Nuria Sánchez Madrid, una aeda de nuestro tiempo

Valerio Rocco Lozano, nuevo director del Círculo de Bellas Artes, presentó en Los Lunes, Al Círculo a la filósofa Nuria Sánchez Madrid, a la que definió «por su filosofía cuidada y poética», como una de las aedas –poeta y cantor épico de la antigua Grecia– de nuestro tiempo. Licenciada en Filosofía, Filología Clásica y doctora en Filosofía y Ciencias de la Religión, pronunció la conferencia Tragedia, historia sacrificial y democracia. Lo político en Zambrano en torno a la exposición María Zambrano y el método de los claros.

Valerio Rocco Lozano presenta a Nuria Sánchez Madrid en los #LunesAlCírculo

Pese a no ser una experta en Zambrano, según ella misma, Valerio destacó que Nuria Sánchez Madrid sabe de casi todo lo concerniente a la filosofía «desmintiendo el tópico sobre los especialistas que los alemanes denominan como «fachk idioten» o «idiotas expertos» de sus cosas, ya que ella es una gran especialista en muchas cosas», puntualizó Valerio.

A lo largo de una hora y media Sánchez Madrid desgranó el pensamiento político de Zambrano en el contexto republicano de su época, así como la forma en que hoy se percibe su propuesta política.

El propósito del título de la conferencia parte de Horizonte del liberalismo en los treinta y Persona y democracia de los años cincuenta. «Era importante presentar el pensamiento de Zambrano con perspectiva porque hay organicidad en sus propuestas acerca de la vida colectiva, de los motores que constituyen comunidad, de las dinámicas sociales que analiza…».

Las mujeres y los jóvenes.

«La filosofía no ha sabido hacer justicia a la contribución que las mujeres han realizado a su servicio exigiendo la filosofía, incluso como práctica intelectual, olvidar con frecuencia el género para sepultar el cuerpo y con él, el deseo» aseguró Sánchez Madrid quien incidió en la dificultad de que Zambrano fuera reconocida en su momento frente a figuras de la época, como Ortega y Gasset. Por entonces, a finales de los 20, Zambrano ya reclamaba para los jóvenes su «gesto y palabra» y destacó además la incomodidad que los cambios en las formas de vida de las mujeres provocaron en los varones de la época quienes anhelaban el orden antiguo.

Las divergencias con Ortega y Gasset

«Frente al topos de la heroicidad y del espíritu cinegético –arguye la filósofa– representativo de un espíritu recio y casi dórico de posicionamiento mundanal, catapultado por Ortega como motor morfológico de nuevas y saludables realidades históricas, Zambrano entiende la nueva política como un ejercicio vagamente inspirado por Nietschze de recomposición de uno mismo a partir de la presencia del otro en el que no descarta que comparezcan figuras fantasmáticas, que producen sociedad y realidad histórica.»

Continuó con la diferencia entre Ortega y Zambrano. En Ortega es perceptible, asegura la autora, la voluntad de forma «que expulsa lo inservible en pos de un noble progreso», mientras que en la pensadora nacida en Vélez-Málaga, todo se agrupa en torno a un lema que ella misma calificó como «el martirio del conocimiento» que lo enfoca en política como el arte de lo posible poético: «reintegración, reconciliación, abrazo, que encierra en unidad al ser humano con el ensueño de donde saliera, borrando las distancias.» (Filosofía y poesía, María Zambrano).

«No puede haber política movilizadora si esta se muestra incapaz de volver atrás, –cita Nuria a Zambrano– de despertar a los muertos, no para abrir trincheras insalvables, sino para invitarlos a participar con sus reclamaciones no atendidas del tejido de lo común.»

Pragmatismo en la convivencia social

Encuentra Nuria huellas de Unamuno en Zambrano y su apuesta por la vía más difícil y larga, «pero sabia en la economía de las pasiones» llevándola hacia el pragmatismo en la convivencia social. Ahí encuentra Sánchez Madrid las vetas de la Tercera España que culminó con la Guerra Civil. Nuria se refiere a «la anomalía española en la resistencia a comprender al otro, a pensar en el lugar del otro» y rescata la figura de Melchor Gutiérrez, el «Ángel Rojo», director de prisiones en la Madrid republicana de la guerra, quien se enfrentó al mando comunista frenando ejecuciones en Paracuellos, denunciando las checas o cárceles ilegales y salvando a miles de personas por el respeto a la ley y a la vida humana.

Esas historias no parecen importar a ninguna institución, aseguró Nuria Sánchez Madrid, quien añadió que no todo en la historia es tragedia.

La falta de comunicación entre pueblo y políticos y el fascismo

A partir de aquí, la filósofa madrileña entró en detalle en el pensamiento político de Zambrano a través de los textos antes mencionados, siempre poniendo el foco en ese carácter político humano centrado en la construcción antes que en la destrucción y en esa necesidad de interlocución rota según ella, entre las masas y los políticos. Zambrano, como Arendt, quieren llegar a la raíz de esa desafección política de las masas. Y cómo no, también habló del fascismo, algo que nos trae de nuevo a nuestro presente actual. Terminamos con la cita que al respecto recoge de Zambrano, la conferenciante:

«Así como el fascismo en el terreno económico se origina en gran parte en el flotar sin tener a qué agarrarse del «sin trabajo», en el terreno intelectual viene también de una falta de auténtico quehacer, de una cesantía de la vocación, la inteligencia flota en el vacío, pero el hombre no puede estar sin hacer nada, no puede permanecer sin esforzarse en algo, si quiera en hacer lo que hace. Ante la nihilidad que le rodea, ante la nada en que flota, la inteligencia sin vocación se retuerce sobre sí y se traiciona. La inteligencia está amarrada a residuos de creencias descompuestas del pasado, a limitaciones impuestas por la falta de valor para romper nudos sociales, y lo que es más decisivo, la falta de una intuición modelo, la falta de presencia de una realidad que presione. Pero esta ausencia de intuición, esta falta de sentir la realidad llega a transformarse en el fascismo en un evadir la intuición y la realidad, en una huida sistemática y encubierta de la realidad, pero como la realidad está ahí, sigue existiendo, hay que aplastarla y aniquilarla. Todo fascismo acaba en matar, en querer matar aquello que no quiere reconocer.»

Terminamos por el principio. Ya que Valerio, cuando definió a Nuria como una aeda de nuestro tiempo, leyó el siguiente párrafo de Zambrano extraído del texto La inminente vuelta de los aedas del libro «Algunos lugares de la poesía», que dice así:

«Tendrían que volver los aedas, quizá estén volviendo ya, de los lugares de esta Europa donde los abismos, las negruras, no han sido ocultadas sistemáticamente bajo puentes de confianza, de la ambigua confianza que puede ser falacia, que tapa la visión de suplicio, que espera del otro lado del puente. Tal vez los aedas, que están ya volviendo, están tejiendo un puente de verdad, es decir, que sostenga sobre el abismo dejándolo ver».

Quizás el lugar de esos aedas que construyan y no destruyan deberían reivindicarlo los y las intelectuales de nuestro tiempo, como Nuria Sánchez Madrid, pero por qué no, también instituciones culturales como el Círculo de Bellas Artes. Sin duda, María Zambrano es una inspiración en estos tiempos convulsos en Europa.

¿Es o no actual el pensamiento político de Zambrano? Si quieres ver la conferencia entera, puedes hacerlo en el canal de youtube del CBA o aquí mismo. Por cierto, la conferencia completa, en texto y editada la podrás ver publicada en uno de los próximos números que estamos preparando de la revista Minerva.

La próxima conferencia de Los lunes, al Círculo en torno a la exposición de María Zambrano será el lunes 18N a las 19:30h y viene de la mano del político y filósofo Ángel Gabilondo, quien nos hablará desde una faceta más poética.

Ángel Gutiérrez y Andréi Tarkovski: una conexión entre dos almas

«Se hace raro hablar de un amigo que podría estar sentado hoy aquí hablando como lo estoy haciendo yo, pero con más arrugas, eso sí», así se pronunció el dramaturgo experto en Chéjov, Ángel Gutiérrez, tras una pausa recordando a su amigo Andréi Tarkovski, del que fue coetáneo y del que quiso compartir en los #LunesAlCírculo su perfil más personal ya que «aunque le admiraba como cineasta, lo hacía mucho más como persona».

A lo largo de una conferencia entrañable, que moderó José Manuel Mouriño, comisario de la exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño, (hasta el 27 de enero de 2019 en el CBA), conocimos algunas de las facetas del carácter del cineasta ruso, jalonada por anécdotas del rodaje de El espejo y otras sobre su amistad y del propio Ángel, cuya vida da para varios documentales.

Ángel nació en Cuba, donde su padre minero, que había ido a buscar fortuna, conoció a su madre. Sin embargo, regresaron a Asturias al pueblo de Pintueles: «Era una vida muy pobre, pero yo era feliz siendo un pastorcillo en el monte». Poco después, se convertiría en uno de los niños de la guerra civil española. A los seis años recuerda que cuando subió al barco desde el puerto de Gijón a la Unión Soviética, tenía fiebre. Partió junto a su hermana mayor escapando del terror de las bombas y en la misma pasarela de acceso al buque vivió uno de los momentos más traumáticos de su vida cuando a su hermana pequeña de cuatro años no la dejaron subir a bordo y quedó en tierra. «Nunca la volví a ver. Lloré desconsoladamente por primera y última vez». Ese trauma de la infancia quedaría reflejado en uno de los episodios del guión que escribió con ánimo de hacer una película que nunca se rodó: A la mar fui por naranjas, pero que el destino quiso que le uniera a Tarkovski y a la exposición que ahora termina en el CBA.

Andréi: ¿Cuál es tu pintor favorito?
Ángel: Goya, El Greco, Velázquez…
Andréi: ¡Y Piero della Francesca!
Ángel: Bueno, también…

Apuntes de Andréi Tarkovski del rodaje de la escena de los españoles en la película de «El espejo». En ella participaron unos cuantos amigos del cineasta, como Dionisio García y Ángel Gutiérrez.

Estas fueron las primeras palabras que cruzaron Ángel y Andréi. A comienzos de los 60 Tarkovski citó en el café Ararat de Moscú a Ángel, que ya tenía una excelsa trayectoria teatral, a través de un amigo común, el actor Artur Makarov. A partir de aquí surgió la amistad. «Fueron unos años maravillosos. Nos reuníamos los citados y otros como Dionisio García Zapico o poetas y otros amigos, una o dos veces a la semana. Stalin había fallecido anteriormente y estábamos convencidos de tener la potencia de hacer un mundo más feliz a través de la cultura. Había un espíritu de renovación increíble. Leíamos fragmentos de Cervantes, otros de Dostoievski y otros maestros rusos escribiendo sobre El Quijote… Dionisio y yo llevábamos una guitarra y cantábamos alrededor de una botella de vodka. Andréi era como un niño, se emocionaba y se volvía como loco: aplaudía, cantaba, bailaba, nos abrazaba y besaba…».

Esa amistad dejaría su huella en El espejo. «Andréi leyó mi guión y me pidió que le prestara ese capítulo de mi niñez para su película. No lo dudé. Para mí era un honor. Pero además, me preguntó si conocía actores españoles en Rusia que pudieran rodar esa escena». Y así es como esta escena acabó con un rodaje en el que no había argumento y en el que Tarkovski «simplemente nos explicó que cada uno hiciera lo que quisiese, pero que éramos un grupo de amigos en mi casa, que esperaban la llegada de Margarita Terekhova».

Ángel Gutiérrez y Margarita Terekhova en un momento del rodaje del episodio de «los españoles» en «El espejo». (Vladimir Murashko, 1974).

A lo largo de la conferencia, Ángel recordó la forma en que el cineasta encajó las distintas escenas que a modo de episodios jalonan El espejo; cómo cada una estaba representada en unos papeles que ordenaba y desordenaba día sí, día también durante el montaje. Finalmente «dio con la escena del tartamudo que va primera en la película y ya fluyó toda la película». Una escena que termina con lo que bien podría ser una metáfora de esa potencia creativa en la que esa inteliguentsia rusa —a la que se refería Rafael Llano— creía: «Yo puedo hablar». Hoy, suponemos que a Tarkovski no le habría importado que, siguiendo con esas metáforas, hayamos cogido esa misma escena para el final de nuestra película sobre El Gran Río añadiendo justo después una cita de Paul Celan que reza: «Habla tú también».

Volviendo a la charla, encontramos otros puntos interesantes que puedes ver en la misma, como las vicisitudes de Andréi cuando le hostigaron las autoridades soviéticas hasta su marcha; o cómo pretendieron reterner al propio Ángel prometiéndole hacer su película cuando éste ya tenía permiso concedido para regresar a España… Su película nunca se hizo, entre otras cosas porque la canción a la que alude el título del guión A la mar fui por naranjas, es un canto que no gustaba a las autoridades soviéticas, ni a la misma Pasionaria. La letra decía: A la mar fui por naranjas / cosa que la mar no tiene. / ¡Ay! mi dulce amor, / este mar que ves tan bello, es un traidor. «Ellos pensaban que me refería a la URSS de alguna manera, era inútil explicar que se trataba de una canción asturiana que tarareaba por los montes cuando fui pastor», cuenta Ángel.

El cierre de la conferencia, terminó con una anécdota tarkovskiana. Ángel rodó un documental en cuyo rodaje fue a la tumba de Tarkovski en París. Estaba despejado, era un día plácido y cuando se acercó a la tumba se levantó un vendaval: «fue una conexión entre dos almas».

Conferencias sobre Tarkovski.

Esta ha sido la tercera conferencia de los Lunes, Al Círculo en relación a Tarkovski y la más personal e íntima. Las otras fueron:

Frotando espigas con los ojos: mística y poesía desde la obra de A. Tarkovski del profesor Carlos Ruta.

Ni la política ni los grandes inquisidores, solo la cultura buscada personalmente nos podrá salvar del profesor Rafael Llano, que fue un análisis profundo sobre su cine partiendo de cada una de sus películas.

Y la última ha sido la del historiador del arte Jean Christophe Bailly el pasado 21 de enero, quien se refirió a la mirada que nos devuelven las imágenes y los retratos en el arte.

Materiales consultados:

Conferencia de Los Lunes, Al Círculo de Ángel Gutiérrez.

Entrevista a Ángel Gutiérrez incluída en la exposición.

Catálogo de la exposición Andréi Tarkovski y El espejo. Estudio de un sueño. Capítulo Los Españoles. (descargable).

Entrevista con Ángel Gutiérrez por parte de nuestros compañeros de Ecos del Círculo de Radio Círculo en un especial sobre la exposición de Tarkovski:

Ir a descargar

 

Sebastián Álvaro. Hacerle compañía al viento

Sebastián Álvaro es periodista, escritor y, principalmente, aventurero. Durante más de veinte años dirigió Al filo de lo imposible, un novedoso formato de documental televisivo, que supuso todo un hito en el medio (con audiencias de hasta doce millones de espectadores) y derivó en una reflexión sobre los límites de las posibilidades del hombre y sobre su vínculo con la naturaleza. En palabras del propio Álvaro, se trataba de un proyecto sustentado sobre “una visión romántica del paisaje”, cuyo objetivo esencial no era únicamente conquistar montañas sino entender nuestro planeta.

Dentro del ciclo Los lunes, al Círculo —que reúne conferencias, debates y otras actividades que amplian los temas propuestos en nuestras exposiciones—, Sebastián Álvaro participó con una charla titulada En los confines de la Tierra. En ella, tomó en consideración lo que supuso la aparición del cinematógrafo en la narración de historias documentales desde los lugares más inaccesibles de la Tierra y cómo esas historias han pasado a formar parte de nuestro patrimonio sentimental y emocional.

La ponencia de Álvaro venía a enriquecer la propuesta temática de la exposición Albert Kahn. Los Archivos del Planeta, que alberga la sala Picasso del Círculo de Bellas Artes hasta el próximo 21 de enero. Se trata de una muestra que visibiliza el archivo fotográfico del banquero judío y destacado filántropo, cuya voluntad era que su archivo —integrado por más de 72.000 placas autocromas, 4.000 placas estereoscópicas y 200.000 metros de película cinematográfica en 35mm— se convirtiese en un auténtico atlas icónico de la humanidad.

Previamente a la participación de Sebastián Álvaro en Los lunes, tuvimos la oportunidad de charlar con él y realizarle algunas preguntas. Entre otros temas, nos habló del poder simbólico de la montaña, del papel de la mujer en el ámbito de la aventura, de la hazaña de haber liderado más de 200 expediciones, de la atracción del hombre hacia el hielo o de lo que entraña, en las alturas, hacerle compañía al viento.

Display art, el arte de la presentación

“El display art o arte de la presentación no es sino situar una cosa junto a otra, limpiamente, y a la vez con intención de integrar un conjunto”. Juan Navarro Baldeweg pasó por los #LunesAlCírculo con una conferencia, que te ofrecemos íntegra, en la que ahonda sobre los términos display art y ready made a través de distintos ejemplos de la Historia del Arte de ayer y hoy.

El arquitecto y pintor, catedrático de la ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid) y ex profesor de Boston, Pennsylvania y Yale arranca de la exposición Juguetes de Construcción para llamar la atención sobre el arte de la presentación: “Los juegos de construcción del futuro pasarán de utilizar partes o elementos para ser todos, a algo muy parecido a lo que ya hizo Marcel Duchamp, unas cajas que incluyan ya los objetos, pero que presentándolos de otra manera produzcan cambios en sus significados y, por lo tanto, pasen a ser otras cosas”.

Marcel Duchamp: Gran vídrio
El Gran Vídrio de Marcel Duchamp.

Baldeweg comienza analizando diversas instalaciones. En primer lugar, la que en 1953 presentó Katherine Dreier en el Moma con cinco objetos de Duchamp. Una instalación que entronca con el concepto de display en el que “estos objetos no están conectados con nada; es el espectador el que las conecta en su mente y se bifurcan en distintas líneas de pensamiento”. Continúa hablando sobre György Kepes y su exposición de la Hayden Gallery de 1951, un ready made en el que partimos de un mundo micro a uno macro y la interesante forma que tiene éste de conectar el arte y la ciencia. “Un mundo que sólo puedes ver a través de aparatos”. Kepes permite que accedamos a un paisaje inaccesible hasta entonces, algo que se traduce en The new landscape, una de sus obras más conocidas.

A partir de aquí, se suceden interesantes ejemplos en los que surgen nombres, como el artista japonés del siglo XV Sesshu, para introducir la ausencia del foco en el que “se mira lo grande desde lo pequeño y viceversa”; el ready made del Gran vídrio de Duchamp, que se aleja del display “al encontrarnos con un hilo conductor entre los distintos elementos que lo conforman”; las tiras del dibujante Rube Goldberg, “que ilustran lo que pueden representar esas cajas de juegos con objetos definidos” de las que habla Baldeweg al principio de su conferencia; el pabellón sueco de la exposición de Artes Decorativas de 1925; una casa de Pikionis que parece una “sopa de tropezones”; y con especial énfasis en el ready made a través de la pequeña iglesia metropolitana de Atenas y el uso de los expolios en todo su conjunto.

Mikri Mitropoli, la pequeña iglesia metropolitana de Atenas. By _tango7174
Mikri Mitropoli, la pequeña iglesia metropolitana de Atenas. By _tango7174

Juan Navarro Baldeweg, se vale de todo ello para remarcar interesantes reflexiones acerca de estos conceptos así como para reivindicar que no deba hablarse de arte conceptual sino de display art. Además, acentúa la importancia de éste a la hora de cambiar incluso la semántica que algunos ready mades tienen. Para ello, dedica un espacio importante a hablar de las obras de Marcel Broodthaers con sus museos ficticios y una serie de instalaciones como Elogio del sujeto o Alfombra de arena y cómo se sirve del display para relacionar objetos físicos con palabras con un fin poético. “El conjunto es en sí una propia obra de arte”, finaliza el catedrático, quien tuvo tiempo para lanzar al vuelo algunas preguntas que derivan del origen del display art: ¿Por qué la cronología en el arte? ¿Por qué hablamos de alta y baja cultura? ¿Quién toma la decisión de hacer una exposición y con qué criterio?

Sin duda, una interesante charla para comprender mejor el arte y la arquitectura modernos.

Próximas conferencias abiertas al público en el Círculo de Bellas Artes:
#LunesAlCírculo 18 de abril: Javier Arnaldo ¿Era el arte una broma?
#LunesAlCírculo 24 de abril: Juan Calatrava Jugar la ciudad / Jugar en la ciudad. De Jules Verne a Aldo van Eyck.
#MoisésyAarón 27 de abril: Juan Ángel Vela del Campo. El coro: pasión y paisaje.
#LunesAlCírculo 9 de mayo: Juan Miguel Hernández León Arte y juego.
#CátedraAcciona 17 de mayo: Félix de Azúa
#MoisésyAarón 25 de mayo: Jan Assmann Moisés y Aarón de Schönberg y la tragedia del monoteísmo.
#CátedraAcciona 15 de junio: Antonio Muñoz Molina

 

El Danubio, un parteluz mundial de paso, rito y peligro

Patxi Lanceros, profesor de Filosofía Política y de Teoría de la Cultura de la Universidad de Deusto (Bilbao), participó en los #LunesAlCírculo con la conferencia Al otro lado del río. Disidencias y desinencias, que te ofrecemos íntegramente en este mismo post y en la que destaca al “Danubio como un parteluz mundial; no existe otro río con tantas tensiones”.

A grandes rasgos, trata sobre la geopolítica como “espacio dominado o dominante, según criterios de estabilidad o movimiento social”, y sobre la geocultura, “espacio inscrito que ha ido debatiendo identidades y diferencias que han servido para síntesis interesantes, consensos atractivos y, en otras, para enfrentamientos o conflictos en los que la guerra y la muerte no han estado exentas”.

Lanceros defiende la importancia del gran río y destaca su singularidad en muchos sentidos. “Hablar de los 14 países, —asegura el profesor con cierta guasa—, incluso para alguien de Bilbao como yo, sería algo imposible en este espacio de tiempo”. Algo mucho más difícil, por ejemplo, si sumamos la cantidad de grandes personalidades de la cultura que han nacido, vivido y muerto en su ribera. Por ello, ésta es una charla sin nombres, pero centrada en el Danubio como “paradigma de la frontera, no de la línea fronteriza sino del espacio fronterizo”. Un espacio que fue frontera natural (Limes) del Imperio Romano frente a los bárbaros y en el que “medró el hombre limítrofe”, con todas las connotaciones que tiene en cuanto a su forma de vivir: la libertad de fuera frente al mundo normalizado, la sensación de seguridad del Imperio frente a lo desconocido, el hombre frente al extraño, visto casi como un animal peligroso…

En el Danubio “convergen todo ese tipo de confluencias y contradicciones” como no lo hacen en ningún otro. “Río Grande es otro ejemplo de este tipo de barreras naturales, que se lo digan a Donald Trump”. Pero Lanceros destaca un matiz acerca de sus similitudes. Si bien es cierto que puede parecerse al Danubio, ya que separa EEUU y México, dos países diametralmente distintos en lo religioso, moral, social…, la gran diferencia radica en que “son sólo dos países; en el Danubio tenemos muchos más y muchas más diferencias”. En el caso del Ganges o el Nilo, el profesor concluye que “son ríos monogámicos, monolíticos, monoteístas…; el Danubio es otra cosa”.

Pero como la actualidad fluye al igual que lo hace el cauce del río más grande de la Unión Europea, Patxi Lanceros no puede evitar referencias: a las migraciones de los refugiados, a las distintas formas de gobierno, políticas, los distintos dioses, culturas, idiomas y en un apartado especial, “a las herejías”. Cosas que han influído definitivamente en esa llamada “cultura danubiana”, no sólo a los países de la ribera, sino a los circundantes. Y por supuesto, no faltan menciones a Julio César, Kafka, Celan, Heidegger… e incluso al Apocalipsis.

Esta conferencia de los #LunesAlCírculo tiene relación con la exposición Danubio del fotógrafo Paco González San Agustín, que permanece en la Sala Minerva del CBA hasta el 22 de mayo de 2016. Fruto de ella es un precioso catálogo homónimo que recoge más imágenes que las expuestas y diversos textos que complementan la idea desarrollada por Patxi Lanceros del Danubio como frontera y límite.      

Si te gustan la historia, la filosofía, la política y la cultura, no te la puedes perder íntegra.

Próximas conferencias #LunesAlCírculo (todas abiertas al público):

> 11.04. Juan Navarro Baldeweg: Display Art.

> 18.04. Javier Arnaldo: ¿Era el arte una broma?

> 25.04. Juan Calatrava: Jugar la ciudad / Jugar en la ciudad. De Jules Verne a Aldo van Eyck

> 09.05. Juan Miguel Hernandez León: Arte y juego

«Los lunes, al Círculo», una cita semanal con la cultura abierta

El CBA pone en marcha una nueva iniciativa basada en la idea de seguir proponiendo actividades que permitan un análisis sosegado y una reflexión alejada del vicio de los titulares, y que nos ayuden a una mejor interpretación de la sociedad en que vivimos.

A partir de un amplio calendario de pequeñas y grandes exposiciones que pretenden mostrar y hacer pensar, las conferencias, más de treinta al año, añaden a Madrid y a nuestra agenda una cita fija con destacados nombres de la cultura. Junto a ellos (Ana Fernando, Luis de Pablo o Juan Navarro Baldeweg, entre otros), el Círculo ofrece un nuevo espacio donde se abordarán temas poéticos y artísticos, políticos, culturales o sociales, que sirvan de punto de partida para un debate profundo, donde queden diluidas las fronteras entre unas disciplinas y otras.

Las conferencias, de acceso libre y gratuito, se inaugurarán el próximo 7 de marzo, con la conferencia de Juan Bordes. Todas ellas se celebrarán a las 19.30h., en la Sala Picasso.

Ciclo conferencias relacionadas con la exposición Juguetes de construcción. Escuela de arquitectura moderna que puedes ver hasta el 15 de mayo:
07.03.16. Juan Bordes: Jugando a las vanguardias
14.03.16. Ana Fernando: Juegos, deconstrucción
28.03.16. Luis de Pablo: Alea
04.04.16. Patxi Lanceros: Al otro lado del río. Disidencias y desinencias
11.04.16. Juan Navarro Baldeweg: Display Art
18.04.16. Javier Arnaldo: ¿Era el arte una broma?
25.04.16. Juan Calatrava: Jugar la ciudad / Jugar en la ciudad. De Jules Verne a Aldo van Eyck
09.05.16. Juan Miguel Hernandez León: Arte y juego

En el Círculo de Bellas Artes tienen lugar un sinfín de eventos abiertos al público que puedes consultar en nuestra agenda diaria. Además de Los Lunes al Círculo (#LunesAlCírculo), este 2016 hay otras conferencias interesantes relacionadas con el ciclo Moisés y Aarón: la cuestión del monoteísmo o con la Cátedra ACCIONA de la Escuela SUR a las que también puedes acceder libremente siempre que el aforo de la sala lo permita.