XXI Lectura Continuada del Quijote. Sobran los motivos

Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2016, da comienzo a la XXI Lectura Continuada del Quijote el viernes 21 de abril a las 18h. El tradicional acto del CBA, en el que participan personalidades madrileñas de la cultura o la política, así como lectores anónimos, los principales protagonistas, se prolonga ininterrumpidamente hasta el domingo 23 de abril alrededor de las 14h., momento en el que se diga: «Vale».

La lectura del Quijote es una cita de lo más curiosa. Muchos ilustres se ve a la legua que vienen a regañadientes. No les culpo, cae en fin de semana, te hacen preguntas… pero al menos apoyan el acto. Después, conoces gente y entiendes por qué se trata de una cita especial en el calendario del Círculo. Encuentras personas que han venido todas las ediciones; otros vienen por primera vez porque «al menos hay que venir una vez en la vida»; algunos te cuentan que su padre o su madre lo introdujeron en su lectura; ves familias enteras que tienen marcada la fecha en el calendario y que vienen religiosamente como si fueran a ver el partido de su equipo; también actores de teatro o cine, cantantes y escritores que cogen su ticket con el turno para leer como todos, como cualquier anónimo, por el simple hecho de rendir homenaje a Cervantes y su Don Quijote de la Mancha.

Es una pena leer noticias en las que corroboramos el ninguneo a la Literatura Universal o las Humanidades, por eso es importante hacer este homenaje año tras año. Hay cosas que no se pueden perder, hay que seguir luchando por la cultura, por estos referentes como el Quijote, traducido en 140 lenguas, que —para entendernos aunque se trate de una invención de lo más hortera— sí es “Marca España”.

Ernesto Sábato dijo que Cervantes era el Quijote y que el resto de sus libros eran pequeñas obras. «Un escritor no gana nada escribiendo más si no es capaz en uno, dos o tres libros escribir todo lo que se refiere al bien y al mal, a la esperanza y a la desesperación, al destino de la humanidad, a los grandes problemas éticos y espirituales». Lo cierto es que en el caso del Quijote podríamos decir que la mayoría de novelas posteriores de miles de escritores son pequeñas obras a la sombra del Ingenioso Hidalgo.

Algo que podemos traducir de las palabras del mismo Eduardo Mendoza en el discurso de entrega del Premio Cervantes 2016, quien recalcó que había leído hasta cuatro veces la novela aprendiendo siempre algo de ella. La primera, que citamos, puede servir para animar a los más jóvenes a la lectura y a valorar la importancia de la literatura:

«De Cervantes aprendí que se podía cualquier cosa: relatar una acción, plantear una situación, describir un paisaje, transcribir un diálogo, intercalar un discurso o hacer un comentario, sin forzar la prosa, con claridad, sencillez, musicalidad y elegancia».

De la segunda, en su etapa de adolescencia tardía se impregnó de ese anhelo propio de la edad por «correr mundo, tener amores imposibles y deshacer entuertos.»

En su tercera lectura del Quijote, Mendoza, ya casado, descubrió el humor de la novela, no solo en la trama en sí, sino en la forma de ver el mundo del propio Cervantes. Finalmente, la última, le hizo reflexionar sobre el oficio de escritor, sobre la ficción y la realidad, sobre su propia existencia. ¿No da juego Don Quijote?

Por motivos como estos, el CBA lleva 21 años celebrando esta lectura, 21 años con un sinfín de actividades relacionadas, de exposiciones como la de las ilustraciones del Quijote de Saura, con un catálogo editado con tal motivo en 2005 —descargable gratuitamente—, o como esa magnífica obra/ensayo Quijote y los invencibles de Erri de Luca, representada una única vez en la edición de 2009 en el Teatro Fernando de Rojas del CBA, que sirvió también para editar un estupendo libro + dvd, o como el congreso internacional de 2005 con El yo fracturado. Don Quijote y las figuras del Barroco, que dio pie a un nuevo libro de ensayos, etc. También representaciones musicales, veladas poéticas, lecturas, ciclos de cine… han apoyado esta celebración coincidente con el Día del Libro.

Este año, los eventos que refuerzan esta lectura ya ha comenzado con el ciclo de cine y, como otros años, habrá un espacio illy para degustar un buen café, pero también algunas novedades con entrada libre: el espacio solidario de ACNUR, un bookcrossing con libros publicados por el departamento de Ediciones del Círculo; un homenaje al poeta Jaspe Marián de la UC3M; teatro con obras de Tang Xianzu, coetáneo de Cervantes, organizadas por el Instituto Confucio; y para los niños, cuentos chinos y el taller de Peppa Pig.

Paralelamente, la exposición M. Moleiro: El arte de la perfección. 25 años de ediciones únicas e irrepetibles expone estos tres días un ejemplar original de la primera edición completa del Quijote en francés (1692), un ejemplar de la primera edición póstuma de la Araucana de Alonso de Ercilla (1597) y uno de la Biblia del oso (1569), primera traducción de la biblia al castellano.

La XXI Lectura Continuada del Quijote se celebra del viernes 21 de abril al domingo 23. Puedes seguirlo en streaming en directo AQUÍ.

Desgarrando a Francis Bacon

Fernando Castro, profesor de Estética de la Universidad Autónoma de Madrid, pronunció el 3 de abril, dentro de Los Lunes, Al Círculo, la conferencia En el fin del tiempo [Francis Bacon y la “desesperación jubilosa”] que sirvió para «desgarrar», como bien afirmó, a este pintor británico, esencial en la Historia del Arte Moderno.

Francis Bacon no dejaba indiferente a nadie, ni como artista ni como persona. En el aspecto artístico, Castro, nos adentra en el porqué de las inquietudes que provocaba, partiendo de algunas citas célebres de la mismísima Margaret Thatcher, que llegó a decir aquello de «¿No será ese hombre horrible que pinta esos cuadros tan espantosos?»; o de críticos de arte de renombre, como John Berger, que le comparaba con Walt Disney y decía que, como aquel, era un pintor de status quo y un reaccionario. «Bacon —apunta Castro— no era valorado porque no se inscribía en la corriente principal del arte moderno que, orientado a la abstracción, convertía a la figuración en algo periférico o reaccionario».

Esta introducción vale al comisario de la exposición del CBA Francis Bacon. La cuestión del dibujo para establecer un pequeño debate acerca de la reinterpretación de conceptos en torno al realismo y la figuración. Alejado del encaje crítico de Walter Benjamin, Francis Bacon, se consideraba cercano al «realismo, siempre subjetivo». Lo cierto es que, como añade Fernando Castro, hay una gran diferencia entre «sus intenciones y lo que realmente hace como artista». Y continúa: «Bacon entiende que el realismo no es lo mismo que el naturalismo y que la pintura es un ejercicio interpretativo, de hecho, se vale de una cita de Nietzche inexistente que él adaptó a su manera: no existen hechos sino interpretaciones. Lo que quiere Bacon es representar una realidad insoportable en la que el instinto surge de un mar inconsciente de nuestro interior».

Ahondando en este sentido, el también profesor de la Escuela SUR, remite a un apartado de una entrevista de 1985 realizada por The South Bank Show, en la que el pintor irlandés dice: «No se trata de ilustrar la realidad sino de crear imágenes que sean una concentración de la realidad; una taquigrafía de las sensaciones». Algo que refuerza con una cita de Van Gogh que le gustaba mucho a Bacon: «construir una mentira que sea más cierta que la verdad literal». Para llegar a decir en otra ocasión, a raíz de su obsesión por el Papa Inocencio X de Velázquez: «Quiero pintar un Velázquez con piel de hipopótamo».

Francis Bacon era un tipo diferente, contracorriente de alguna manera. A pintores venerados en gran parte del mundo como Rothko y Pollock, recuerda Fernando Castro, les dedicó adjetivos como: sórdidos, torpes, anodinos… «Si me imagino una pesadilla insoportable esta sería estar en el MOMA en la sala de Rothko y, de cuando en cuando, me torturan en la de Pollock», dijo Bacon en alguna ocasión. Sin embargo, sí le interesaba Warhol, no desde su faceta artística, ya que lo consideraba bastante malo, pero sí en cuanto a dandi que había sido capaz de «engañar a todo el mundo».

Fotograma de El acorazado Potemkin de Eisenstein.

Fernando Castro también habla de algunos aspectos fundamentales para entender la obra de Bacon, como esa obsesión por la boca, que arranca de esa escena de Eisenstein de la niñera en El acorazado Potemkin o del cuadro de La matanza de los inocentes de Poussin. Por los mataderos, esos cuyo «olor a sangre humana alegran mi corazón», y para lo que se vale de las fotografías de John Deakin. También por la dimensión de la violencia con respecto a la historia, que le lleva a obsesionarse también con el cuadro Muerte de Acteón de Tiziano, en la que se identifica con él por la persecución a su arte. Y cómo no, por las crucifixiones, que parten de su fascinación por Picasso.

Por último, Fernando Castro termina el «desgarro» a Francis Bacon refiriéndose a aspectos más personales, algunos en relación a su estancia en Madrid los últimos años de su vida, entre los que destaca uno de sus famosos brindis, que viene a complementar de forma maravillosa esa parte del título de la conferencia referido a la “desesperación jubilosa”:

Una extraordinaria conferencia que te recomendamos ver al completo. Dos horas de aprendizaje, reflexión, anécdotas y algunas risas, que bien puedes acompañar con un buen whisky irlandés en honor a Francis Bacon.

Francis Bacon. La cuestión del dibujo Exposición comisariada por Fernando Castro, hasta el 21 de mayo de 2017 en la Sala Goya del CBA. Otros materiales disponibles:

Catálogo de la exposición descargable. 

Rueda de prensa de la exposición.

José Guereñu (Con Ciencia en la Escuela): «No podemos perder el talento que estamos formando»

Las VII Jornadas Con Ciencia en la Escuela celebradas los días 7 y 8 de marzo de 2017 acabaron con récord de participación (34 proyectos presentados en convocatoria). José Guereñu, coordinador de SM y de las jornadas desde 2010 en que se comenzó a celebrar en el Círculo de Bellas Artes, así como asesor, autor de diversos libros y colaborador en diversos medios y proyectos, siempre relacionados con la divulgación científica, nos concedió esta entrevista en la que repasamos lo que ha sido esta cita y lo que nos depara el futuro de la ciencia.

¿Cómo valorarías del 1 al 10 las VII Jornadas de Con Ciencia en la Escuela?
Teniendo en cuenta las limitaciones que tenemos, le pondría un 8.

¿Cómo podrían mejorar estas jornadas?
Con una mayor financiación para los centros educativos o con más espacio para que pudiesen participar otros centros que se han quedado fuera.

¿Dónde reside el principal activo de Con Ciencia en la Escuela?
En los profesores que diseñan esas experiencias tan creativas y que preparan de forma excelente a los alumnos para que expliquen la ciencia y hagan interactuar a los visitantes.

¿En qué se diferencia la ciencia que se enseña hoy a la que, por ejemplo, estudiaste tú? ¿Hemos ido a mejor o a peor?
Ha ido a mejor porque en mi época era totalmente descriptiva y basada en los contenidos, sin tener en cuenta los procedimientos ni el método científico.

¿Cuál es el estado de la educación científica en nuestro país? ¿Cómo podría mejorar?
Yo diría que regular. La preparación experimental del profesorado no es muy buena y al no haber suficientes desdobles en los centros se hacen pocos proyectos experimentales. Hay que mejorar la formación práctica del profesorado, ser mucho más exigente en el máster de educación y valorar socialmente el papel del profesor (como se hace en los países nórdicos).

No sé si ve los programas sobre ciencia de la tele, repletos de experimentos y demostraciones… ¿Hace falta recurrir al show para demostrar que la ciencia puede ser divertida?
Quizás el término debería ser «atractiva» o «motivadora» más que «divertida». El show no es imprescindible pero no viene nada mal siempre que se acompañe de la metodología científica y el rigor necesario. Si no, se queda en puro divertimento.

Luego tenemos Big Bang Theory, que está muy bien, pero no ayuda a despejar esa imagen de freak del científico que no sé si va en detrimento de que los jóvenes quieran estudiar ciencias. ¿Qué opinas?
Efectivamente abusa de los tópicos pero no está nada mal y creo que puede motivar a los jóvenes. A mi me divierte, la serie me parece irónica y refrescante.

Música con mandarinas «Aprende robótica» IES El Espinillo.

¿Y del trabajo científico en general en España? ¿Cuál es el estado actual y los peligros que se plantean?
Una lástima, ya que habíamos mejorado bastante, pero a raíz de la crisis y los recortes se ha puesto en peligro todo lo que se había ido alcanzando. Por otro lado no podemos perder el talento que estamos formando. Muchos de mis mejores alumnos están en el extranjero. Ahora bien, si logramos rescatarlos, el paso por centros internacionales les viene muy bien. Habría que aumentar el número de becas, pagarlas a tiempo; eliminar contratos dudosos, parciales…

¿Leyó la columna de Cayetano López del Ciemat en la que planteaba un panorama desalentador para la ciencia con un «vacío competitivo»?¿Ocurrirá?
Es probable que así suceda. Es muy importante que todos exijamos un cambio de rumbo. Apoyar decididamente en la educación primaria y secundaria (desdobles para laboratorios, premios científicos, ferias de la ciencia, etc), animando a que los alumnos, y sobre todo alumnas, elijan carreras científicas. Acabar con la endogamia en la Universidad. Interrelacionar los centros de investigación y las universidades, como se hace en Alemania con los centros Max Planck. Recuperar las plazas perdidas de investigadores en el sistema público de I+D+i y llegar a acuerdos con la empresas (en España, su aportación es mínima). A ver si de esa manera logramos revertir la “fuga de cerebros”. Aumentar el porcentaje dedicado a la investigación, que en España está en un 1,23% del PIB, mientras que en países como Alemania, Suecia o Dinamarca está aproximadamente en un 3%. Es terrible, este año bajamos al puesto 18º de Europa.

¿Dónde incidirías a la hora de mejorar el trabajo científico y la investigación?
Habría que volver al apoyo anterior a 2008. Además de lo citado anteriormente, habría que lograr más financiación y flexibilidad como tienen el CNIC, el CNIO… Y habría que volver a invertir en ramas en los que éramos punteros, como el desarrollo de energías renovables o de las ciencias biomédicas, entre otras.

«Estudiando… el enigma de los colores», IES F. Gª Lorca

¿Podría nombrar algunos grandes científicos españoles importantes del momento?
Juan Ignacio Cirac (Físico del Instituto Max Planck de Alemania, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica).
María Blasco (Bióloga y bioquímica, directora del CNIO, Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas).
Margarita Salas (Bioquímica en el CSIC y en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, también académica de la RAE).
Avelino Corma (Químico, trabaja en el CSIC, Universidad Politécnica de Valencia y fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación en 2014).

 

Hice una pequeña encuesta durante la feria y me salía que de los 50 encuestados, 37 querían estudiar alguna carrera relacionada con las ciencias y, de ellos, 19, veían su futuro fuera de España. ¿Hay que mentalizarse de que será así?
Si pudiesen volver, estaría muy bien esa formación en el extranjero. El riesgo es que se queden y no vuelvan, como ya ha sucedido, es una pérdida de capital intelectual que no nos podemos permitir.

Gracias por tu tiempo, José. Esperamos que alguien te escuche y se dé cuenta de que la vida entera es ciencia, desde una clase de gym-jazz a un desayuno, desde que encendemos la luz, hasta que la apagamos.

Otros datos de Con Ciencia en la Escuela

Con respecto a la pequeña encuesta elaborada durante las VII Jornadas Con Ciencia en la Escuela. De los 50 encuestados de edades comprendidas entre 9 y 17 años, 22 (44%) veían su futuro fuera de España (19 de ellos con clara vocación científica), 19 (38%) en España y el resto (9) aún no se hacía a la idea. Por edades, de los 22 que veían su futuro fuera de España, el 50% (11) eran de Secundaria, casi el 32% (7) de Primaria y el resto de Bachillerato, que fueron los más optimistas a la hora de pensar en un futuro laboral en España.

En cuanto a los premios concedidos a lo largo de estas jornadas de 2017, destacamos:

Premios de la RSEF (Real Sociedad Española de la Física)

1º Premio: El enigma de los colores, del IES Federico Gª Lorca

2º Premio: Ciencia hasta en el desayuno, del C. Cristo Rey

Accésit: Supervivientes del Cretácico, del IES Guadarrama

Premios SM
Primaria: La ciencia del dragón, del CEIP José Hierro
Secundaria: Aprende robótica jugando, del IES El Espinillo

El cine esperpéntico que le hubiera gustado ver a Valle-Inclán

El Cine Estudio del CBA inicia este jueves 16 de marzo de 2017 el ciclo Valle-Inclán y el cine con seis películas —dos en la misma sesión— que podríamos calificar de esperpénticas y que estamos seguros de que este genio de nuestras letras habría disfrutado como el que más. De hecho, la relación entre Valle y el cine, no viene solo por los paralelismos temáticos de algunas películas con su obra, sino porque además el escritor gallego era un gran aficionado al séptimo arte.

   

En la mesa redonda de apertura del Incentenario Valle-Inclán (#IncentenarioValle), el director de cine José Luis García Sánchez expuso que Valle era un gran aficionado al séptimo arte y que, por ejemplo, estaba fascinado por El Acorazado Potemkin de Eisenstein. Pensar en Valle escribiendo para el cine en plena etapa franquista o en nuestros días es, sin duda, muy sugerente, pero por desgracia las cosas no se dieron así. A Valle le pilló esto del cine ya mayor y cuando aún no tenía el desarrollo ni la repercusión que tuvo después de su muerte, pero al menos sí le dio tiempo a hacer sus pinitos en la película La malcasada de Francisco Gómez Hidalgo, en la que el escritor y dramaturgo hace de sí mismo junto a la actriz María Banquer, posando para un cuadro en el estudio de Julio Romero de Torres.

La segunda acepción de la palabra esperpento en el diccionario de la RAE lo deja claro: «concepción literaria creada por Ramón M.ª del Valle-Inclán hacia 1920, en la que se deforma la realidad acentuando sus rasgos grotescos».

Aunque no queda claro que podamos hablar de un género esperpéntico como tal y que no haya una traducción similar en otro idioma —quizás grotesco es lo más parecido—, sí que el CBA ha querido proponer una selección de películas pensando en que quizás le hubieran gustado a él y que, sin duda, se ajustan de alguna manera a su significado.

Ojos verdes

Basilio Martín Patino hizo siete fakes documentales con Andalucía: un siglo de fascinación. De ellos Ojos verdes es la rescatada para el ciclo de Cine Estudio. Podemos hacernos una idea de las intenciones de Patino por la respuesta a una pregunta relacionada con estos falsos documentales en una entrevista concedida a la revista Minerva.

«¿Qué hemos hecho siempre en el cine sino simular realidades, eso sí, aprisionados con las más empalagosas escrupulosidades artísticas? ¿Dónde están los límites pudorosos del respeto a nunca he sabido qué reglas del juego? ¿Cuál es la Biblia del arte cinematográfico? ¿Y por qué no filmar yo mismo esas materias primas, a mi aire? A estas alturas, ¿a quién vamos a engañar? Perdónenme de nuevo los historiadores especialistas. Con todos mis respetos más sinceros, decidirme por este nuevo juego amplió mis perspectivas y mi horizonte. A partir de ahí las huellas las recompondré yo, sin otras limitaciones que las que encuentre en mi invitación a la complicidad con el espectador, mi otro yo al que me dirijo. Pero con voz y metodología propia, de primera mano».

Una carta de presentación genial para venir a verla y seguir los pasos del marqués de Almodóvar, sus festejos folclóricos organizados a Franco y conocer sus fetiches y recuerdos.

 

Amanece, que no es poco

¿Qué puedo decir de ella que no se haya dicho ya? Todos somos contingentes, pero sin duda José Luis Cuerda es necesario. Merece la pena ver esta película una y mil veces porque está llena de detalles increíbles. Y si encima lo haces sabiendo que, por ejemplo, muchas cosas salieron mal, pero como reconoce Cuerda, a la gente le da igual porque «en este tipo de películas si las cosas no están bien, parecen hechas adrede» (Minerva 24, Esta gente se va a empeñar en que escriba comedias. Entrevista, 2015). Una de las anécdotas más curiosas que cuenta Cuerda es que en la escena de Ngé Ndomo con las cabras, éstas estaban congeladas y con los focos, la extensión del rodaje y tal, se fueron descongelando y como confirma el director manchego…

«las cabras aparecen con la barriga por el suelo con unos palos puestos que sobresalen por el espinazo, ¡algo lastimoso!»  

 

Pajaritos y pajarracos (Uccellacci e uccellini) + Che cosa sono le nuvole?

Esta doble sesión de Pier Paolo Pasolini nos introduce, en primer lugar, en las conversaciones trascendentales de un agricultor y su hijo con un cuervo que habla; y, en segundo, en las interpretaciones de dos marionetas que cobran vida del Otelo de Shakespeare. Ya lo decía el mismo Pasolini de sí mismo.

«Hablando genéricamente (y dando confianza al lector), se podría decir que Pasolini ama la realidad pero, hablando de nuevo genéricamente, quizá se podría decir también que Pasolini no ama –con un amor igualmente completo y profundo– la verdad ya que, como él dice, “el amor por la verdad acaba destruyéndolo todo, porque no hay nada verdadero”». (Cita incluída en Pasolini reseña a Pasolini, texto del dossier dedicado al autor en la revista Minerva 1).

 

El ciclo se completa con dos películas más, bien distintas: Esperpentos de José Luis García Sánchez con una de las últimas interpretaciones de Juan Luis Galiardo y la legendaria e inquietante La parada de los monstruos (Freaks) de Tod Browning.

 

Ciclo Valle-Inclán y el cine

  • Cine Estudio del CBA (c/ Marqués de Casa Riera, 4).
  • 16 de marzo al 31 de marzo  
  • ¡Puedes ver el ciclo entero por 18€!
  • Precios: 5’5€ gral. 4€ reducida. 18€ abono de 5 pases en taquilla.    

 

Baile de Máscaras del CBA, una tradición más allá de la fiesta de carnaval.

El Baile de Máscaras del CBA es algo más que una fiesta de carnaval. No solo porque el Círculo de Bellas Artes sea quizás una de las instituciones precursoras de esta fiesta, de la que se cumplen 126 años desde su inauguración en febrero de 1891 en el Teatro de la Comedia, sino porque se convirtió además en un fenómeno social relevante en Madrid y vital en la incursión y asentamiento del cartelismo y la ilustración gráfica en España.

Desde que en 1892 se encargara el primer cartel del baile al pintor valenciano Cecilio Plá, el interés por las ilustraciones que acompañaban la organización de este evento social, tanto en forma de cartelería, obsequios para las mujeres asistentes, ilustraciones en los billetes de entrada o en los programas de mano, derivó en la celebración de un concurso anual a principios del XX, al que se presentaban los mejores artistas de la época. Adquirió tal renombre que en 1936, por ejemplo, contó con alrededor de doscientas obras presentadas a concurso.

Primer cartel a cargo de Cecilio Plá en 1892.

Tras el parón provocado por la Guerra Civil, los carnavales se prohibieron en España y el Círculo de Bellas Artes no retomó la cosa hasta 1948 con un intento por recuperarlo y la convocatoria de carteles para el Baile de la exaltación de los trajes populares, idea que se abandonó definitivamente en 1950, cuando se celebra el último baile hasta que se retoma posteriormente en 1984, aunque ya sin concurso de carteles previo, pero sí con ese espíritu carnavalesco e irreverente previo a la dictadura, que se ha mantenido hasta nuestros días.

 

Algunos hitos y peculiaridades

  • El primer cartel del Baile de Máscaras de 1892 corre a cargo de Cecilio Plá, incluía un programa de mano en el que se observa cuáles eran los estilos más bailables de la época: vals, polca, chotis, redova y galop.
  • Quizás el cartel en oro y plata sobre blanco «Arte, Juventud y Locura» del prestigioso ilustrador y grafista de la revista Blanco y Negro, el gaditano Eulogio Varela y Sartorio, marque un antes y un después en el concurso de carteles del CBA. 
  • Entre 1910 y 1936 entramos en la etapa prolífica del concurso en el que participan cada año más y más autores. Los más destacados fueron: Rafael de Penagos, Federico Ribas y Salvador Bartolozzi. De hecho, José Francés, uno de los periodistas culturales más importantes de la época, se refería a Rafael de Penagos —incluso antes de que le otorgaran en 1925 la Medalla de Oro de la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París— como «el primer cartelista español».
  • El Baile de Máscaras de la fiesta de carnaval se interrumpe en 1936 con el inicio de la Guerra Civil Española. Posteriormente, se trata de retomar con el nombre de Baile de la exaltación de los trajes regionales, y la primer cláusula del concurso de carteles decía lo siguiente: «Deberá eliminarse toda alusión al Carnaval, quedando clara la idea de que no se trata de bailes de máscaras y sí únicamente de bailes de trajes». Con estas premisas, solo duró tres años, los que van de 1948 a 1950.
  • En 1984, ya en democracia, la Junta Directiva del CBA, presidida por el escultor Martín Chirino, retoma el tradicional Baile de Máscaras, pero eligiendo al ilustrador de forma directa, sin concurso. El cartel escogido aquel año fue, sin embargo, uno reeditado que Antonio Moliné presentó a concurso en 1936. Y ya el primer cartel de la «nueva era» lo diseñó Antonio Saura en 1985.    
  • El cartel de 2017, bajo el lema Carnaval Post, hace alusión a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y ha sido elaborado por el diseñador gráfico Rafael Celda y la ilustradora Hoa Melgar, que hacen alusión a la máscara del cómic V de Vendetta, que se ha convertido en símbolo viral de Anonymous.

Entradas para #CarnavalPost 2017 (sábado 25 febrero).

¡¡Disponible precio especial de venta anticipada hasta el 19 de febrero!!

Francis Bacon y Exquirla, coincidencia temporal, espacial y artística en el CBA

La casualidad ha querido que el Círculo de Bellas Artes congregue la misma semana del lunes 13 de febrero al sábado 18, por una parte, la inauguración de la exposición «Francis Bacon. La cuestión del dibujo» en la Sala Goya, y por otra, el nacimiento de una banda de música muy prometedora, Exquirla (Niño de Elche y Toundra), que debuta oficialmente en directo en el Teatro Fernando de Rojas del CBA.

Dibujos de Bacon incluidos en la exposicion «Francis Bacon. La cuestión del dibujo».

Pero estos dos estrenos, que aparentemente no guardan más que una conexión temporal y espacial, tienen mucho más en común. Las inquietudes culturales de Niño de Elche van más allá del cante y de la experimentación musical. La poesía, la filosofía y el arte están en su menú diario y la letra de la primera canción que interpretan juntos Niño de Elche y Toundra —de hecho, la primera canción que graban estos últimos con cantante—, «La canción de amor de San Sebastián», se extrae de un poema homónimo de T.S. Eliot (1888-1965) incluido en una carta que le envío a Howard Aiken el 25 de julio de 1914. ¿Dónde entra Bacon en todo esto? TS Eliot es uno de los poetas que más directamente han influido en este «artista esencial del siglo XX», como lo definía Juan Barja, director del CBA.

Es casi seguro que este fin de semana sonará también en el Teatro Fernando de Rojas esta extraordinaria canción en lo que es el debut oficial de la banda en directo tras la publicación de su primer LP, «Para quienes aún viven» y que sirve de arranque al festival Frontera Círculo Ambar #FronteraAmbar 2017.

Pero la cosa no acaba aquí. Esta canción, en principio partía de otro proyecto que Niño de Elche realizó junto a Bulos y Tanguerías en 2011; un proyecto interactivo, escénico y sonoro de cante flamenco, que bajo el título «VaconBacon. Cantar las fuerzas» se inspiraba directamente en las perturbadoras composiciones de Francis Bacon, de las que ahora puedes disfrutar en la exposición compuesta por 50 dibujos del pintor, que alberga el CBA hasta mayo de 2017.

Sin duda, una coincidencia espacial, temporal y artística, que no te puedes perder.

> Conciertos de Exquirla en el CBA dentro de #FronteraAmbar: 17 y 18 de febrero de 2017.

> Exposición «Francis Bacon. La cuestión del dibujo». Hasta el 21 de mayo de 2017 en la Sala Goya del CBA.

 

 

 

Acaba cuando llego. Entrevista a Polo Vallejo

Ensemble Nyati en el Círculo de Bellas Artes
Ensemble Nyati en el Círculo de Bellas Artes

En África la música no acaba nunca. Así lo ha comprobado Polo Vallejo, musicólogo, pedagogo,  compositor y gran conocedor de las músicas del África negra. Acaba cuando llego es el título de un libro que recoge su experiencia como investigador a lo largo de veinte años de trabajo en Nzali (Tanzania), donde habita la comunidad de los wagogo.

En ese libro, Vallejo narra una anécdota muy descriptiva. Se trata de una situación en la que acompaña a un hombre que camina mientras toca una ilimba. El paseo llega a su fin cuando el músico se para a saludar a unos paisanos. Y, en ese momento, el investigador le pregunta: “esta última canción, ¿cuándo termina?” A lo que el hombre responde: “¡acaba cuando llego!”

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Concurso de fotografía y bookcrossing del CBA en #GastroFestival17

Freixenet colabora un año más con el CBA en las actividades propuestas para esta nueva edición del Gastrofestival, que este año repite con un bookcrossing y el concurso de Twitter e Instagram bajo el hashtag #FotoTapa que premiará a las mejores y más originales fotografías de tapas del certamen.

Gastrofestival (2)

Desde el lunes 21 de enero hasta el 5 de febrero y con el lema Madrid para comérsela el Gastrofestival en esta VIII edición, además de rutas gastronómicas y experiencias gastronómicas, ofrece gastrocultura, con una selección de 29 actividades relacionadas con el arte, el cine, la literatura, la música, el teatro o la fotografía.

El CBA, junto con Freixenet, participa con dos actividades. Una de ellas es el bookcrossing que se llevará a cabo en los lugares más gastronómicos del edificio, La Pecera y la Azotea del Círculo, dos espacios que vuelven a ser los puntos de intercambio donde los lectores pueden dejar y recoger los libros.

Además, volvemos con el concurso en Twitter e Instagram #FotoTapa, con tres magníficos premios: dos para las fotos elegidas por nuestro jurado y una de las imágenes más difundidas en Twitter e Instagram (se valorarán “me gustas” y retuits). En todos los casos, la foto debe ser original y el proceso de participación es el siguiente:

  1. Hacer la foto de una tapa y una copa de vino.
  2. Seguir las cuentas de @cbamadrid y @freixenet
  3. Enviar la foto con un nombre y los hashtags #Fototapa y #Gastrofestival17

Para el primer premio, que viene de las imagenes elegidas por el jurado, el premio será una cena para dos personas en un restaurante madrileño con un menú especial gentileza de Freixenet, y un abono con acceso semanal ilimitado al CBA para 2 personas con el fin de disfrutar de la mejor programación cultural. Para la segunda imagen elegida por nuestro jurado y la más difundida, el premio será el del abono semanal doble en el CBA. El período para recibir fotos finaliza el mismo 5 de febrero a mediodía. Los ganadores los anunciaremos por las cuentas del CBA en Twitter la semana siguiente siempre que haya un mínimo de participantes a partir de 30.

Echa un ojo a todos los locales participantes en Gastrofestival y envíanos las fotos desde allí. El objetivo es dar a conocer uno de los principales atractivos turísticos de la capital, la gastronomía, un arte cada vez más valorado por los visitantes que llegan a la Ciudad de Madrid, en la que encuentran una de las ofertas culinarias más atractivas y diversas del mundo.

Le fils de Joseph, estreno de enero de Pasajes Filmadrid en Cine Estudio

El Círculo de Bellas Artes y Pasajes Filmadrid estrenan este viernes 13 de enero a las 20h en Cine Estudio la película Le fils de Joseph (El hijo de José), que se proyectó en la sección Forum de la pasada Berlinale y obtuvo en la XIII edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla los premios al mejor guion para su también director Eugéne Green y al mejor actor para el joven Victor Ezenfis. Aunque se proyectarán más sesiones a lo largo del mes, esta será la única que cuente con la presencia del director de nacionalidad francesa, que ofrecerá un coloquio al final de la misma.

Natacha Régnier (Marie), Victor Ezenfis (Vincent) y Fabrizio Rongione (Joseph).
Natacha Régnier (Marie), Victor Ezenfis (Vincent) y Fabrizio Rongione (Joseph).

Como es habitual en el director (Toutes les nuits, Le Monde vivant, Le Pont des Arts, A Religiosa portuguesa (La Religieuse portugaise), La Sapienza, Faire la parole (Hitza egin)) la película se divide en varias partes, en este caso pasajes bíblicos, que componen un todo: «El sacrificio de Abraham», «El Becerro de Oro», «El sacrificio de Isaac», «El carpintero» y «La huida a Egipto».

Le fils de Joseph será ofrecida en VOSE y en el nuevo Proyector de Cine Digital (DCP) de Cine Estudio con el que accederá a un catálogo más amplio para poder ofrecer más películas clásicas y de autor, y muchos más estrenos, sin desdeñar el 35mm, que seguirá operativo.

A continuación reproducimos parte de una entrevista del periodista Hugues Perrot de Cahiers du Cinéma a Eugéne Greene, que también está disponible en la web de la distribuidora Paco Poch Cinema. Cabe decir que hemos eliminado algunas partes que podrían constituir spoiler.

Para su última película, El Hijo de José, se ha basado en el mito del sacrificio de Abraham…
El núcleo de la historia de cada una de mis películas o mis novelas suele surgir como un relámpago, pero luego lo desarrollo de una manera mítica. Para los griegos de la época clásica, un mito era una historia cuyo mero desarrollo narrativo comporta la posibilidad de expresar una o varias verdades. Conozco a personas en la misma situación de Marie y Vincent, es decir, una mujer que educa sola a su hijo porque el padre, por alguna razón, no ha querido reconocerlo. Pienso que las mujeres que han tomado la decisión de educar a sus hijos en solitario son mujeres valientes, llenas de vida, una vida que desean prolongar en otro ser humano. Marie sabe que la vida que lleva es tan difícil para ella como para su hijo ya que puede provocar en él un sentimiento de odio hacia ella. De ahí la ira del personaje de Victor Ezenfis. Al principio no comprende el amor de su madre hacia él, ni su coraje. Ve en ella una madre que le ha privado del padre, que le esconde su existencia. Marcha en su búsqueda pero la revelación que obtiene no la encuentra donde esperaba.

En la parte del becerro de oro, vuelve a utilizar una forma de expresión que le gusta, la sátira, para hablar del mundo literario. En Le Pont des Arts lo hace sobre el mundo del teatro y de la música barroca y en La Sapienza de la arquitectura. ¿Qué relación tiene usted con este recurso?
La sátira me resulta natural cuando se trata de hablar de entornos que conozco y de los cuales quiero destacar rasgos un poco grotescos. No es que haya tenido problemas con las editoriales en las que he publicado pero siempre hay alguna dimensión un poco ridícula en los círculos cerrados. Comparto una parte de la ira de Vincent, pero para mí, la sátira es una forma de liberarla de manera amable dejando espacio para el amor.

El personaje de Mathieu Amalric, Pormenor, un mandamás en el medio de la edición con un oscuro poder plenipotenciario, puede parecer a primera vista condenable porque es moralmente reprobable. Pero se nota que su personaje ha perdido algo, lo que le confiere un aspecto humano que no existía, por ejemplo, en el personaje del Innombrable en Le Pont des Arts.
Hay esta idea «pascaliana» en la cual es posible recibir un don y rechazarlo. El personaje de Pormenor puede haber rechazado ese don recibido en su infancia o haberse alejado de él al iniciar su ascensión en el mundo literario. Al final de la película, Pormenor se da cuenta que quizás ha dejado escapar o ha perdido algo en su vida. Me parecía importante, sin embargo, poder plantear esta dimensión humana en un personaje que precisamente parecía desprovisto de humanidad.

Mathieu Amalric y Maria de Medeiros en Le fils de Joseph.
Mathieu Amalric y Maria de Medeiros en Le fils de Joseph.

Como en su película La Sapienza, la transmisión entre Joseph y Vincent se da en ambas direcciones, cada uno aporta algo al otro, permitiendo así descubrirse a sí mismos pero también al mundo que les rodea. La ciudad de París parece mostrarse en su verdad a Vincent y deja de parecerle hostil.
Es verdad. Vincent tiene una revelación donde no se la espera. No es en su padre biológico donde va a recuperar esa figura ausente en su vida. Esta transmisión pasa ante todo por la palabra, pero también por el arte, como intermediario que les permite prolongar su relación. No concibo el arte de otra manera. Debe ser vital, debe conectar con la vida de una manera u otra. La visita al Louvre permite un acercamiento entre Joseph y Vincent . Lo que Vincent siente, cuando camina en el Palais Royal y se levanta el viento, es del mismo orden que la revelación que tiene ante los cuadros que ve con Joseph. Paris se descubre ante él, como un personaje.

También está la escena en la iglesia donde el Poème Harmonique interpreta una pieza de Domenico Mazzocchi…
Sí, es lo mismo. En ese momento , Vincent tiene una revelación estética. No entiende los versos cantados en latín que hablan de la muerte de un hijo y el dolor de la madre, pero recibe directamente la emoción a través de la música y la energía de los artistas. Algo se abre en él y comprende, por fin, el amor que le tiene su madre y su valor para enfrentarse a la vida.

Podríamos pensar que ese giro a través del conocimiento les aleja precisamente de esta relación inmediata con el mundo pero, sin embargo, parece que les permite aferrarse a las cosas y a su entorno.
Sí, es la diferencia que Alexander, el arquitecto de La Sapienza, distingue al final de la película entre el saber y la sabiduría. Es el conocimiento lo que conduce a la sabiduría. Saber que se obtiene a través del conocimiento pero también con la experiencia de vida. Es importante, en mi opinión, que una persona aprehenda el mundo a través del arte de una manera directa, sin intervención del intelecto y que la experiencia estética le haga ver otra realidad, le revele otra verdad que la que creía conocer.

Esta transmisión entre Joseph y Vincent parece posible porque se establece entre un adulto y un adolescente, como las parejas que formaron los personajes de La Sapienza.
En el fondo, me considero todavía como un adolescente y de hecho tengo muchos amigos cercanos que son mucho más jóvenes que yo. La relación que tengo con ellos me permite mantener viva la proporción de juventud que hay en mí. Me aportan tanto como yo les aporto a ellos. La transmisión se produce en ambas direcciones. Es cierto que en mis anteriores películas los personajes tenían más o menos la misma edad y evolucionaban juntos. En La Sapienza y El hijo de José, la relación entre adultos y adolescentes es tal vez más cercana a la que mantengo hoy en mi vida.

Fabrizio Rongione (Joseph) y Victor Ezenfis (Vincent) en Le fils de Joseph.
Fabrizio Rongione (Joseph) y Victor Ezenfis (Vincent) en Le fils de Joseph.

¿Cómo ha elegido usted a los actores adultos de la película?
Conocía muy bien a los actores de los tres papeles principales por haber trabajado ya con ellos: Natacha Régnier en Le Pont des Arts, Fabrizio Rongione en La Sapienza, y Mathieu Amalric en el mediometraje Les signes. Había visto trabajar a María de Medeiros, en el cine y en el teatro, en francés y en portugués, y fue un placer trabajar con ella por primera vez. También había compartido experiencias con la mayoría de los otros actores cuando hacía teatro. El trabajo con los actores, como con el equipo técnico de este rodaje, ha sido un verdadero placer.

¿Cómo fue el encuentro con Victor Ezenfis que vemos por primera vez en el cine?
Victor es un joven de rápida y fina inteligencia. Me di cuenta enseguida que podía encarnar a Vincent. Tiene vida interior que conviene al personaje. Nunca les pido a los actores que interpreten escenas en las audiciones. Solo les pido que se presenten porque lo que más me importa es descubrir esta vida interior y ver de qué manera emerge. He trabajado con Victor como con cualquiera de mis actores, estableciendo una relación de confianza que nos ha permitido trabajar en perfecta armonía y me ha parecido convincente en todas las situaciones.

¿Es la primera vez que dirige una escena de amor?
Sí, si se refiere a la representación de un acoplamiento físico. Aun a riesgo de escandalizar a algunas personas, creo que la censura permitió un erotismo que ahora se ha perdido. Desde mediados de los años 70, lo vemos todo, así que ante escenas de sexo, a menudo me siento como si asistiera a una clase de zoología. Ya nada es sugerido, todo aparece frontalmente sin imaginación. Así que preferí filmar los muelles del sofá en el que Pormenor y su secretaria hacen el amor, me parecía una buena manera de sugerir el acto erótico, un tanto cómica y a la vez un poco triste, porque la percibimos desde el punto de vista de Victor. Estaría bien recuperar algo de la emoción asociada al pudor y al deseo, que no es otra cosa que la ausencia de culminación. Lo saben todos los grandes poetas de amor desde Sapho. Un plano sobre dos manos que se tocan pueden evocar mucho más acerca del deseo amoroso que un abrazo filmado explícitamente sin maquillaje.

Pasajes Filmadrid #PasajesFilmadrid es una colaboración entre Cine Estudio, Pasajes de Cine y Filmadrid para proyectar cada mes una película inédita en Madrid, presentada por sus directores.

Le fils de Joseph se proyecta en Cine Estudio los siguientes días:

13.01.17 · 20:00 (+ coloquio con el director Eugéne Green)
14.01.17 · 19:00
15.01.17 · 17:00
20.01.17 · 17:00
21.01.17 · 22:00

Entradas a 5’5€ general, 4€ para mayores de 65, carné joven, socios del CBA y de Unión de Cineastas; y en taquilla disponible abono de 18€ por 5 sesiones.

Compra tus entradas en taquilla de X a D de 16 a 22h. o de forma online AQUÍ.

Fallece John Berger, Medalla de Oro del CBA

El Círculo de Bellas Artes quiere expresar su pesar ante el fallecimiento de John Berger (Londres, 5 noviembre 1926 – París, 2 enero 2017), uno de los novelistas y ensayistas más originales y relevantes del mundo anglosajón, Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes en 2006.

John Berger

«Creo que la gente es más obstinada de lo que pensamos. Y creo que es muy importante que haya gente que hable, que exprese sus deseos, porque cuando alguien expresa un deseo o una esperanza, anima a la gente a buscar y extraer el deseo o la esperanza que llevan dentro y que han dejado de lado, pero que sigue allí. Y entonces todo sucede muy, muy rápido. Es contagioso».

Eso hizo John Berger a lo largo de sus 90 años de vida: expresar a través de la escritura deseos y esperanzas que siempre partieron de la vocación por ponerse en la piel de los demás y luchar por los desheredados, los débiles, los enfermos, los emigrantes, los campesinos… las mal llamadas hoy, minorías. Lo hizo en incontables ocasiones en las que aprovechó su exposición pública para denunciar la desigualdad y la injusticia social. Como ejemplo, en 1972, después de recibir el prestigioso Premio Booker por su novela G., donó la mitad de las 5.000 libras recibidas al Black Panther Party de Londres (Panteras Negras) después de denunciar la explotación ejercida por la firma que le otorgaba el premio y otras multinacionales en las colonias británicas del Caribe.

Antes de eso, había sido artista, pero como nos cuenta César Rendueles en Los surcos de John Berger, artículo publicado en la revista Minerva, lo dejó «porque pintar cuadros no era una manera lo suficientemente directa de luchar contra las armas nucleares».

No solo fue un hombre comprometido socialmente, también lo fue en el plano puramente artístico. Fue un constante observador, cuya mirada sirvió para invitar a la reflexión sobre el arte, incluso de manera didáctica, como en su artículo Modos de ver y en la serie subsiguiente que protagonizó en la BBC y que lo hizo célebre por mostrar una visión —valga la redundancia— distinta de la realidad, según nos la habían mostrado. En el arranque de estos programas, Berger rasgaba un cuadro decimonónico para llamar la atención en que hoy —segunda mitad del XX— «vemos la pintura tradicional europea como nunca antes; y si descubrimos por qué, descubriremos también algo sobre nosotros mismos y sobre el momento en que estamos viviendo». Una serie en la que de forma cercana, rompedora e inteligible introducía ideas ya expresadas por Walter Benjamin en su artículo La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica, de 1936.

El Círculo de Bellas Artes echará de menos a John Berger al que, coincidiendo con la acogida de su exposición Como crece una pluma —un trabajo conjunto con su amiga, la artista Marisa Camino—, entregó su Medalla de Oro en 2006, el mayor reconocimiento de esta institución. En aquella visita derrochó cercanía y familiaridad, algo palpable en esta entrevista, también publicada en Minerva. En 2014, el Círculo de Bellas Artes también publicó un volumen que recoge todos los poemas escritos por John Berger entre 1955 y 2008. El libro incluye un cd con la voz del propio Berger recitando algunos de estos poemas. Aunque él de insistía, como se cuenta en el prólogo, que no podía considerarse poeta porque es algo que solo corresponde al lector decidir; supongo que le alegraría saber que muchos sí creemos que se ha ganado el atributo. Descansa en paz artista, novelista, ensayista, crítico, guionista, articulista… y poeta.