Círculo su último libro, Luis Buñuel. La forja de un cineasta universal. 1900-1938. En él, profundiza en las raíces de la obra cinematográfica del cineasta de Calanda, plena de resonancias personales y cada vez más valorada internacionalmente. Aprovechando su presencia en la casa, le hicimos una breve entrevista.

A la pregunta de qué es lo que permanece en un biógrafo de las personas a las que estudia, Gibson responde tajante: “Hay que ser un loco para hacer este tipo de libros”. Y es que nuestro entrevistado lleva años zambullido en los mares vitales de Lorca, Dalí, Machado y, ahora, Buñuel. Y esta locura es sin duda más patente hoy, que las editoriales arriesgan menos, motivo por el cual este recorrido biográfico tiene como última parada el segundo viaje a Hollywood del cineasta, recogiendo sólo los primeros 38 años de su trayectoria.

En el siguiente vídeo podéis disfrutar de las palabras de este entusiasta de la generación del 27, en el que aborda, entre otras cosas, el surco innegable de Freud en toda la filmografía de Buñuel; el influjo del surrealismo en su cine, transmutado en instrumento que imita el lenguaje onírico, o su concepción telúrica de la cultura, entendida como un corpus que tiene que ver con el progreso, con la apertura a la vida.