Baile de Máscaras del CBA, una tradición más allá de la fiesta de carnaval.

El Baile de Máscaras del CBA es algo más que una fiesta de carnaval. No solo porque el Círculo de Bellas Artes sea quizás una de las instituciones precursoras de esta fiesta, de la que se cumplen 128 años desde su inauguración en febrero de 1891 en el Teatro de la Comedia, sino porque se convirtió además en un fenómeno social relevante en Madrid y vital en la incursión y asentamiento del cartelismo y la ilustración gráfica en España.

 

Desde que en 1892 se encargara el primer cartel del baile al pintor valenciano Cecilio Plá, el interés por las ilustraciones que acompañaban la organización de este evento social, tanto en forma de cartelería, obsequios para las mujeres asistentes, ilustraciones en los billetes de entrada o en los programas de mano, derivó en la celebración de un concurso anual a principios del XX, al que se presentaban los mejores artistas de la época. Adquirió tal renombre que en 1936, por ejemplo, contó con alrededor de doscientas obras presentadas a concurso.

Primer cartel a cargo de Cecilio Plá en 1892.

Tras el parón provocado por la Guerra Civil, los carnavales se prohibieron en España y el Círculo de Bellas Artes no retomó la cosa hasta 1948 con un intento por recuperarlo y la convocatoria de carteles para el Baile de la exaltación de los trajes populares, idea que se abandonó definitivamente en 1950, cuando se celebra el último baile hasta que se retoma posteriormente en 1984, aunque ya sin concurso de carteles previo, pero sí con ese espíritu carnavalesco e irreverente previo a la dictadura, que se ha mantenido hasta nuestros días.

 

Algunos hitos y peculiaridades

  • El primer cartel del Baile de Máscaras de 1892 corre a cargo de Cecilio Plá, incluía un programa de mano en el que se observa cuáles eran los estilos más bailables de la época: vals, polca, chotis, redova y galop.
  • Quizás el cartel en oro y plata sobre blanco «Arte, Juventud y Locura» del prestigioso ilustrador y grafista de la revista Blanco y Negro, el gaditano Eulogio Varela y Sartorio, marque un antes y un después en el concurso de carteles del CBA. 
  • Entre 1910 y 1936 entramos en la etapa prolífica del concurso en el que participan cada año más y más autores. Los más destacados fueron: Rafael de Penagos, Federico Ribas y Salvador Bartolozzi. De hecho, José Francés, uno de los periodistas culturales más importantes de la época, se refería a Rafael de Penagos —incluso antes de que le otorgaran en 1925 la Medalla de Oro de la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París— como «el primer cartelista español».
  • El Baile de Máscaras de la fiesta de carnaval se interrumpe en 1936 con el inicio de la Guerra Civil Española. Posteriormente, se trata de retomar con el nombre de Baile de la exaltación de los trajes regionales, y la primer cláusula del concurso de carteles decía lo siguiente: «Deberá eliminarse toda alusión al Carnaval, quedando clara la idea de que no se trata de bailes de máscaras y sí únicamente de bailes de trajes». Con estas premisas, solo duró tres años, los que van de 1948 a 1950.
  • En 1984, ya en democracia, la Junta Directiva del CBA, presidida por el escultor Martín Chirino, retoma el tradicional Baile de Máscaras, pero eligiendo al ilustrador de forma directa, sin concurso. El cartel escogido aquel año fue, sin embargo, uno reeditado que Antonio Moliné presentó a concurso en 1936. Y ya el primer cartel de la «nueva era» lo diseñó Antonio Saura en 1985.    
  • El cartel de 2019, bajo el lema Demonio y Carne, ha sido elaborado por el Premio Nacional de Fotografía, Joan Fontcuberta.

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traducir trazos

Un viaje aéreo, una mutación entre símbolos, del concepto a la imagen. El Taller de Diseño Digital, dirigido el pasado mes de octubre por Francesco Bongiorni, continuó la línea didáctica emprendida en la anterior edición, consistente en abordar el proceso de lograr una metáfora visual, simulando una experiencia profesional del campo publicitario o editorial. A lo largo de cinco sesiones, se esbozó una panorámica de las etapas creativas necesarias para la obtención de una imagen destinada a acompañar un artículo, idea o texto.

En sintonía con la tradición del movimiento artístico conceptual, los trabajos surgidos de este taller se caracterizan por requerir una implicación activa del espectador, quien debe traducir trazos y desentrañar significados. A continuación os mostramos los realizados por Andrea García, Beatriz Lorenzo, Eva Seco y Maribel Vázquez. En ellos, el empleo de técnicas artesanales como la impresión o el grabado, aplicadas al trabajo digital, logra un resultado de texturas y calidez inusuales. Que los disfrutéis.

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iluminación y caligrafía

La iluminación y la caligrafía son dos actividades artesanales vinculadas a épocas pasadas, previas a la aparición de la imprenta. Desde el Círculo, apostamos por recuperarlas y aproximar a todos los interesados estas tradiciones tan íntimamente ligadas a la divulgación escrita del conocimiento.

Durante el mes de octubre, tuvo lugar en el CBA un taller que afrontó la elaboración de una letra capitular sobre pergamino con auténticas técnicas de miniatura medieval.

En el siguiente vídeo, Paz González, directora del taller, nos habla de éstas y otras muchas cosas.