Nunca es tarde, Capitán Trueno

No soy de la generación del Capitán Trueno. Sin embargo, gracias a este proyecto cuajado entre el Círculo de Bellas Artes, la Asociación de Amigos del Capitán Trueno y el genio Víctor Mora, su creador recientemente fallecido, me he dado cuenta de que no podía estar más equivocado. Y es que, nunca es tarde para conocer al Capitán Trueno.

Fotografía tomada en la exposición El Capitán Trueno. Tras los pasos del héroe.
Fotografía tomada en la exposición El Capitán Trueno. Tras los pasos del héroe.

Todos estamos hechos para ser de la generación del Capitán Trueno, todos podemos (re)leerlo, porque los valores que emanan de este cómic son universales, atemporales, justos y siempre educativos. Mortadelo y Filemón, Daredevil, Spiderman o las Hazañas Bélicas que leía cuando era niño no tenían ni por asomo la profundidad de nuestro héroe, que aglutina la capacidad no solo de entretener igual o más que los anteriormente citados, sino de crear esa picazón por la lectura y la reflexión a un público mainstream, en un ejercicio genialmente articulado como vehículo cultural.

No solo por las circunstancias políticas en las que se gestó —en plena dictadura de Franco— sino porque, como bien destaca la exposición El Capitán Trueno. Tras los pasos del héroe, el espléndido catálogo editado a propósito de esta y el comisario de la muestra, Patxi Lanceros, «las aventuras de Víctor Mora eran una ventana al mundo exterior», en el que podíamos y podemos aprender de otras culturas, otras razas, de la geografía, la arquitectura, la historia, los inventos, la literatura y en el que la justicia, la lucha contra el tirano, la protección de los débiles, la camaradería… estaban presentes por encima de todo.

Dibujo de portada de Paco Nájera para “Zagorff el belicoso”, 2003. Agradecimientos a herederos de VÍCTOR MORA  por la creación de personajes y guión.
Dibujo de portada de Paco Nájera para “Zagorff el belicoso”, 2003. Agradecimientos a herederos de VÍCTOR MORA por la creación de personajes y guión.

Como destacó Juan Barja, director del Círculo, en la rueda de prensa el día de la inauguración, «la épica del Capitán Trueno enseña a ser solidario, a no engañar, a respetar la palabra…valores que no se suelen destacar cuando hablamos de épica y que son el fundamento de la ética kantiana». Muchas son las reflexiones y estudios que se pueden hacer sobre El Capitán Trueno, pero a ojos de un neófito como yo, es tremendamente llamativo el comienzo de la saga in media res con un desafío, una justa amistosa entre héroes que se respetan, el Capitán Trueno y Ricardo Corazón de León, como destaca Patxi Lanceros en el catálogo.

Otro tema apasionante, que engancha y emociona, es el flashback de una de las historias en el que, en boca de un ciego, se explica cómo el Capitán Trueno creció en el seno de una familia feudal acaudalada de la costa española y cómo este, ante sus inquietudes (lectoras y de conocimiento, según se percibe del dibujo —igual de fundamental que la narrativa— de la misma), le dice a su padre que renuncia a la herencia porque «me niego a llevar la vida parasitaria que se lleva en este castillo». Y acaba replicando: «¡No quiero vivir de la sangre y sudor de los siervos!» Cuando se marcha, un abad exhorta al padre del Capitán Trueno: «¡Nunca debisteis permitir que leyera La República y Las Leyes de Platón! ¡Ni tampoco las leyendas del Rey Arturo y la Tabla Redonda!». Reprimenda que sin duda aviva el interés del lector/admirador por las nobles aficiones y loables valores del héroe.

Eso sin contar con el interesante papel de Sigrid, la novia del Capitán Trueno, que se muestra como una mujer independiente, que no se casa con el Capitán Trueno pese a serle fiel, pero con el que yace en el mismo lecho, que pelea y salva la vida de sus compañeros y que encima es Reina de Thule. Cabe recordar que en esta época la Sección Femenina durante el Régimen de Franco promulgaba otro tipo de conductas entre las mujeres.

Todo esto, y mucho más, está presente en la exposición que alberga la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes hasta el 29 de enero de 2017. No se trata tanto de una muestra de dibujos originales o de páginas del cómic, sino de un evento literario lo podríamos llamar, en el que se establecen las relaciones del célebre cómic con la Odisea, la Ilíada, el poema de Gilgamesh, Las mil y una noches, las sagas celtas, las artúricas (Cine Estudio realiza este octubre de 2016 un ciclo de películas artúricas por este motivo), Julio Verne, o la misma Biblia… ¿no es apasionante?

Por otra parte, el catálogo de la exposición amplía la información de la muestra con más tiras del cómic, más originales de dibujantes, entrevistas con Víctor Mora y el dibujante Ambrós, así como textos ampliados del propio comisario Patxi Lanceros, o de José Manuel Sánchez Ron, que amplía el apartado técnico de los inventos en el Capitán Trueno, así como Juan Calatrava que hace lo propio con la arquitectura y los paisajes.

El CBA completa el evento con distintas actividades incluídas en el ciclo de Los Lunes, Al Círculo, que todos los lunes propone una cita cultural distinta y abierta al público en relación a las exposiciones albergadas.

Inauguración de «Juguetes de construcción», la exposición que provoca experiencias

La exposición Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna, de Juan Bordes, comisario de la misma, además de coleccionista, escultor y arquitecto, quedó inaugurada en la Sala Picasso del CBA, donde permanecerá hasta el próximo 15 de mayo de 2016. Con esta tercera exposición, se cierra el cupo de inauguraciones hasta mayo.

Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. 19 de febrero a 15 de mayo de 2016 en el CBA.
Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. 19 de febrero a 15 de mayo de 2016 en el CBA.

En la presentación ante los medios de comunicación, en la que participaron Isabel Gistau, de Acciona —organizadora de la exposición junto al CBA—, y Juan Barja, director del Círculo de Bellas Artes, Juan Bordes destacó ante todo «la seriedad» de esta exposición que no va tanto de juguetes, como de «objetos provocadores de experiencias».

Los diferentes juguetes de construcción de la muestra, están dispuestos desde los antecedentes y protagonistas (Sala 1), hasta ser presentados conforme a la definición de Vitrubio sobre la arquitectura en tres partes: firmitas, firme y resistente, (Sala 2); venustas, traducido como bello o armónico (Sala 3); y utilitas, útil y funcional (sala 4).

«Esta historia -aclara Juan Bordes- comienza en el siglo XVIII, cuando se fabrican juguetes de construcción para las familias de la aristocracia». Sin embaro, es Friedrich Froebel quien ve en estos juguetes unas enormes «posibilidades educativas» y el primero en implantarlo en sus clases del Kindergarten». Posteriormente, ya en el XIX se desarrollaría una amplia producción industrial, que implicaría cambios de material y una accesibilidad más popular.

Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.
Juguetes de Construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.

Hablamos de «Escuela de la arquitectura moderna» porque muchos de aquellos que se educaron con estos juguetes, son los que revolucionarían esta disciplina. «Lloyd Wright, Taut, Le Corbusier…fueron solo algunos de los nombres que, ya no sólo aprendieron con estos juguetes, sino que los utilizaron como fuente de inspiración para sus creaciones», afirma Juan Bordes.

Y es que, la importancia de estos juguetes en la creatividad y el desarrollo de la arquitectura y el pensamiento, reafirma la sentencia de Juan Bordes de que «estos no son serios». De hecho, el comisario, realizó una crítica al sistema, ya que «estos juguetes plantean una experimentación y una alteración de posibilidades que son las que les dotan de un carácter educativo». Un tipo de educación alejado del dogma y el enconrsetamiento que hoy no se estila habitualmente.

Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.
Juguetes de construcción. Escuela de la arquitectura moderna. Hasta el 15 de mayo en el Círculo de Bellas Artes.

Juan Bordes, no exento de nostalgia crítica, destacó los errores del pasado en nuestro país: «España perdió el carro de Europa en el momento que no se dejó prosperar al Instituto Pestalozziano que quiso implantar Godoy a principios del siglo XIX».

También, destacó el interés de unos juguetes que «no son nada sexistas, y estaban dirigidos tanto a niños como a niñas, hasta que llegó la ‘peste rosa'».

Para finalizar, y por poner un ‘pero’ a esta exposición del CBA, lo decía Juan Barja, director del Círculo, al comienzo de la rueda de prensa: «lo malo es que no podremos sentarnos a jugar con estos juguetes».

Los lunes, al Círculo

El CBA, como novedad este 2016 y en su línea de programar exposiciones tras las que haya un poso intelectual de debate y pensamiento, presenta Los lunes, al Círculo, un ciclo de conferencias abiertas al público que guardan una relación directa con las exposiciones. Los lunes, al Círculo arranca el 7 de marzo con el propio Juan Bordes y su conferencia Jugando a las vanguardias. ¡No te la pierdas!